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Comprobamos en qué ha mejorado el nuevo Opel Crossland 2021

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19 de noviembre, 2020

Nos sentamos a los mandos del renovado Opel Crossland 2021 que se pone al día con un leve lavado de cara, mejoras en el equipamiento y una nueva gama de mecánicas más eficientes. Así ha cambiado el modelo que se fabrica en Figueruelas.

Opel ha sometido a un profundo lavado de cara al Opel Crossland, que pierde la X de su denominación, para darle la nueva apariencia de marca que se estrena con la llegada del nuevo Mokka, un modelo con el que compite en segmento, pero no en planteamiento, con un mayor énfasis en la practicidad y racionalidad en el nuevo Opel Crossland 2021 que hemos probado.

Ya te dimos un anticipo sobre algunas de sus novedades y también la gama y precios del nuevo Opel Crossland en España, pero ahora lo hemos podido probar nosotros mismos para ver hasta qué punto ha cambiado este superventas que ya acumula más de 300.000 unidades producidas en Figueruelas en apenas tres años.

Opel Crossland 2021: más de lo que parece

Aunque es cierto que es la misma carrocería y no varían piezas estructurales como las puertas o los cristales, el nuevo Crossland se ha actualizado en profundidad y hay muchos más cambios que los estéticos, que también son llamativos. Gracias a las mejoras introducidas en las suspensiones, equipamiento, acabados y tecnología, el Crossland ha dado un salto importante y se posiciona un peldaño por encima en cuanto a calidad percibida y ahora parece mucho más coche que antes.

Los asientos, el volante, la dirección… todo se siente con mejor acabado y calidad que antes y al circular por zonas adoquinadas o pasar por guardias tumbados es donde más notaremos que el nuevo Crossland es más que un mero facelift.

Lo que sí que no ha variado es su practicidad, con un interior muy bien aprovechado y repleto de soluciones que lo hacen muy versátil, como las plazas traseras desplazables longitudinalmente para dejar más espacio a los pasajeros o al maletero, según convenga.

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Calidad de rodaje
  • Detalles prácticos
  • Asientos AGR

Mejorable

  • Poca variedad mecánica
  • Interior sobrio
  • Tecla Warning invisible

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Nueva imagen de marca

El frontal y la trasera reciben cambios importantes a nivel estético.

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Las partes que más cambian en el Crossland 2021 son el frontal y la zaga, donde se han incorporado elementos de los nuevos rasgos que definirán a los nuevos modelos de Opel como el Mokka recién llegado o los próximos Astra e Insignia que deberían llegar en menos de dos años.

Estos cambios le sientan muy bien al Crossland, sobre todo en el frontal, que ahora parece más deportivo, ancho y pegado al asfalto aunque sus cotas apenas cambian. El truco está en la forma tan horizontal de la parrilla que se prolonga hacia los faros y en las tomas de aire del faldón delantero.

Por cierto, los faros son full led en toda la gama y se reservan los AFL + para las versiones más altas.

En la parte trasera se juega a prolongar el color negro o blanco del techo a modo de antifaz uniendo los grupos ópticos, que también son led y de nuevo diseño.

La vista lateral es la que menos varía, aunque también hay cambios más allá de las llantas y la gama de colores, gracias a la llegada del nuevo acabado GS Line. Esta terminación con un toque sport cambia las molduras cromadas por una de color rojizo que destaca mucho y sienta bastante bien, sobre todo con algunas combinaciones de colores.

Con estos cambios, el Crossland parece un coche más robusto y macizo que antes, algo a lo que también aportan su grano de arena las molduras de plástico de los pasos de rueda y faldones de mayores dimensiones, que le dan ese aspecto más de SUV.

En cuanto a los acabados y ajustes, no hay reproche en las carrocerías de estos Crossland fabricados en España.

Interior: Ideas prácticas

Los acabados GS tienen más alegría.

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En el interior, salvo que se trate del GS Line como el de la foto, no hay nada llamativo ni cambios radicales, pero sí que hay mejoras. La instrumentación ahora se completa con una segunda pantalla plegable que hace de head up display para mostrarnos información como la velocidad, las señales de tráfico de la vía o las indicaciones del navegador.

Tal vez lo más importante sean los asientos con certificación AGR de ergonomía. El del conductor está disponible ya en los acabados intermedios y es una opción que merece mucho la pena, ya que reduce mucho el estrés y la fatiga del conductor.

Como decía, en Opel no han renunciado a las soluciones prácticas como la banqueta trasera desplazable longitudinalmente para ampliar el maletero (que pasa de 410 a 550 litros si lo llevamos hacia delante), que todavía puede aumentar todavía más su capacidad abatiendo los respaldos traseros.

