Presentación y prueba del Renault Mégane Sport Tourer 2016

Presentación y prueba del Renault Mégane Sport Tourer 2016

27 octubre, 2016

Acaba de llegar al mercado español y llega el momento de saber qué ofrece la versión familiar del Renault Mégane Sport Tourer. Aunque en nuestro mercado siguen sin gozar del beneplácito de la mayoría, no cabe duda sobre sus ventajas, que las convierte en las siluetas preferidas en la mayoría de Europa.

Nuestra valoración: 6,7 Bastante bueno

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 6

Bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 6

Bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Diseño moderno
  • Versatilidad
  • Gama racional

Mejorable

  • Tapicería muy calurosa
  • Depreciación mayor que la berlina
  • Visibilidad hacia atrás

La llegada de Laurens van den Acker al departamento de Diseño de Renault ha sido toda una revolución. No sólo por el nuevo aire que le ha dado a los modelos de la marca, que han ganado en interés, sino también porque este cambio de imagen ha sido tan marcado que ha obligado a renovar todas las gamas en un tiempo récord.  El último en llegar es el nuevo Renault Mégane Sport Tourer, la versión familiar del compacto francés, que os presentamos en esta toma de contacto.

Lo primero que llama la atención de este modelo es su diseño. Es igual de ancho y alto que el compacto (1 cm más alto, pero debido a las barras para la carga sobre el techo), pero gana más de 20 cm de longitud, hasta superar ligeramente los 4,6 m. Estas nuevas proporciones hacen que tenga una línea más esbelta y que parezca más bajo y deportivo que el compacto. Además, en Renault no se han limitado a añadir centímetros colgando por detrás del eje trasero sino que también han aumentado la distancia entre ejes en unos 7 cm. De este modo, el coche mejora el espacio para las plazas traseras (un punto crítico en el Mégane) y su comportamiento en carretera se vuelve más homogéneo, sin que se note mucho el peso extra de la parte trasera.

Renault Mégane Sport Tourer: enfoque dinámico

Aunque en España siguen sin despuntar las carrocerías tipo station wagon y seguimos teniendo la idea de que se trata de coches familiares para gente mayor, la realidad es que el cliente tipo de estas carrocerías es más joven y con mayor poder adquisitivo que el de las carrocerías “normales”. Tampoco es cierto que sean coches para familias numerosas o comerciales de ventas. En realidad, la gente que compra las variantes “ranchera” lo que busca es un coche más versátil para su tiempo libre, de ahí que el diseño haya pasado a ser un pilar fundamental en lugar de secundario, pero sin olvidar el lado práctico, por supuesto.

Gustos aparte, me parece una compra más inteligente el Sport Tourer que el compacto. La diferencia de precio es asumible y menor que extras más prescindibles, como una determinada pintura o unas llantas de más pulgadas (que además empeoran el comportamiento y los consumos del coche). Por 750 euros más, tienes un coche que ofrece mucho más confort a los pasajeros de las plazas traseras y un maletero de 580 litros de capacidad que, además, es muy modulable; en definitiva, un coche más útil.

La gama y los precios del Renault Mégane Sport Tourer son los siguientes:

  • Renault Mégane Sport Tourer Life Energy TCe 100 CV gasolina desde 17.334 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Life Energy dCi 90 CV diésel desde 18.654 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Intens Energy TCe 100 CV gasolina desde 18.214 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Intens Energy TCe 130 CV gasolina desde 18.742 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Intens Energy dCi 90 CV diésel desde 19.534 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Intens Energy dCi 110 CV diésel desde 20.678 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Business Energy dCi 90 CV diésel desde 22.650 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Business Energy dCi 110 CV diésel desde 23.950 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Zen Energy TCe 130 CV gasolina desde 20.062 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Zen Energy TCe 130 CV EDC gasolina y cambio automático desde 21.383 €.
  • Renault Mégane Sport Tourer Zen Energy dCi 110 CV diésel desde 21.998 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Zen Energy dCi 110 CV EDC diésel y cambio automático desde 23.318 €.
  • Renault Mégane Sport Tourer Zen Energy dCi 130 CV diésel desde 23.142 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Bose Energy TCe 130 CV EDC gasolina y cambio automático desde 22.439 €.
  • Renault Mégane Sport Tourer Bose Energy dCi 110 CV diésel desde 23.054 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer Bose Energy dCi 110 CV EDC diésel y cambio automáticos desde 24.374 €.
  • Renault Mégane Sport Tourer Zen Energy dCi 130 CV diésel desde 24.198 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer GT Line Energy TCe 130 CV gasolina desde 21.118 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer GT Line Energy TCe 130 CV EDC gasolina cambio automático desde 22.439 €.
  • Renault Mégane Sport Tourer GT Line Energy dCi 110 CV diésel desde 23.054 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer GT Line Energy dCi 110 CV EDC diésel y cambio automático desde 24.374 €.
  • Renault Mégane Sport Tourer GT Line Energy dCi 130 CV diésel desde 24.198 euros
  • Renault Mégane Sport Tourer GT Energy TCe 205 CV gasolina y cambio automático desde 26.399 euros.
  • Renault Mégane Sport Tourer GT Energy dCi 165 CV diésel y cambio automático desde 28.511 euros.

