Peugeot 1007

5 Diciembre, 2005, modificada el 24 Enero, 2011 por

Tiene puertas correderas para aparcar en plazas estrechas, un diseño innovador y multitud de detalles.

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El Peugeot 1007 cuenta con puertas correderas, una característica que consideramos una ventaja práctica sin apenas inconvenientes: permite aparcar en plazas estrechas y facilita el acceso y la salida. Además cuenta con multitud de detalles atractivos, aunque tiene cuatro plazas y un maletero algo precario. El motor 1.4 HDI brilla más por el parco consumo de gasóleo que por las prestaciones que permiten sus 70 caballos, suficientes para recorrer la ciudad y sus alrededores.


La idea de de las puertas correderas no es nueva, pero aplicada a un utilitario tan urbano como el 1007 resulta especialmente práctica. Se puede abrir y cerrar a distancia, entrar y salir en espacios angostos y acceder a las plazas traseras mejor que en un tres puertas convencional. Se mueve como un utilitario más, y no se aprecia influencia del peso suspendido en alto como consecuencia de los mecanismos de las puertas. Además es incluso más cómodo porque la posición de conducción queda alta y el frente es mínimo, por lo que se controlan visualmente muy bien todas las esquinas.


El 1007 compite con modelos muy dispares dentro de una clasificación que podría definirse como “minipremium”. Coincide en tratarse de coches pequeños, fácil en ciudad y con un alto grado de refinamiento y diseño. Al igual que otros utilitarios “chic”, el 1007 es bastante caro frente a otras opciones de similar tamaño y equipamiento, pero a cambio se diferencia de ellos por estilo y además por el indiscutible argumento de su práctico y sofisticado sistema de entrada.

  • Comportamiento



  • Interior y maletero



Comportamiento

La dirección es muy suave en maniobras, lo mismo que la palanca de cambio y los pedales. Todo junto da como resultado un excelente coche para circular por ciudad. Además no es muy ancho (sensación acrecentada por la notable altura de la carrocería) y lo que sumado a las puertas correderas, raro es encontrar en los aparcamientos en batería un hueco libre imposible para cualquier otro coche. La respuesta a bajo régimen del motor no acompaña al resto del coche en la ciudad. Con el aire acondicionado puesto y dos o tres pasajeros se hace necesario acelerar sin reparo para salir con el brío justo, o de lo contrario se corre el riesgo de llegar a calar el coche. Lo mismo se puede aplicar en segunda pero también en menor medida en tercera y cuarta. Las marchas van largas (el 206 con el mismo motor desarrolla menos velocidad y es 100 kilos más ligero) a bajo régimen, pero a partir de ahí la respuesta es alegre, aunque no generosa. En definitiva hace los mil metros desde parado en 37,9 segundos, acelera de 0 a 100 km/h en 16,7 s. y alcanza 160 km/h de velocidad máxima. Por el contrario el consumo medio oficial es de 4,4 litros y nosotros medimos en nuestro circuito 5,4 l/100km… por lo menos no gasta mucho.

