Prueba

Nuevo Ford Fiesta Active: probamos la versión más alta del Fiesta

14 fotos

Ampliar

Con prácticamente un año de experiencia de la última generación del Ford Fiesta, por fin llega al mercado la variante más esperada en un momento en el que los SUV viven su máximo apogeo. El nuevo Ford Fiesta Active saca a la superficie la personalidad más audaz del fiesta, con una imagen diferenciada y características exclusivas.

Con la llegada de la actual generación del Ford Fiesta, la marca del óvalo azul ha querido ofrecer a sus clientes una gama muy completa y en la que sus miembros se han especializado para cubrir con todos los gustos y necesidades, desde el lujo de las versiones Titanium hasta las prestaciones del ST. Ahora llega el momento de esta presentación del Ford Fiesta Active, el integrante más aventurero de la familia del ya no tan pequeño de Ford. Cuenta con una serie de detalles propios que lo categorizan como un utilitario que se sale de lo común de su segmento para sucumbir a lo que demanda el mercado, la estética SUV. Según los cálculos de la marca, se espera que el Fiesta Active aglutine el 20 o 25% de las ventas totales de la gama. En mi opinión, posiblemente, esos datos puedan quedarse algo cortos. En cualquier caso, nosotros ya lo hemos probado y aquí te ofrecemos nuestras impresiones.

Precios del nuevo Ford Fiesta Active

  • Active 1.0 EcoBoost 85 CV: 17.895 euros.
  • Active 1.0 EcoBoost 100 CV: 18.345 euros.
  • Active 1.5 TDCi 85 CV: 18.945 euros.
  • Active + 1.0 EcoBoost 100 CV: 19.745 euros.
  • Active + 1.0 EcoBoost 100 CV automático: 21.245 euros.
  • Active + 1.0 EcoBoost 125 CV: 20.495 euros.
  • Active + 1.5 TDCi 85 CV: 20.345 euros.
  • Active + 1.5 TDCi 120 CV: 21.395 euros.
  • Active + 1.0 EcoBoost 140 CV: 20.945 euros.

Nuestra valoración: 7,5

Diseño 8

Motor 8

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Completa la gama Fiesta
  • Comportamiento dinámico
  • Calidad percibida

Mejorable

  • Sólo una versión automática
  • Pomo de la palanca de cambios

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: El Fiesta más robusto

La base que Ford ha elegido para crear esta variante crossoverizada del Fiesta ha sido la carrocería de cinco puertas de la nueva generación, estrenada apenas hace un año. Para conseguir ese aspecto que invite al usuario a salir fuera del asfalto se han añadido algunas molduras de plástico en color negro en el contorno de los pasos de rueda, faldones y algunas zonas del frontal y la trasera.

Además, este modelo se ofrece con una gama de colores exclusivos (Amarillo Lux, Rojo Ruby y Azul Wave.) Los clientes también pueden optar por el techo en tono negro o rojo en contraste, dependiendo del color de la carrocería elegido. Las llantas también tienen un diseño propio y son de 17 pulgadas. Para enfatizar todavía más ese carácter del Active hay disponibles unos raíles de techo que pueden ser prácticos a la hora de cargar bicicletas u otros bultos.

Uno de los principales atractivos para los compradores de SUV es que su mayor altura les permite un acceso más cómodo al interior. En el caso del Fiesta Active, su carrocería tiene una altura 18 mm más elevada con respecto al suelo que el resto de modelos de Fiesta. De este modo se logra esa mayor altura de la posición de la banqueta pero no se penaliza demasiado el comportamiento dinámico al subir el centro de gravedad.

Interior: A juego con el exterior

En el interior se ha tenido una especial atención al confort de los pasajeros y a la sensación de calidad, con materiales y texturas específicos para esta versión. La tapicería, en la versión que probamos (Active + en Amarillo Lux), combina a la perfección con el color de fuera. Los asientos mixtos en piel y tela cuentan con adornos en consonancia a su carácter, son bastante cómodos y están muy bien rematados. Además, algunas zonas del salpicadero y las puertas incluyen molduras del mismo color que los pespuntes y los detalles amarillos que le hacen ser todavía más jovial.

El espacio y la ergonomía son buenos. La sensación de calidad, todavía mejor. Lo que no me resulta demasiado cómodo es el pomo de la palanca de cambios. Esa curvatura desnivelada no me pareció muy natural, sobre todo a la hora de reducir marchas, pero es cuestión de gustos y de acostumbrarse. El volante sí tiene un buen tacto y unas dimensiones considerables. También se agradecen las ocho pulgadas de la pantalla, que hacen que se vea enorme.