A esta gama habrá que sumar el diésel con Hybrid Assist que llegará en la primera mitad de 2017 y cuyo precio todavía no está definido.

Diseño Renault Mégane Sport Tourer: un aire moderno

El Mégane Sport Tourer tiene un diseño muy alejado de la imagen tradicional de coche ranchera.
El Mégane Sport Tourer tiene un diseño muy alejado de la imagen tradicional de coche ranchera.
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El nuevo Mégane Sport Tourer tiene un enfoque más dinámico y llamativo que el anterior. Su longitud apenas varía respecto a él, pero es más bajo y ancho, lo que le da un aspecto más deportivo y musculoso.

Frente al Mégane berlina, este familiar no varía demasiado si lo vemos completamente de frente o desde atrás. Sus frontales son idénticos y en la parte trasera es difícil percatarse de la distinta inclinación de la luneta trasera o las barras del techo.

Es en la vista lateral donde más cambios hay. Pese a ser 1 cm más alto (por las citadas barras del techo), parece más bajo al ser más de 20 cm más largo. La moldura cromada que remata en el cristal de custodia trasero y la marcada línea en cuña de su cintura también contribuyen a dar esa imagen de coche más bajo y pegado a la carretera.

Personalmente encuentro su diseño muy proporcionado y atractivo. Lo que no me ha gustado tanto es el ajuste de sus puertas, que no quedan bien enrasadas las delanteras con las traseras, mostrando algunos desalineamientos en varias de las unidades de pruebas disponibles durante esta presentación.

La gama de colores está bien elegida y ayuda a enfatizar ese aspecto casi deportivo de este modelo, con una buena calidad visual de las pinturas y con una tonalidad homogénea en todos los paneles de la carrocería.

Interior Mucho más versátil

El interior del Mégane Sport Tourer gana mucho en versatilidad.
El interior del Mégane Sport Tourer gana mucho en versatilidad.
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El intetior de esta versión es, tal vez, el principal protagonista. El mayor tamaño del coche se traduce en un mayor espacio que se agradece muchísimo en las plazas traseras. En el compacto, los pasajeros de la segunda fila apenas tienen espacio para meter los pies (calzo un 44), algo que no supone un problema en esta versión. Con los asientos delanteros ocupados por una persona de 1,90 m de estatura, yo (que mido 1,85 m) quepo perfectamente tras ellos y todavía me faltan unos centímetros para rozar con las rodillas en el respaldo.

Es increíble la diferencia que suponen los poco más de 4 cm extra que hay de espacio en esta cota. El resto de la mayor batalla del Sport Tourer se ha dejado para poder dar un poco más de inclinación al respaldo, de forma que los pasajeros traseros gozan de mucho más confort.

Pese a esta mayor inclinación del respaldo trasero, el maletero sigue siendo de gran tamaño y ofrece un volumen de 580 litros en su configuración más desfavorable. Si abatimos los respaldos traseros (que dejan un suelo prácticamente plano) podemos rozar los 1.700 litros de capacidad. Además, el respaldo del copiloto también se puede abatir para llevar objetos largos, un detalle muy práctico.

En el maletero del Mégane Sport Tourer hay soluciones prácticas para llevar correctamente la carga: argollas de anclaje, tablillas para compartimentar el espacio, huecos… la verdad es que es un coche muy bien pensado en este apartado.

Por lo demás, es un Mégane de última generación. Un aspecto bien resuelto es que el habitáculo sigue estando bien aislado. Muchas veces, debido al mayor tamaño de la caja de resonancia que forma el maletero y el menor aislamiento que proporcionan las cortinillas retráctiles frente a las bandejas rígidas, las versiones SW son más rumorosas que las berlinas, pero no es el caso.

