Peugeot 308 CC 2.0 HDI FAP

28 Septiembre, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

Es de los coupé cabrio más modernos, supera a su antecesor en robustez y comportamiento, y va bien con el HDI de 140 CV. El precio lo mete en el sector premium.

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Como su antecesor el 307 CC y el benjamín abierto de la marca 207 CC, el nuevo descapotable medio del león luce carrocería tipo coupé cabrio a partir de su cobertura rígida. Sus rasgos entroncan con los de la berlina y el familiar SW en el plano frontal -aunque el parabrisas es más horizontal-, pero el resto viste una piel de diseño exlcusivo, más musculosa, rematada por una zaga con pilotos de led y difusor bajo el paragolpes.


Rival de los Ford Focus CCOpel Astra Twin Top, Renault Mégane Coupé Cabrio y Volkswagen EOS, pero también de los BMW Serie 3 Cabrio, Chrysler Sebring 200C Cabrio y Volvo C70 más asequibles, exige un desembolso elevado –32.950 euros en acabado Sport Pack– a cambio de un producto caprichoso y, como ahora veremos, eficaz.

Interior

Con una longitud de 4.440 mm -distancia entre ejes de 2.605 y altura de 1.426 mm-, ofrece sitio para 4. Las plazas traseras son poco aprovechables si no eres un niño, porque además de poco hueco longitudinal llevan el respaldo muy vertical para que el techo, de 2 piezas, quepa en el maletero.


La capota garantiza estanqueidad si va puesta, y se recoge eléctricamente en 20 segundos, incluso en marcha sin pasar de 12 km/h -no se abre desde el mando a distancia a coche parado como algunos modelos similares-. Cuando va recogida, con las ventanillas subidas -un botón junto al cambio baja o sube las 4 a la vez- se puede ir bien hasta 130 km/h. Por 250 euros incluye el clásico derivabrisas desmontable en 4 piezas que anula las plazas traseras colocado, pero neutraliza turbulencias hasta 160 km/h. Por cierto, con el 308 CC abierto el maletero, de formas irregulares, ofrece unos destacables 403 litros226 si la cobertura va plegada-.


Bien acabado, y mejor presentado, exhibe un puesto de conducción racional con una llamativa consola apaisada en negro lacado, detalles cromados aquí y allá, y un tacto general acertado. Eso sí, las puertas son pesadísimas -como el capó trasero, aparatoso de cerrar-. A cambio los asientos delanteros son fantásticos, suman calefacción de nuca Airwave -regulable en 3 posiciones-, al estilo de los Mercedes-Benz SL y SLK, por 950 euros van forrados en piel y por 1.000 más son motorizados.


La dotación es buena, con detalles como el climatizador doble, llantas de 18 pulgadas, sensor de parking trasero, ESP, 6 airbag -los delanteros laterales cubren pelvis/tórax y cabeza-, ordenador, regulador/limitador de velocidad o audio-CD con mandos en el volante. Por el contrario, el xenón direccional se pone en 900 euros, los sensores de lluvia y luz se agrupan en un pack de 350 euros, y la conexión Bluetooth apareja un navegador que, como mínimo, supone 950 euros.

Comportamiento y Prestaciones

Entre sus virtudes, la robustez de carrocería y chasis. Está claro que ha sido reforzado a conciencia, como delatan los 1.674 kg que pesa. Pero pocos descapotables son tan inmunes a baches y rotos del suelo, viaje o no abierto: en ese escenario no se resiente ni libera ingratos “crujidos” propios de ciertos rivales, grandes como éste.

Además, aunque el chasis es sencillo -eje trasero semiindependiente-, muestra una pisada muy buena y una estabilidad direccional de primera. También es cómodo, frena bien y la dirección, electroasistida, ofrece una resistencia y una precisión adecuadas. No está pensado para ratonear, pero digiere curvas atacadas a buen ritmo sin descomponerse.


Lo hay en gasolina con 120 y 150 CV -éste turbo-, pero el reputado turbodiésel 2.0 HDI de 140 CV y 320 Nm, común a otros Peugeot, es buena alterantiva pues aunque no lo mueve con deportividad no le resta agilidad. Suena poco, hasta viajando abierto, y en este caso se liga a un cambio manual de 6 marchas de tacto algo pastoso, pero suave -lo hay automático en opción-. 208 km/h de punta y 10,8 segundos en el 0 a 100 km/h hablan bien de las posibilidades de un rodador nato que requiere de 6,5 a 7 litros a los 100  -anuncia 5,9 y 155 gr/km-, buena noticia ahora que nos confirman otra mala: IVA e impuestos subirán como la temperatura en verano.

Destacable

-Robustez de carrocería y chasis. Dinámica.
-Equipamiento y presentación.
-Volumen del maltero.

Mejorable

-Puertas y capó pesados y aparatosos.
-Peso alto. Plazas traseras justas.
-Visibilidad posterior limitada en modo coupé.

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