Opel Corsa OPC

Una estética imponente, una mecánica de órdago y un rendimiento sensacional, son los máximos exponentes de este pequeño pero radical OPC, uno de los mejor dotados de su segmento, aunque a parte de su imagen, su precio también infunde cierto respeto

29/10/2007— Jose Carlos Luque

Una estética imponente, una mecánica de órdago y un rendimiento sensacional, son los máximos exponentes de este pequeño pero radical OPC, uno de los mejor dotados de su segmento, aunque a parte de su imagen, su precio también infunde cierto respeto

En noviembre de 2005 la firma alemana Opel decidió dar luz verde a una nueva generación de modelos, pensados para ofrecer la máxima deportividad a un precio razonable. El nombre destinado para esta nueva familia de vehículos fue Opel Performance Center y el objetivo no era otro que lograr un carácter y personalidad distintivos para las versiones ’tope de gama’ de sus modelos.

Desde entonces hasta nuestros días, las siglas OPC se han convertido en toda una referencia de máxima deportividad. Los tres primeros modelos en disponer de una de estas versiones, descaradamente ’racing’, fueron el Opel Vectra, el Opel Astra y el monovolumen Opel Zafira. Pero es el último en incorporarse a esta gama de purasangres, el más radical de todos ellos. El Opel Corsa OPC recibe un motor de 1.6 litros turboalimentado que le dota de una potencia de 192 cv y además luce la estética más atrevida de su segmento.

Estamos ante el Opel Corsa más potente y más deportivo de la historia, que encuentra en los puertos de montaña más exigentes su hábitad más propicio. Este es el caso del tramo que transcurre entre las localidades de Almorox (Toledo) y Cenicientos (Madrid), a donde nos desplazamos. 

Al detalle:

– Espíritu OPC

–  Templo de las sensaciones

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