Los ajustes son correctos y las calidades de los materiales están dentro de la media de esta categoría. La unidad que pude probar llevaba el acabado Bose y la tapicería de paño de los asientos es algo calurosa, y eso que ya estamos en otoño y las temperaturas han bajado, pero su mullido es algo blando y “te abraza muy cariñosamente”, lo cual acaba dando más calor todavía.

Motor Gama completa

La gama de motores disponibles se mejorará en la primera mitad de 2017 con el Hybrid Assist.
La gama de motores disponibles se mejorará en la primera mitad de 2017 con el Hybrid Assist.
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Además de las mecánicas ya conocidas en el Renault Mégane, el Sport Tourer llega con la intención de añadir dos nuevas motorizaciones: el Hybrid Assist y el diésel con doble turbo de 165 CV. Renault estructura la oferta del Mégane Sport Tourer con 2 motores de gasolina (los conocidos TCe de 100 y 130 CV) y 3 diésel ( de 90, 110 y 130 CV), a los que se suman los de los acabados GT, con el motor de gasolina de 205 CV y el diésel que llegará a los concesionarios el mes próximo con 165 CV y doble turbo.

El twin turbo de Renault sigue la senda marcada por otros fabricantes, con un turbo pequeño y de poca inercia para dar más par en la zona baja de revoluciones, y uno más grande y de mayor caudal para mantener una buena sobrealimentación, aunque los cilindros aspiren mucho aire en la parte alta de revoluciones.

La mayor novedad llegará en la primera mitad del año que viene y Renault la denomina Hybrid Assist. Asociado al motor diésel de 110 CV, se monta un motor eléctrico que recibe la energía de una batería adicional que se va cargando en las fases de frenada y durante la marcha en retención. Este motor proporciona un pequeño empuje que aumenta el par motor cuando la mecánica diésel va muy baja de vueltas y apenas entrega par, la clásica incorporación a una rotonda en la que dejamos “morir” el motor en segunda, ahí el motor eléctrico nos dará un empujón extra para salir con más viveza y, además, reducir el consumo en las fases del inicio de la aceleración.

En esta toma de contacto tuve ocasión de conducir la versión diésel de 110 CV asociada al cambio automático EDC. Sus prestaciones son más que decentes y el coche se mueve con suficiente soltura, pero donde más destaca es en la facilidad de uso y el confort de conducción, especialmente en ciudad, donde pisar miles de veces el pedal del embrague es un auténtico fastidio.

Comportamiento Renault Mégane Sport Tourer: fácil y cómodo

El Mégane Sport Tourer tiene un claro enfoque hacia el confort, pero también es noble y fácil de conducir.
El Mégane Sport Tourer tiene un claro enfoque hacia el confort, pero también es noble y fácil de conducir.
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Tal vez lo más destacable del nuevo Mégane Sport Tourer es la posibilidad de contar con el formidable sistema 4Control de dirección en las 4 ruedas, único en su categoría. No he tenido oportunidad de probarlo en este modelo, pero en todos los que he probado (Espace, Talismán, Laguna…) me han sorprendido de forma muy positiva, de modo que aquí debería ser lo mismo.

Al ser más corto y con menos batalla que el Espace o el Talismán, en el Mégane Sport Tourer se ha limitado más el ángulo de giro de las ruedas traseras. Las versiones GT cuentan con un botón en su sistema Multisense (disponible en otros acabados también, permite modificar la respuesta del acelerador, cambio automático, iluminación interior…) denominado RS. Con él, además de activar el modo Sport del Multisense, se varía la desmultiplicación de la dirección del coche. Es decir, a igual ángulo de giro de volante, el Mégane gira más sus ruedas. Esta variación en el número de vueltas de volante para girar de tope a tope es posible gracias a la acción del eje trasero direccional, pues la desmultiplicación mecánica de su dirección asistida eléctricamente es constante.

En el caso de la unidad probada, con el acabado Bose, la palabra que mejor define su comportamiento es equilibrio. Tiene cierta preponderancia hacia el confort, pero no deja de ser eficaz. En autovía, el mayor tamaño del coche le proporciona algo más de aplomo a la hora de pasar por badenes y en curva rápida, principalmente por su mayor distancia entre ejes. En zonas viradas no se aprecia una excesiva pérdida de agilidad y sigue siendo más estable en los cambios de rasante y badenes.