Interior y maletero

La posición de conducción puede adaptarse muy bien. Permite un amplio desplazamiento en altura, algo que no se puede hacer en el del pasajero. Eso sí, el respaldo permite una inclinación mínima. Los asientos cuentan con una bandeja bajo la banqueta y el respaldo del asiento del acompañante puede abatirse para aprovechar su parte trasera como mesa, algo que también permiten los asientos traseros. La altura es superior a un metro en las plazas delanteras y en las traseras no es muy inferior. El espacio para las piernas se encuentra en un término medio entre los coches de su tamaño, pero cabría esperar algo más porque aprovecha casi toda la distancia entre ejes para el habitáculo en detrimento de maletero, y sin embargo no ofrece nada mejor que un Micra, por ejemplo, mucho más convencional en la distribución del espacio, y frente a un Renault Twingo está claramente por detrás en espacio. La anchura posterior, a pesar de contar solamente con dos plazas, no es destacable. Y es que con diferencia se trata del utilitario más estrecho de banco de cuantos he medido, pues no llega al metro por un milímetro de extremo a extremo de los dos asientos individuales, contados como si fueran uno solo. Por maletero tampoco destaca: con 178 litros (VDA) con los asientos traseros colocados en la posición habitual de uso, es prácticamente el imprescindible para las compras del día, aunque desplazando los asientos hacia delante los 230 mm. que permite el mecanismo de deslizamiento se gana bastante espacio. El salpicadero mantiene la instrumentación frente a la vista del conductor y el espacio que va desde el salpicadero a la base del parabrisas está dividido en varios tramos que sirven como bandejas para depositar objetos, aunque ninguna tiene tapa. La guantera ofrece buena capacidad y en la consola pueden colocarse dos latas de refresco pero no botellas, que por poco, pero no encajan correctamente por altura. En la parte trasera sí se pueden ubicar botellas aprovechando que los reposabrazos se levantan, y además del hueco para las bebidas disponen de sitio para libros, bolsas de patatas, etcétera. Las puertas tienen bandejas rígidas, aunque de tamaño pequeño, y bajo el suelo de las plazas traseras hay dos buenos cajones más con tapa. Una característica muy “fashion” son colores interiores intercambiables. La tapicería de asientos, puertas y bandejas frontales, además de los cercos de los aireadores, los reposabrazos traseros y las alfombrillas se pueden cambiar adquiriendo otros a elegir entre 12 diseños diferentes, si el conductor considera que están ya muy vistos.

Para entrar puede usarse el mando a distancia o accionarse directamente la palanca -un tanto dura e incómoda- que se encuentra en cada puerta. – El mando tiene cuatro botones: Dos para bloquear las cerraduras y otros dos para accionar cada puerta. – Las puertas actúan de forma un poco ruidosa, especialmente cuando llegan al final de su recorrido y tienen que ajustar las gomas de estanqueidad al marco de la carrocería. De hecho, este ruido variaba de vez en cuando, a veces era mayor, otras más bajo y algunas llegaba a ser preocupantemente prolongado, como un crujido. De todas formas en ningún momento dejaron de funcionar o lo hicieron mal, por lo que no debería dudar de su robustez. – Para cerrar la puerta una vez dentro del coche, usamos bien el mando o bien los botones colocados frente al conductor y el acompañante. Son similares a los que sirven para operar los elevalunas y pueden dar lugar a equivocaciones las primeras veces que se usan. – Entrar y salir nunca fue tan fácil. El espacio de acceso además de grande es completamente utilizable, porque no hay una puerta con bisagras en el marco que impida entrar accediendo por delante. Al 1007 se puede entrar de lado, de frente o por detrás, y para sentarse no hay que agachar ni el cuerpo ni la cabeza. – Si se pulsa el botón de una puerta cuando ya está funcionando esta parará inmediatamente, y si se vuelve a pulsar reiniciará la marcha en el sentido que se desee. – En caso de aprisionamiento las puertas llegan a pararse, pero dada la presión que es necesario ejercer, pueden causar lesiones. – Hay que tener precaución de no pegar demasiado el coche, por ejemplo, a una columna en un parking. Aunque el espacio necesario para abrir las puertas es muy reducido, con una puerta convencional puede ajustarse mucho el aparcamiento con tal de que la batida de la puerta del conductor quede libre, pero en el 1007 hay que dejar un mínimo de distancia para que la puerta no tropiece o se arañe en su desplazamiento hacia atrás. – Las puertas no se pueden cerrar en marcha, por lo que en caso de que una se haya quedado abierta, sólo hay dos salidas: circular con ella abierta, algo que está expresamente prohibido por el fabricante y resulta obviamente peligroso, o parar inmediatamente para cerrarla. Deberían poderse cerrar en marcha hasta una velocidad razonable. – También funcionan de forma manual, son muy pesadas pero se puede salir de un apuro a mano en caso de fallo eléctrico o accidente. – El gran tamaño de las puertas obliga a colocar el anclaje del cinturón de seguridad en el o arco central de la carrocería (pilar “b”) que en este caso está muy retrasado. Es un poco molesto alcanzar el cinturón desde los asientos delanteros.

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