Opel Adam Rocks: probamos el crossover urbano alemán

Opel Adam Rocks: probamos el crossover urbano alemán

4 septiembre, 2014

Ya hemos podido conducir en Opel Adam Rocks, la versión campera del urbano alemán. Se trata de un coche donde lo más atractivo es su diseño. Pero, ¿qué hay de su comportamiento? Me presenté en Riga, donde tuvo lugar la presentación, con muchas dudas que resolver… y la respuesta te la cuento en los siguientes párrafos.

Nuestra valoración: 7,3 Notable

8

8

6

7

8

7

Destacable

  • Motores 1.0 Ecotec Turbo.
  • Diseño exterior e interior.
  • Equipamiento.

Mejorable

  • Dirección.
  • Espacio de las plazas traseras.
  • Maletero justito.

El Opel Adam Rocks es un urbano. Vitaminado, pero un urbano al fin y al cabo. Si somos realistas, sus posibilidades ‘off-road’ no son muchas, pero es que prácticamente ningún comprador invertirá los 17.000 euros de los que parte en nuestro mercado para meterse por los caminos más difíciles del país.

Personalmente creo que su éxito sería mayor si el Adam convencional no existiese, pero lo cierto es que eso no es así. Ahora tendrás que ser tú el que decida con cual se queda. A igualdad de precio yo me quedaría con el Adam Rocks porque aporta un plus de exclusividad. Pero no es el caso, ya que el Adam convencional siempre será más barato. ¿Qué elegir? Difícil pregunta. Aunque, por suerte, con ninguno de los dos te vas a equivocar.

Diseño Opel Adam Rocks: objetivo, llamar la atención

El Opel Adam Rocks apuesta por un diseño atrevido por encima de otras cosas.
El Opel Adam Rocks apuesta por un diseño atrevido por encima de otras cosas.
Ampliar

El Opel Adam Rocks es un coche que, como su hermano pequeño, tendrá más éxito entre las mujeres que entre los hombres. De hecho, la versión convencional tiene un 70% de público femenino. Con el Rocks, la sensación de espectacularidad del Adam se acrecienta. Llama la atención y mucho. De hecho, me faltan dedos en las manos para contar el número de veces que los ciudadanos letones se ‘rompían el cuello’ contemplando nuestro paso con el Adam Rocks.

El primer objetivo, que entre por los ojos, está por tanto cumplido. Pero, ¿cómo lo logra? Opel ha dotado al Adam Rocks de una altura 15 milímetros mayor, lo que unido a las defensas repartidas a lo largo de la carrocería y unas enormes llantas (que son de 17 o 18 pulgadas) aporta una sensación de seguridad extra que el Adam convencional no ofrece. Y ésta es una característica que es muy bien recibida entre el público femenino.

Por lo demás, estamos ante un coche que comparte, como no podía ser de otra forma, la misma línea de diseño que el Adam convencional, con la ventaja respecto a éste de que no tiene rivales como tal dentro del mercado. Se trata del primer crossover -aunque el 99,9% de la vida de este vehículo tendrá lugar sobre asfalto- de este tamaño.

Interior Diseño a la carta para un espacio justo

El interior del Opel Adam Rocks es totalmente personalizable.
El interior del Opel Adam Rocks es totalmente personalizable.
Ampliar

La capacidad de personalización en el exterior, donde tenemos hasta 19 colores diferentes para la carrocería, se traslada al interior. Aquí podremos combinar las tonalidades exteriores creando un modelo que no será difícil que sea único, ya que las posibilidades son múltiples. No hay más que pasarse por la web de Opel y empezar a jugar con el configurador para darse cuenta de lo que te digo. Además, el Adam Rocks cuenta con dos interiores totalmente exclusivos.

Capítulo aparte merece el espacio interior. Tratándose del coche del que se trata, no podemos esperar milagros. Estamos ante un urbano en esencia, por lo que el espacio disponible no sobra. No obstante, éste está bien solucionado, especialmente en la parte delantera, donde tanto piloto como copiloto no tendrán pega alguna. Incluso el volante es regulable tanto en altura como en profundidad.

No sucede lo mismo en la parte trasera. Tanto mi compañero de pruebas en Riga como yo no pasamos del 1,75 de altura, y ya se haría complicado que con nosotros ocupando la parte delantera, dos adultos viajasen de una forma más o menos cómoda en los asientos traseros. Además, estos no podrán disfrutar al 100% de la posibilidad de descapotar el Adam Rocks, ya que el techo solamente se recoge, aproximadamente, hasta la mitad del coche.

En cuanto al maletero, tenemos la misma capacidad que en el Opel Adam convencional. Esto se traduce en que su capacidad se limita, a efectos prácticos, a poder transportar dos maletas de las que ‘cuelan’ como equipaje de mano en cualquier avión. No obstante, también se pueden utilizar las plazas traseras para llevar equipaje, teniendo en cuenta su capacidad.

Motor Opel Adam Rocks: bien motorizado

El motor 1.0 Ecotec Turbo de Opel, ya sea en su variante de 90 o en la de 115 CV, es la opción más adecuada para el Adam Rocks.
El motor 1.0 Ecotec Turbo de Opel, ya sea en su variante de 90 o en la de 115 CV, es la opción más adecuada para el Adam Rocks.
Ampliar

A los motores 1.4 de 87 y 100 CV de gasolina, se unen los tricilíndricos 1.0 Ecotec Turbo, en variantes de 90 y 115 CV. Ésta última versión es la que pudimos probar por las calles y carreteras letonas, siendo el resultado más que satisfactorio.