En ciudad se pierde algo de visibilidad al estar muy alejada la luneta trasera y ser algo pequeña. La mayor longitud se nota a la hora de aparcar y es que, con 4,6 metros de largo, el nuevo Mégane Sport Tourer tiene el tamaño de lo que antes era una berlina media, y no un familiar derivado de un compacto del segmento C.

Resumiendo: el Mégane Sport Tourer no pierde nada frente al compacto del que deriva y proporciona algo más de confort de marcha y seguridad en ciertas situaciones. La mayor distancia entre ejes reduce los cabeceos y ayuda a mitigar el efecto “vela” de su mayor superficie lateral cuando hay vientos cruzados.

El cambio automático se muestra definitivo a la hora de movernos por ciudad, con un uso muy sencillo y un aumento del confort claro al no tener que estar pendiente de las marchas.

Equipamiento En tres niveles

Además del equipamiento que puede montar, el Mégane Sport Tourer cuenta con un amplio catálogo de accesorios.
Además del equipamiento que puede montar, el Mégane Sport Tourer cuenta con un amplio catálogo de accesorios.
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La gama del Mégane Sport Tourer se ofrece con los ya conocidos 4 niveles de acabado (Life, Intens, Zen y Bose) que se completan con las versiones GT Line y Mégane GT, con un enfoque más dinámico.

Hay que diferenciar las versiones GT Line y GT. Las primeras son un nivel de acabado, por encima del Bose, en el que se busca enfatizar el aspecto “sport” del coche. El diseño exterior es algo más agresivo, el color azul es exclusivo de esta versión,con llantas, detalles interiores en color azul… pero las mecánicas, frenos y suspensiones son las mismas que en el resto de la gama.

El Renault Mégane Sport Tourer GT, en cambio, es un Mégane con una genética más racing y sólo está disponible con las mecánicas estrella, la diésel de doble turbo y 165 CV y la de gasolina de 205 CV. Además, estas versiones (siempre con cambio automático) disponen del sistema 4Control de dirección a las 4 ruedas, que es una maravilla.

En cuanto al equipamiento, el Mégane Sport Tourer es un recién llegado y cuenta con lo último en su segmento en materia de sistemas de asistencia a la conducción (alerta de pérdida de carril, frenada de emergencia, de aparcamiento…). Los 4 niveles de acabado cuentan con una dotación de serie correcta dentro de su rango de precios y, en el caso de los GT Line y GT, la verdad es que poco queda por añadir el coche, pues  montan ya prácticamente todo de fábrica.

Además del equipamiento del propio coche, Renault ofrece una amplia gama de accesorios para el Sport Tourer con un enfoque práctico, como la bola de remolque retráctil, los distintos cofres de carga para el techo, asientos de seguridad infantil, etc.

Consumo Datos oficiales

Los consumos oficiales del Mégane Sport Tourer son contenidos.
Los consumos oficiales del Mégane Sport Tourer son contenidos.
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No es fácil tomar una referencia correcta en este tipo de presentaciones en las que no hay tiempo de medir con precisión los consumos, por lo que, como de costumbre, me limitaré a dar los valores oficiales que publica Renault para el Mégane Sport Tourer dCi 110 EDC.

En concreto, esta versión homologa un consumo urbano de 4 l/100 km, un valor algo optimista, pues en pruebas con la berlina me he encontrado valores más cercanos a los 6 l/100 km que a los 4.

El consumo en carretera homologado es de 3,5 l/100 km, un valor que también se me antoja algo optimista, pues llaneando a 120 km/h en autovía el consumo instantáneo está en el entorno de los 5 l/100 km.

Con estos valores de consumo y un depósito de 47 litros, la autonomía teórica del Mégane Sport Tourer es de más de 1.000 km.

Rivales

RENAULT

Desde
0 €


marchas

308 SW 1.6 BlueHDi Style120 EAT6

Desde
26.150 €

Diesel

Automático
6 marchas

120

9,9

3,7

99

León ST 2.0TDI CR S&S Style 4Drive

Desde
26.330 €

Diesel

Manual
6 marchas

150

8,7

4,8

124

Golf Variant 1.6TDI CR BMT Advance 110

Desde
25.879 €

Diesel

Manual
5 marchas

110

11,0

4,0

103

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