Opel Zafira

4 Julio, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

La segunda generación del Zafira otorga más amplitud a este monovolumen además de mejorar su comportamiento y su relación calidad/precio

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Si el Renault Scenic creó el segmento de los monovolúmenes compactos, el Opel Zafira dio una vuelta de tuerca a este segmento con su sistema de siete plazas. Ahora, en su segunda generación, el Zafira es todavía más convincente por amplitud, comportamiento y relación calidad/precio.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

Aunque el Zafira no cuenta con un chasis tan evolucionado como otros modelos de su categoría, ya que el eje trasero es semi-independiente y no multibrazo completamente independiente, lo cierto es que su comportamiento está entre los mejores. Los técnicos de Opel han aprovechado la plataforma del Astra familiar, con más distancia entre ejes, para elaborar un chasis realmente efectivo. Las suspensiones de toda la gama son ligeramente duras, pero en ningún caso incómodas, balancea poco, tiene un tacto preciso y los modelos que cuentan con el sistema IDS Plus añaden el control continuo de la dureza de los amortiguadores, que mejora el comportamiento y la comodidad de marcha.

Refinamiento

La buena calidad de terminaciones, un interior bien insonorizado, un equipamiento completo y un comportamiento general de buen nivel, además de unos mandos con un manejo agradable y suave, hacen que los viajes a bordo del Zafira sean agradables y con un excelente nivel de comodidad. Los motores Diesel no resultan tan refinados pero en ningún momento llegan a ser molestos y demasiado sonoros y en cuanto a refinamiento destaca especialmente el motor gasolina 2 litros turbo de 200 caballos por su progresividad y suavidad de marcha.

prestaciones

El Zafira ofrece una de las gamas de motores más amplias de sus segmento y con opciones verdaderamente deportivas, como el impresionante OPC, que lo convierten en un ejemplar casi único. Empezando por las de gasolina la más pequeña es el 1.6 de 105 caballos, bastante escasa por su rendimiento para la capacidad de carga de este Opel. Mucho más razonable es el 1.8 de 140 caballos, brilante y con un consumo muy razonable.


El siguiente escalón es el 2.2 de inyección directa con 150 caballos, no tan aconsejable como el 1.8 pues sus prestaciones son muy similares, el consumo no es significativamente más reducido en el de inyección directa y cuesta más caro. Los dos siguientes motores son turboalimentados y ya tienen unas características deportivas; el primero es el 2 litros de 200 caballos, toda una delicia por sus prestaciones y suavidad, con una excelente entrega de potencia desde muy bajas revoluciones.


El impresionante OPC utiliza el mismo motor de dos litros, pero con la potencia elevada hasta los 240 caballos. Su espectacular rendimiento y su agresiva imagen hacen del Zafira OPC un verdadero deportivo para toda la familia, con muy pocos competidores similares en el mercado, ya que ninguno de su categoría llega a esta potencia.
Los tres Diesel se articulan a partir de un mismo bloque (el 1.9 de origen Fiat) con la misma cilindrada pero en distintas configuraciones. Los de 100 y 120 caballos llevan culatas de 8 válvulas, mientras que el 150 caballos es un 16 válvulas. Todos ellos tienen un funcionamiento excelente aunque no demasiado refinado, ya que este motor es alegre y voluntarioso pero algo áspero de tacto. El más recomendable, por prestaciones y precio es el de 120 caballos, más que suficiente para mover con soltura a este Opel y con unos consumos ajustados.

Equipamiento

En este apartado el Zafira se distingue de sus competidores con un equipamiento, sobre todo opcional, que no ofrecen sus rivales. En cuanto a seguridad puede llevar todos los elementos habituales en un vehículo moderno, pero el Zafira añade a su lista de ’extras’ faros direccionales, el sistema IDS Plus que adecua continuamente la dureza de los amortiguadores al estado de la carretera, el control Sport-Swicht que modifica la respuesta del acelerador y de la dirección asistida, sistema de arranque sin llave, suspensión trasera autonivelante y asistente de arranque en rampa para evitar que el coche se vaya hacia atrás al iniciar la marcha en una rampa. Todo esto además de lo que ya es habitual como navegador, diferentes equipos de sonido o teléfono integrado.

Puesto conducción

Este es uno de los apartados que más ha mejorado con respecto al anterior Zafira. Ahora el conductor va en una posición ligeramente más baja y mucho más natural, con el volante situado en una posición más vertical. La palanca del cambio se sitúa ahora en la parte baja del salpicadero, muy a mano, y la visibilidad es muy buena en todas direcciones. Los asientos ofrecen una suficiente sujeción lateral (los Recaro del OPC son excelentes) y sus múltiples reglajes junto con los del volante, además del a generosa altura del habitáculo, permiten que conductores de buena talla se encuentren cómodos y sin problemas de adaptación.

Espacio y practicidad

La buena calidad de terminaciones, un interior bien insonorizado, un equipamiento completo y un comportamiento general de buen nivel, además de unos mandos con un manejo agradable y suave, hacen que los viajes a bordo del Zafira sean agradables y con un excelente nivel de comodidad. Los motores Diesel no resultan tan refinados pero en ningún momento llegan a ser molestos y demasiado sonoros y en cuanto a refinamiento destaca especialmente el motor gasolina 2 litros turbo de 200 caballos por su progresividad y suavidad de marcha.

Consumo y mantenimiento

Los consumos de los motores de gasolina del Zafira están dentro de la media de su categoría para un vehículo de este tipo. Los Diesel no están entre los más económicos pero por muy poco y el mantenimiento en los servicios oficiales Opel no es de los más caros entre las marcas generalistas.

Calidad y fiabilidad

Los Opel son vehículos duraderos y robustos, a pesar de que algunos problemas de consumo de aceite en los antiguos motores Diesel hicieron perder algo de imagen a la marca en este apartado, pero desde siempre se han distinguido por ser coches sólidos y fiables. Las terminaciones interiores son buenas y esto asegura también un buen envejecimiento general y como los diseños de Opel son bastante discretos, no suelen hacerse ’viejos’ o demasiado vistos, un dato también importante para que un coche tenga una imagen más duradera a lo largo de los años.

Seguridad

Cuatro estrellas en las pruebas de choque y una alta calificación en protección a peatones y niños, además de un completo equipamiento de seguridad (ya sea de serie u opcional) sitúan al Zafira entre lo mejor de su categoría en este apartado. El control de estabilidad es opcional con algunas motorizaciones, pero añade elementos como los reposacabezas activos que no están disponibles en otros modelos de la competencia.

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