Dos de los principales hándicaps que presentan las mecánicas tricilíndricas, el ruido y las vibraciones, desaparecen por completo en el Adam Rocks. Pero, ¿y el rendimiento? No podemos hablar más que bien sobre este motor. Acelera, corre y recupera de manera más que satisfactoria. Siempre que lo movamos por encima de las 1.500 rpm, lo que no es difícil en un motor de gasolina, la respuesta en todo tipo de situaciones se adecuará a lo que esperamos.

De tener que comprarme un Adam Rocks, apostaría sin duda por una de las variantes de tres cilindros. Solo les veo ventajas respecto a los atmosféricos tradicionales. Además, estas pequeñas mecánicas se asocian a una caja de cambios de cambios manual de seis velocidades totalmente nueva, siendo su funcionamiento ágil y preciso.

Comportamiento Más luces que sombras

Por carretera o ciudad, el Opel Adam Rocks se defiende con soltura.
Por carretera o ciudad, el Opel Adam Rocks se defiende con soltura.
Ampliar

Aquí está el apartado que más curiosidad me causaba antes de conducir el Opel Adam Rocks. ¿Puede un crossover tan pequeño ser realmente un crossover? ¿Cómo afectaría el tener unas llantas tan desproporcionadas a un vehículo de estas características? Pronto logré contestar a todas y cada una de las dudas que tenía antes de esta presentación.

En primer lugar confirmé lo que sospechaba. El Opel Adam Rocks, por mucho que se vista de crossover, sigue siendo un urbano. Nadie va a atreverse a afrontar una aventura ‘off-road’ con él. Su motor, su equipamiento, y sobre todo unas llantas como las que equipa no invitan a ello. Eso sí, se defiende por terrenos irregulares -y en Letonia os aseguro que esto es una constante- mejor que su hermano pequeño.

La suspensión trasera, los muelles y la geometría de la dirección han sido recalibrados con el objetivo de hacer el Adam Rocks más confortable. Incluso pasando los ‘temibles’ badenes que toda ciudad tiene no notamos un exceso de dureza. Las llantas de 17 o 18 pulgadas -18 en la unidad que condujimos- no suponen un problema en este apartado. Personalmente habría apostado por un tamaño menor favoreciendo aspectos técnicos del coche, pero no olvidemos que estamos ante un modelo donde lo más importante es el diseño. Y ahí, las llantas aportan, y mucho.

La única pega que le pongo al comportamiento del Opel Adam Rocks es su dirección. A pesar de contar con dos modos diferentes, uno especialmente pensado para maniobrar con facilidad en la ciudad, el recalibrado que ha sufrido no me convence. Principalmente porque da la sensación de tener una especie de zona muerta en el centro que en ocasiones, cuando aparecen irregularidades, da la sensación de querer recolocar por sí misma el volante. Es un movimiento bastante antinatural que recuerda en parte al que se puede sentir cuando un deportivo de tracción delantera ‘pierde rueda’ por exceso de aceleración. No obstante, en las carreteras españolas, con muchas menos imperfecciones en el asfalto, es una característica que debería mitigarse.

Equipamiento A la altura de los grandes

El equipamiento del Opel Adam Rocks es más típico de un coche de un segmento superior.
El equipamiento del Opel Adam Rocks es más típico de un coche de un segmento superior.
Ampliar

La cantidad de equipamiento que puede llegar a incorporar el Opel Adam Rocks es envidiable. Obviamente, si queremos una versión ‘a tope’ de equipamiento, los 17.000 euros de los que parte este modelo se disparan. Pero ya solo la posibilidad de equipar ciertos elementos es elogiable.

El Opel Adam Rocks equipa el aclamado sistema de infoentretenimiento IntelliLink de la marca alemana con todas las opciones de conectividad multimedia y aplicaciones, siendo en España de serie. Además, permite la integración de las funcionalidades de los Smartphone Android e iOS en el coche.

Esto asegura que el conductor nunca perderá contacto de lo que está ocurriendo a su alrededor, al mismo tiempo que le permite hacer llamadas o elegir sus temas musicales favoritos o, utilizando el control por voz ‘Siri Eyes Free’, escuchar los mensajes de texto que le lleguen o dictar un sms o un correo electrónico. Cuando el Adam Rocks está aparcado, se pueden ver las galerías de fotos o los vídeos en la pantalla táctil de alta definición en color de 7 pulgadas.

También tenemos la opción de incorporar el sistema que permite aparcar el coche de manera autónoma, así como el sensor de aparcamiento. Como decíamos, unas posibilidades que bien parecen las de un modelo de un segmento superior.

Consumo Un mechero llamado Adam Rocks

Los consumos de los motores 1.0 Ecotec Turbo ofrecen cifras muy buenas.
Los consumos de los motores 1.0 Ecotec Turbo ofrecen cifras muy buenas.
Ampliar

Dejando de lado las mecánicas de cuatro cilindros, tenemos unos consumos homologados combinados de 4,5 l/100 km y de 5,1 l/100 km para las dos versiones tricilíndricas.

Como te contaba, solamente hemos tenido posibilidades de exprimir a fondo la versión de 115 CV del 1.0 Ecotec Turbo. Después de recorrer todo tipo de vías durante dos completos días por la ciudad de Riga, pudimos comprobar que el gasto medio de gasolina del Opel Adam Rocks se sitúa siempre por debajo de los 6 l/100 km, una cifra que se acerca a la homologada más de lo habitual. Bien por Opel… y bien por el Adam Rocks.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

* He leído la Política de privacidad

Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

Te puede interesar...

Comenta este artículo

Pedro 5 septiembre, 2014

El coche mola, pero 17.000 pavos…

Miguel 5 septiembre, 2014

Yo opino como el redactor. Aunque sea diferente al Adam normal, si éste no existiese seguro que el Rocks se vendía más.

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba