Nissan Qashqai 2.0 Acenta 4×2

20 Marzo, 2007, modificada el 24 Enero, 2011 por

Por un precio de 20.480 euros se puede disfrutar de un coche como el Nissan Qashqai 2.0 4×2

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Por un precio de 20.480 euros se puede disfrutar de un coche como el Nissan Qashqai 2.0 4×2. Un precio competitivo, similar al de los coches compactos, pero con la ventaja añadida en el Qashqai de poder disfrutar de una mayor versatilidad de uso.


Hoy en día, pocos coches tienen la capacidad de sorprender, pero uno de ellos es el nuevo Nissan Qashqai, un coche con un nombre un poco complicado –proviene de una tribu nómada iraní–, que sorprende al situarse a medio camino entre los coches del segmento C y los SUV compactos. Tiene imagen de todocamino, pero sus medidas son más pequeñas. Es ligeramente más corto y sobre todo más bajo que un Hyundai Tucson, por poner un ejemplo muy representativo. A la vez tiene una longitud parecida a la de modelos como el Ford Focus o Renault Mégane, pero con una altura superior a éstos.

  • Comportamiento



  • Prestaciones



  • Valor de compra



Comportamiento

El Nissan Qashqai está disponible con tracción a las ruedas delanteras y con tracción integral. La primera prueba con este modelo la hemos realizado con la versión 4×2 dotada del motor 2.0 de gasolina de 140 CV. Este propulsor nos ha parecido muy agradable y con un funcionamiento suave. Su rendimiento es óptimo desde pocas revoluciones, aunque tal como sucede con los motores de este tipo es a partir de 3.000 rpm cuando comienza a empujar de verdad. Este motor está asociado a una caja de cambios manual de seis marchas, que se distingue por tener un manejo suave y preciso. Lo peor son sus desarrollos finales, que son demasiado largos, sobre todo la sexta velocidad, pensada principalmente para favorecer el consumo en buenas carreteras y autovías.


Sobre sus consumos hay que decir que se mantienen dentro de unos márgenes razonables, siempre y cuando no se abuse del acelerador, porque es muy sensible al uso que hagamos del mismo. A lo largo de nuestra prueba nos ha dado un gasto medio de 9,4 l/100 km. Sus aceleraciones son aceptables y su recuperación en cuarta, también. Sin embargo, y debido a sus desarrollos tan largos, las recuperaciones no son tan brillantes en quinta y, sobre todo, en sexta. El Qashqai destaca por tener un buen comportamiento dinámico. Su tacto de conducción es agradable y siempre muestra unas reacciones predecibles.


En vías rápidas se comporta como un compacto y en carreteras viradas, aunque también va muy bien, sus ruedas de tipo mixto no muestran el agarre de las normales para asfalto y eso hace que el ESP tenga que trabajar de forma intensiva si se fuerza la marcha, sobre todo, para controlar el subviraje en las curvas más cerradas. En cualquier caso, es un coche que se conduce con facilidad. Uno de los principales atractivos del Qashqai es su altura libre al suelo de 20 centímetros, algo que le permite transitar por pistas de tierra, donde además sus neumáticos mixtos le confieren una buena motricidad, siempre y cuando no se compliquen mucho las cosas. En ese caso, resultan mucho más recomendable las versiones 4×4.

prestaciones

Por lo tanto, a aquellos a los que un coche del segmento C se les queda pequeño por dentro, pero no quieren un monovolumen o un SUV compacto, que pueden resultar más incomodos de manejar, en el Qashqai pueden encontrar un perfecto término medio. Estéticamente, el Qashqai, sin llegar a la imagen tan aventurera de un SUV, se parece mucho a ellos. Muestra un aspecto robusto y cuidado, con un frontal presidido por una rejilla de un buen tamaño y de unas generosas tomas de aire, que le confieren una imagen agresiva y dinámica.


En el interior, la primera impresión que transmite es la de un coche bien hecho. Algo que nos ha gustado mucho ha sido la distribución de sus distintos mandos, ubicados todos ellos en torno al puesto de condución de una manera racional. Resultan fáciles de encontrar y los más importantes tienen un buen tamaño, por lo que no resulta complicado accionarlos con el coche en marcha. Tan sólo hay dos mandos que podrían haber tenido una mejor ubicación, el del reglaje de los espejos exteriores y el del control de estabilidad (ESP), que están a la izquierda del volante, bajo el salpicadero, en un sitio que cuesta encontrar.


Al resto de los detalles de su habitáculo hay que seguir dándoles una buen nota. Los asientos delanteros son amplios y con una buena sujeción lateral. En los de atrás hay espacio suficiente para las piernas y altura al techo y se pueden utilizar por tres personas, aunque lo recomendable es que viajen en ellos sólo dos, ya que la plaza central es más estrecha y con un mullido más duro. Otro apartado en el que sale bien parado el Qashqai es la capacidad del maletero. En una situación normal de uso cubica 410 litros, una cifra que es bastante buena. Bajo el plano de carga hay un detalle que no nos gusta demasiado: esconde una rueda de repuesto de las de tipo de emergencia. Hay otro aspecto que nos parece mejorable, no es otro que la apertura del portón del maletero, que se abre hacia arriba, pero con un ángulo pequeño, por lo que personas que rocen los 1,80 metros se darán en la cabeza.


Peor resuelta está la bandeja cubre-equipaje, que se queda en una posición muy baja cuando se abre el portón y se corre el riesgo de darse con ella en la cabeza en el momento de cargar algo. Además, el Nissan Qashqai cuenta con un buen número de detalles que contribuyen a hacer agradable la vida a bordo. Uno de ellos es la guantera refrigerada, con una capacidad de 14 litros: en términos prácticos permite guardar 15 latas de bebida. En todo lo que tiene que ver con su equipamiento de serie, este nuevo modelo de Nissan sale muy bien parado. Su dotación de de origen, en la versión Acenta, que es la que nos ocupa en esta ocasión y que se encuentra en el medio de su gama, es bastante completa. Incluye entre otros elementos climatizador automático dual, reglaje eléctrico de los espejos exteriores, sensor automático de lluvia, de encendido de las luces, de aparca miento trasero, volante con mandos multifunción y control automático de velocidad. Esto lo completa con una dotación de ocho airbag y con anclajes Isofix.

Valor de compra

De todas formas, el Qashqai 4×2 ofrece una excelente versatilidad de uso y resulta un vehículo muy interesante. En el caso de la versión de nuestra prueba, con nivel de acabado Acenta, tiene un precio de 20.480 euros, una cantidad que, comparada con lo que cuestan los modelos más significativos del segmento C, es muy competitiva. Por otro lado, y tras nuestra experiencia con este coche, salvo que se utilice mucho fuera de carretera, no merece la pena pagar los casi 3.000 euros que cuesta más la versión 4×4 que la 4×2.

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