Peugeot 208 eHDi Vs 1.2 VTi Allure: comparativa41

Peugeot 208 eHDi Vs 1.2 VTi Allure: comparativa

25 Febrero, 2013, modificada el 9 Agosto, 2017 por

El Peugeot 208 goza de la ventaja de un diseño moderno y atractivo. Posee numerosas virtudes que ayudan a sobrellevar algunas peculiaridades, como su tablero de instrumentos “invisible”. En esta prueba comparativa de 4.000 km analizamos a fondo las dos versiones que más ventas generan.

No valorado

Destacable

  • Consumos ajustados (diésel).
  • Suavidad y silencio de marcha (gasolina).
  • Diseño atractivo (ambos).

Mejorable

  • Cuadro ilegible (ambos).
  • Recuperaciones (gasolina).
  • Precio (diésel).

El Peugeot 208 es un modelo que llama la atención; no en vano, acaba de recibir el premio al Mejor Coche del Año ABC 2013. Sus líneas son modernas y atractivas, sobre todo la parrilla frontal, con una personalidad muy marcada que recuerda algo a la de sus hermanos mayores, pero que resulta más llamativa por la forma de sus faros y la coraza.

Prueba Peugeot 208 1.2 VTi Allure, Santa María de Oia, Rubén Fidalgo41
El frontal del 208 tiene mucha personalidad.

En la vista lateral, sorprende la costumbre de Peugeot de que la ventanilla del conductor empiece mucho más abajo que el parabrisas, para luego marcar un ascenso en cuña notable hasta la zona trasera, donde las ópticas rematan las nervaduras de todo el costado, haciendo parecer el 208 algo más largo y robusto.

A la hora de viajar, es un automóvil que apuesta por el confort y la austeridad en el consumo. Las suspensiones se tragan todas las irregularidades, en parte, gracias a los neumáticos que monta, con bastante “balón”. El gasto de carburante se queda por debajo de los 6 litros en todo momento, incluso en ciudad (si evitamos salir los primeros del semáforo, etc.)… La cosa cambia en autovía, a velocidades constantes. Por encima de 100 km/h pasamos la barrera de los 6 litros y nos quedamos en 6,3 l/100 km a 120 km/h. En ese sentido, me sorprende que supere en consumos al Peugeot 308 eHDi que probamos en Autocasion.com.

Prueba Peugeot 208 1.2 VTi Allure, Rubén Fidalgo41
El león rampante se ha revisado.

Por su parte, la versión de gasolina, con una mecánica de tres cilindros, es capaz de igualar los consumos de su hermano diésel en los recorridos por carretera, pero en ciudad la ventaja es clara para la mecánica de gasóleo, siendo fácil llegar a los 7 litros en el 1.2 VTi.

Por la noche, la iluminación es buena, pese a carecer de xenón. Unos faros delanteros con una superficie muy generosa lo hacen posible.

El comportamiento es muy sencillo y noble, aunque apunta una extraña reacción del eje trasero en frenadas bruscas desde alta velocidad. Es como si el coche se pusiese de puntillas y perdiese un poco el equilibrio del eje trasero; ¿es por las caídas, por la dirección…? Lo veremos más adelante.

El Peugeot 208, en la rutina diaria

Las dimensiones de este coche son bastante generosas para la categoría en la que milita, lo cual tiene sus ventajas a la hora de acceder a él, con unas puertas de gran tamaño y que abren un buen ángulo. Dentro del Peugeot 208, el espacio también es más que suficiente. El salpicadero no “roba” sitio para las piernas y los pasajeros traseros tampoco se quejan de falta de centímetros para sus extremidades.

Los asientos siguen fieles a la vieja escuela francesa: banqueta tirando a corta y muy blandos. Parece que nos abrazan al sentarnos en ellos y resultan cómodos durante los primeros kilómetros, pero a la larga acaban fatigando.

Peugeot 208 eHDi, Rubén Fidalgo41
La visibilidad es buena en el 208.

El maletero es amplio y de formas muy aprovechables, ideal para cargarlo con las bolsas de la compra o el equipaje de una “escapadita”.

Los mandos están donde deben; rápidamente nos hacemos al Peugeot 208 y nos encontramos a gusto. Contrasta bastante lo moderno que es el diseño de la pantalla multimedia y lo clásico de los mandos de la climatización, algo anacrónica en un coche con un diseño tan vanguardista.

El volante tiene una forma ovalada: es ancho para permitirnos llevar los brazos algo abiertos y reducir la fatiga, y achatado para dejar más espacio a las piernas y no tapar la visión del cuadro de instrumentos. Ésta es la teoría. La práctica dice que si queremos que no nos tape las teclas de reset y del odómetro, tendremos que ponerlo muy bajo, molestándonos en las piernas, o muy alto, y no veremos los relojes… Personalmente, no me gusta: el volante lo inventaron en 1904 y era redondo, todo lo demás es buscarle 3 pies al gato.

