Peugeot 307

7 febrero, 2006, modificada el 24 enero, 2011 por

Su amplia y original variedad de carrocerías, combinadas con una extensa gama de motores, permite que haya un 307 para cualquier gusto o necesidad.

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Es uno de los modelos de diseño más atractivo de su segmento. Su amplia y original variedad de carrocerías, combinadas con una extensa gama de motores, permite que haya un 307 para cualquier gusto o necesidad.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

El bastidor del 307 está bien resuelto y con un perfecto equilibrio en cuanto a estabilidad y comodidad, pero no presenta las sofisticadas suspensiones independientes de modelos más modernos, lo que se deja notar en su comportamiento, correcto y noble pero sin el tacto deportivo y divertido de modelos como el Seat León. La ventaja es que ese comportamiento no varía con ninguna de sus carrocerías, consiguiendo el mismo nivel de comodidad y aplomo en la berlina, el original familiar SW o en el precioso Coupé-Cabrio.

Refinamiento

El 307 es un fiel representante de la tradición Peugeot de coches bien terminados y con un rodar muy agradable. Al volante destaca por la suavidad de todos los mandos y la comodidad de las suspensiones. Incluso en las versiones más deportivas, en las que la dureza de los amortiguadores está pensada para una conducción más rápida, la comodidad se mantiene siempre en niveles realmente buenos.

prestaciones

En Peugeot saben que la mayoría de sus ventas son de motores diésel y la gama del 307 queda articulada en tan sólo dos motores de gasolina y nada menos que cinco de gasóleo. Empezando por los gasolina tanto el 1.6 de 110 caballos como el 2.0 de 138 son dos buenas opciones, pues incluso el 1.6 de 110 caballos, se defiende con soltura, a pesar de que el 307 es un coche voluminoso y pesado. Del 2 litros existe una versión “potenciada” de 180 caballos denominada Sport (tanto para la berlina como para el coupé-cabrio), con un carácter mucho más deportivo en cuanto a prestaciones.


El primer escalón en los diésel es el 1.4 HDI de 70 caballos, nada recomendable por su pobre respuesta. El siguiente nivel es de los HDI de 90 caballos, el veterano 2 litros, algo perezoso y pesado, y el más moderno 1.6, mucho más recomendable por su mayor alegría de funcionamiento, a pesar de que sigue resultando algo lento de respuesta para un coche como el 307. El 1.6 en versión de 110 caballos es el más equilibrado por precio y rendimiento y el más recomendable, quedando el 2 litros de 136 cv para los amantes de devorar kilómetros a buen ritmo y con un gasto realmente reducido.

Equipamiento

El equipo de serie resulta muy correcto y en la línea de lo que ofrecen sus más directos competidores e incluye elementos como las luces y limpiaparabrisas automáticos que suelen pagarse aparte en otros modelos. En las opciones se destaca de la competencia con elementos de auténtico lujo como la tapicería integral de cuero, un magnífico sistema de navegación con pantalla de gran tamaño, teléfono y cargador frontal de CD’s.

Puesto conducción

La alta carrocería del 307 condiciona el puesto de conducción, pues el enorme parabrisas queda bastante inclinado y lejos del conductor, al tiempo que se disfruta de una cota interior de altura extraordinariamente amplia. El resultado es que el conductor (y todos los pasajeros) se encuentran en una posición bastante vertical, con muy buena visibilidad y con un salpicadero de dimensiones bastante generosas.


En el caso del Coupé-Cabrio esta sensación cambia, ya que el asiento del conductor está colocado más bajo (para conseguir una carrocería más perfilada) y la posición es más horizontal.

Espacio y practicidad

El 307 es un fiel representante de la tradición Peugeot de coches bien terminados y con un rodar muy agradable. Al volante destaca por la suavidad de todos los mandos y la comodidad de las suspensiones. Incluso en las versiones más deportivas, en las que la dureza de los amortiguadores está pensada para una conducción más rápida, la comodidad se mantiene siempre en niveles realmente buenos.

Consumo y mantenimiento

Los motores HDI del 307 (los más vendidos de toda la gama) están entre los menos “gastones” de su segmento; no son los que menos consumen, pero por poco. En cuanto a mantenimiento tampoco es un coche especialmente complicado y los servicios Peugeot no están entre los más caros.

Calidad y fiabilidad

Desde su nacimiento el 307 ha tenido que enfrentarse a la fama de problemático por los problemas con el sistema eléctrico. Superados estos problemas de juventud, el 307 ha demostrado su buena calidad en todos los aspectos, pues los motores de Peugeot siempre han gozado de esa credibilidad y la terminación y los materiales empleados, sobre todo en el interior, resultan resistentes y con un buen envejecer, algo importante a la hora de calibrar la calidad de un vehículo.

Seguridad

El equipo de serie en lo referente a seguridad es bastante completo incluso con las motorizaciones más pequeñas. Mención especial merece el Coupé-Cabrio, que incluye de serie los arcos de seguridad de accionamiento automático en caso de vuelco. En las pruebas de choque EuroNCAP obtuvo cuatro estrellas, incluso el cabrio, un resultado correcto por el tiempo que lleva en el mercado, aunque la mayoría de sus rivales más recientes ya tienen las cinco estrellas.

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