En las plazas traseras no habrá problemas para la cabeza (mi estatura ronda los 180 cm), al menos, no una vez dentro. Tampoco se encuentra ninguna limitación de espacio para viajar dos adultos. Evidentemente, la plaza central queda, como en todos los coches de este segmento, reservada para un niño o para circunstancias de emergencia.

El maletero tiene capacidad para algo más de 300 litros. Si abatimos la segunda fila, no tendremos un suelo completamente plano, pero sí ganaremos bastante más lugar para la carga. Pese a que el umbral queda algo alto (un detalle más de su crossoverización), no habrá muchos inconvenientes en subir objetos pesados.

Motor: Amplia gama mecánica

En cuanto a mecánicas, el Ford Fiesta Active está disponible con dos bloques de motores con varios niveles de potencias: el 1.0 EcoBoost de gasolina (con 85 CV, 100 CV, 125 CV y 140 CV de potencia) y el 1.5 TDCi diésel con 85 o 120 CV. De todos ellos, solo el EcoBoost de 100 CV puede asociarse a una caja de cambios automática de seis relaciones.

En ningún caso se ofrece con tracción total, una opción que apenas tiene demanda en este segmento. En su lugar, tenemos la posibilidad de seleccionar varios modos de conducción que adaptan la respuesta del control de tracción para optimizar el agarre en diferentes situaciones. Entre ellos, el modo «Resbaladizo» ralentiza la respuesta del acelerador de un modo bastante notable.

Comportamiento: No parece un Fiesta más alto

Para nuestra toma de contacto con el nuevo Fiesta Active nos desplazamos hasta Niza y allí, por las reviradas carreteras de sus inmediaciones, pudimos conducir la versión equipada con el motor de 140 CV. Lo primero que quería comprobar era cómo afectaba ese par de centímetros de altura adicional que ha adoptado esta carrocería y la sorpresa que me llevé fue muy grata… Las buenas cualidades del chasis, con ese perfecto compromiso entre confort y dinamismo, ya las dejó patente nuestro compañero Rubén Fidalgo en su prueba del Fiesta 120 CV diésel Titanium, pero es que con esos casi dos centímetros más no empeora en nada. Sinceramente, temía que en curvas demasiado cerradas o en virajes largos eso pudiera afectar, pero es capaz de contener los balanceos de una forma impecable y de seguir manteniendo un alto grado de comodidad para los ocupantes en cualquier zona por la que se conduzca.

La dirección tiene una asistencia y una precisión que el cliente agradecerá tanto en carreteras más rápidas como en la propia urbe… ¡e incluso en caminos, claro! Las marchas tienen un escalonamiento correcto y, junto al comportamiento del motor, que se estira prácticamente durante todo el rango, permiten una conducción muy fácil y suave. A veces hasta da la sensación que estamos conduciendo un coche más ligero de lo que realmente es (pesa más de 1,2 toneladas…)

En autovía también es un coche muy cómodo. Sólo si se acelera de un modo brusco, vamos a percibir el ruido del tricilíndrico en el interior. Si no, ni la banda de rodadura, ni el motor, ni la aerodinámica van a suponernos ningún dolor de cabeza. Además, los Michelin Pilot Sport 205/45 R17 que monta de serie le van de cine para rodar por asfalto. Eso sí, no son los mejores aliados si lo que se pretende es salir de él.

Equipamiento: Dos niveles muy completos

El equipamiento del Fiesta Active está dividido en dos niveles (Active y Active +). De serie, el primero incorpora elementos como las llantas de 17 pulgadas, el selector de modos de conducción, la pantalla de 6,5 pulgadas con Sync 3, antinieblas, sensor de luces, asistente y avisador de cambio de carril involuntario, volante de piel y un paquete de seguridad que Ford llama Seguridad NCAP, entre otros.

En el tope de gama, el Active +, encontramos como añadido climatizador automático, consola con reposabrazo, pantalla de 8 pulgadas con Sync 3 y navegador, sistema de sonido B&O Play, sensor de luces y lluvia, piel parcial, control de crucero adaptativo, iluminación full led, reconocimiento de señales de tráfico, cámara de visión trasera con sensores, frenada de emergencia con detección de peatones… El salto de uno a otro supone la cantidad adicional de 1.400 euros, lo cual, para todo lo que ofrece el más equipado, no está nada mal.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche