Peugeot 308 1.6 HDi CMP

11 junio, 2008, modificada el 24 enero, 2011 por

La clave está en el 120. No me refiero al límite de velocidad en España, sino a la cantidad máxima de CO2 que puede emitir un vehículo para quedar exento de tributar en el impuesto de matriculación. Este es el principal motivo del lanzamiento de esta versión, que resulta más económica que la manual; pero no es su único atractivo, como descubriremos a continuación.

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Más información en Hoymotor16, número 1287


Estamos viviendo un momento en el que la ecología marca pautas, y eso se nota. Casi nadie se atreve a enfrentarse a esta «corriente verde» que nos invade porque resultaría antipopular y por eso todo el mundo, al menos de puertas hacia fuera, trata de subirse descaradamente a ese tren. La exención de la tasa de matriculación en España para los vehículos que emiten hasta 120 gramos de CO2 por kilómetro ha disparado el interés por este tipo de vehículos. La ecología es popular, sí, pero además hay que impulsarla con bonificaciones al bolsillo para que todos seamos un poquito más «verdes».


Por otro lado, estamos inmersos en la sociedad del bienestar. Entonces, ¿qué sentido tiene estar pisando el pedal del embrague y metiendo marchas manualmente cuando ese trabajo nos lo podemos ahorrar?


Si unimos esos dos conceptos, el verde y el de confort, encontramos la verdadera razón de ser de nuestro protagonista. El Peugeot 308 es un «top ten» ya de sobra conocido por sus múltiples atractivos. Su última aportación es la incorporación de un cambio manual pilotado (CMP), que potencia su atractivo. Por un lado, resulta más barato (300 euros) que la variante manual equivalente, debido a que unido al propulsor 1.6 HDI de 110 CV establece una cifra de emisiones de 120 g/km de CO2 que le libera a la hora de tributar en el impuesto de matriculación.


Por otra parte, nos permite circular de manera automática con total confort y a la vez nos deja ser protagonistas si actuamos sobre las levas cambiando de manera secuencial.


Caja CMP » más confortable y económica


El Peugeot 308 ya contaba con cambios automáticos con convertidor de par en su gama. Sin embargo, la incorporación de una caja manual pilotada se asocia exclusivamente al propulsor 1.6 HDI de 110 CV. La estrategia, ya comentada anteriormente, reside en que de entrada nos ahorramos el 4,75% del impuesto de matriculación con respecto a la versión manual.


Hasta ahora la teoría pinta bien, pero en la práctica ¿sigue siendo igual de atractivo? La respuesta es sí, aunque no todo es de color de rosa. Es cierto que la última referencia que teníamos de la caja CMP llegaba desde el Citroën C4 Picasso, esta vez acoplada al motor 2.0 HDI de 138 CV. En esa ocasión nos gustó su funcionamiento en marcha, pero se nos atragantó en maniobras lentas de aparcamiento o a baja velocidad, debido a que resultaba demasiado «impulsiva» y era imposible dosificar con el acelerador a baja velocidad un inicio de la marcha lineal, sin tirones.


En este caso, no tiene nada que ver. El menor par motor y potencia del propulsor 1.6 HDI ha eliminado ese desagradable efecto, convirtiendo las maniobras de estacionamiento en acciones muy lineales y sin apenas diferencias con las de un cambio manual tradicional.


Además, si éstas se producen en una rampa, el sistema de ayuda al arranque en pendiente, tanto ascendente como descendente, facilita la operación porque retiene el vehículos unos segundos. Por cierto, esta tecnología está asociada exclusivamente a esta caja CMP.


Ya en movimiento, las transiciones entre marchas resultan también más suaves y se han amortiguado los tirones o ese efecto «vaivén» tan desagradable que se produce desde que se pisa el acelerador hasta que «empuja» de verdad. A baja velocidad todavía es algo patente, pero según se incrementa el ritmo tiende a desaparecer, sobre todo, si actuamos de manera manual y en posición Sport.


La caja CMP tiene capacidad para interpretar las condiciones de conducción y engranar la marcha más adecuada. No tiende a poner marchas «porque sí» al levantar el pie del acelerador y en descensos tiende a reducir para retener con el motor. Los tiempos de respuesta al meter marchas varían entre 1,2 segundos en modo automático y 0,4 en modo Sport manual. El primero, para primar el consumo; el segundo, para jugar con más sentido con las levas del volante.


La función Sport se activa mediante un mando y recorta el mapa de revoluciones para disponer siempre de mayor «carrerilla». Un ejemplo: a 90 km/h en 6ª en automático normal el tacómetro arroja 1.700 rpm. Si en ese instante pulsamos la tecla Sport baja automáticamente a 4ª y se sitúa en 2.700 vueltas. La respuesta es mucho más rápida desde ese instante y hasta las 4.400 rpm que admite por la zona alta.


Dos cosas hubiéramos cambiado a nuestro gusto. En función manual, nos hubiera gustado que llegara al corte sin saltar de marcha (para eso es manual), pero han preferido proteger el motor de un sobrerrégimen. Otra, las levas del cambio se sitúan en la columna de la dirección, así que al girar el volante se pierde el contacto con ellas, obligando a soltar las manos.


Por cierto, aunque vayamos en automático, basta con activar las levas para pasar inmediatamente a manual, acción muy recomendable a la hora de sufrir algún imprevisto, por ejemplo, en un adelantamiento.


El fabricante anuncia un ahorro de consumo de 0,4 litros cada 100 kilómetros con respecto a la versión manual. Quizás en unas condiciones óptimas sea así, pero en nuestras mediciones las cifras no han sido tan llamativas para la CMP. Algo parecido pasa con las prestaciones. Están dentro de lo esperado, pero nuestra unidad ha perdido algo de brillantez con respecto a la versión manual de seis velocidades.


Por último, analicemos su relación entre precio y equipamiento. Nuestra unidad cuesta 19.480 euros, es decir, 300 euros menos que la versión manual equivalente. A esto hay que añadir otros 500 euros de la ecoprima vigente (ver recuadro). Es decir, 800 euros menos y a la vez disfrutamos de la caja pilotada con levas en el volante, el control de estabilidad de serie en esta versión (otros 550 en el manual) y la función de ayuda al arranque en pendiente. Las cuentas salen…

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