Las plazas delanteras son cómodas y espaciosas en ellas se agradecerá el trabajo llevado a cabo en las suspensiones, que ahora filtran mucho mejor las irregularidades.

Tanto los asientos como el volante, los mandos principales y pulsadores tienen muy buen tacto, lo que reafirma esa sensación inicial de estar ante un coche de una categoría superior.

Motor: Más eficientes

Por ahora sólo habrá un motor diésel y uno de gasolina con dos niveles de potencia.

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En cuanto a las mecánicas disponibles, el Opel Crossland se conforma con sólo dos plantas motrices: una diésel y la otra de gasolina. Lo bueno es que cada una de ellas, dependiendo de la configuración de su inyección, puede dar dos niveles de potencia y pueden equiparse con cambio manual o automático, lo que aumenta la variedad.

En concreto, las variantes mecánicas disponibles para los cuatro acabados del Opel Crossland (Edition, Business-Elegance, GS-Line y Ultimate) son:

  • Opel Crossland 1.2 gasolina turbo de 3 cilindros con 110 CV y cambio manual
  • Opel Crossland 1.2 gasolina turbo de 3 cilindros con 130 CV y cambio manual
  • Opel Crossland 1.2 gasolina turbo de 3 cilindros con 130 CV y cambio automático de 6 marchas
  • Opel Crossland 1.5 diésel turbo de 110 CV y cambio manual
  • Opel Crossland 1.5 diésel turbo de 120 CV y cambio automático de 6 marchas

Las versiones más potentes disponen del sistema Intelligrip. Este sistema trabaja modificando los parámetros del control de tracción para proporcionar un apoyo extra en situaciones como el barro, la arena o la nieve. Parte del truco de su eficacia está en el tipo de neumático que montan estas versiones, que es de tipo «todo tiempo».

Estas mecánicas permiten al Crossland ser uno de los mejores de su categoría en cuanto a niveles de emisiones, de las más bajas sin recurrir a la hibridación.

Comportamiento: Más calidad de rodadura

Las suspensiones se han revisado y ha ganado mucho en calidad de rodadura.

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Personalmente creo que éste es el apartado en el que más ha evolucionado el Crossland 2021. Se ha modificado el tarado de las suspensiones y los elementos elásticos de la misma para que filtre mucho más las irregularidades. El salto en calidad de rodadura es abismal y se nota especialmente al rodar por una calle adoquinada, donde no notaremos ruidos extraños ni rebotes.

La dirección también se ha mejorado y tiene un tacto más preciso y agradable que antes Realmente al conducir este Crossland tienes la sensación de llevar un coche de un nivel superior.

La única nota negativa en este apartado la tiene el selector del cambio, de recorridos largos y tacto gomoso. Por lo demás, en esta breve toma de contacto las sensaciones han sido muy positivas, sobre todo en lo referente a las suspensiones, donde el trabajo hecho es más que palpable. La verdad es que los asientos AGR y las nuevas suspensiones hacen un equipo perfecto para que los kilómetros caigan sin que notemos fatiga.

En cuanto a las prestaciones, en esta toma de contacto he podido probar el 1.2 de gasolina de 130 CV con el cambio manual. Aquí no hay sorpresas y su rendimiento es similar al que ya conocíamos de otros modelos del grupo PSA que lo montan. Es algo remolón por debajo de las 2.000 rpm y su sonido de tres cilindros es algo descarado, pero mueve con suficiente agilidad al Crossland.

Equipamiento: Buena actualización

El nuevo Crossland viene repleto de ADAS.

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En este apartado también hay mejoras en el Crossland, que añade elementos como el Head Up Display, el sistema multimedia con Opel Connect, Apple Car Play y Android Auto, el puerto de carga inalámbrico para el móvil, etc.

También hay mejoras en el campo de las ADAS (asistencias avanzadas a la conducción), donde estrena las últimas evoluciones de sistemas como el de frenado de emergencia con reconocimiento de peatones, asistente aparcamiento, sistema de reconocimiento de señales de tráfico, etc.

En materia de confort, el remache definitivo lo ponen los asientos con sello AGR de ergonomía y que vienen de serie para el conductor ya en los acabados intermedios y que ya sólo por ellos merece la pena el esfuerzo de subir ese escalón de precio.

Consumo: Datos oficiales

Los nuevos motores son más eficientes.

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En esta toma de contacto no ha habido oportunidad de hacer unas buenas mediciones de consumo, así que nos remitiremos a los valores oficiales que están disponibles en las tablas y fichas técnicas adjuntas a la prueba y donde, en vez de rivales, he puesto las diferentes motorizaciones y tipos de transmisión.

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