Peugeot 208 eHDi, Órbita, Rubén Fidalgo41
El salpicadero provoca molestos reflejos que hacen invisible la lectura del cuadro de mandos.

Ya que hablo de la instrumentación, he de decir que me resulta atractiva y por la noche es ideal. Pero durante el día, los reflejos que produce el sol la hacen absolutamente invisible. La solución es poner una hoja de papel vegetal sobre el “cristal” del cuadro para evitar reflejos… o quitar esa moldura de plástico brillante que la rodea.

Peugeot 208: motor diésel vs. gasolina

Para movernos por ciudad, la respuesta del motor diésel, con una buena dosis de par, es perfecta. El sistema Stop&Start es un poco “exagerado”: si bajamos de 5 km/h en punto muerto, desconecta el propulsor, algo que me incomoda, ya que tengo la costumbre de pasar a segunda en cuanto me pongo a rodar -siempre que las condiciones lo aconsejen y permitan, desde luego- para ahorrar combustible. El dispositivo apaga el coche volviéndolo a encender de inmediato, cierto, pero resulta molesto.

Mientras, la versión de gasolina dispone de un menor par motor, por lo que obliga a un mayor uso del cambio de marchas. Sin Start/Stop, los consumos en ciudad son claramente superiores que en el diésel; además, es más incómodo, debido a la menor elasticidad de su mecánica.

La visibilidad es buena y el confort, destacable: claramente, en las calles “está en su salsa”… así que mucho ojo con los radares en tramos urbanos, el velocímetro apenas se ve y fácilmente nos pasaremos de los preceptivos 50 km/h.

Sorprende que tanto la mecánica eHDi como la 1.2 VTi cuenten con un nivel sonoro realmente reducido, algo que se agradece cuando se realizan largos viajes, al rebajar el cansancio de los ocupantes.

El Peugeot 208, en la Pista de A Pastoriza

Me tenía preocupado el “zigzagueo” del eje trasero en las frenadas a alta velocidad. Normalmente, se debe al reparto de la potencia de frenado o al alineado de la dirección… En el circuito de A Pastoriza puedo comprobar las causas de este comportamiento llevando al extremo las reacciones del coche.

Peugeot 208 eHDi 92 CV, A Pastoriza, Rubén Fidalgo41
La carrocería balancea bastante pero mantiene la trayectoria.

Al empezar a subir la presión de los neumáticos, veo el motivo: una de las ruedas traseras tenía una presión diferente a la nominal. Poniendo la apropiada, problema solucionado.

Cómo medir la presión de los neumáticos

El comportamiento del Peugeot 208 promete sensaciones fuertes. Esta versión monta unos neumáticos de bastante perfil y unas suspensiones tirando a blandas, por lo que el balanceo y la deriva en las curvas tomadas a cierta velocidad es exagerado, aunque en ningún momento peligroso. Muestra  buenas maneras, es dócil, obediente al gas y al freno, y presenta cierta agilidad del eje trasero para redondear las curvas. Me ha parecido un gran coche-escuela para enseñar cómo reacciona un vehículo a la transferencia de pesos.

La dirección tiene un buen tacto y el motor empuja con cierto brío. El único “pero” en el puesto de conducción (además de la “instrumentación invisible”) es el tacto de la palanca de cambios. Es como si los cables del selector fuesen de goma y se estirasen cada vez que lo accionas, restando precisión.

En definitiva, su chasis me ha dejado un buen sabor de boca y con ganas de ver de lo que es capaz en la versión GTi

Conclusión

El Peugeot 208 es un producto muy moderno, con un indudable atractivo y un enfoque juvenil. Su tamaño empieza a “tontear” con el segmento C, algo que se agradece en cuanto a espacio interior, pero le resta agilidad en las ciudades congestionadas. El tacto del cambio debería mejorar, así como algunos ajustes de los paneles interiores.

Prueba Peugeot 208 1.2 VTi Allure, Silleiro, Rubén Fidalgo41
Las luces traseras permiten identificar rápidamente al 208.

La visibilidad es buena, pero la instrumentación es del todo ilegible cuando hace sol,  un defecto que debería ser subsanado.

La tecnología micro híbrida eHDi funciona bastante bien y arroja unos consumos bastante contenidos, además, la mecánica no es demasiado molesta en el habitáculo; apenas se oye.

Las diferencias de consumo entre el diésel y el modelo de gasolina no es muy abultada, lo que hace difícil amortizar la diferencia de precio de casi 2.000 euros entre uno y otro. Me ha gustado la mayor suavidad de marcha que muestra el 1.2 VTi, pero el diésel es más fácil de llevar para la mayoría, ya que gracias a su mayor par motor no necesitamos estar tan pendientes del cambio de marchas.

En definitiva, es un coche muy fácil de usar en el día a día, con algunas lagunas fácilmente subsanables y un diseño llamativo.

¿Buscas un coche como éste?

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Rubén Fidalgo

1 Comentario

Rubén Fidalgo 1 Marzo, 2013

Me ha sorprendido la generosa amplitud interior en un coche tan compacto.

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