Nissan GT-R

24 Octubre, 2007, modificada el 24 Enero, 2011 por

“Un super coche definitivo para cualquiera, en cualquier parte y en cualquier momento”. Así define Nissan la última evolución de un modelo mítico para los iniciados.

11

“Un super coche definitivo para cualquiera, en cualquier parte y en cualquier momento”. Así define Nissan la última evolución de un modelo mítico para los iniciados.

De momento no es cierto lo de “en cualquier parte”, al menos desde el punto de vista geográfico, porque el Nissan GT-R sólo se pondrá a la venta el 6 de diciembre en la red de concesionarios de altas prestaciones de la marca en Japón. No obstante seguiremos soñando con que por primera vez el GT-R se fabrique con el volante a la izquierda. En las anteriores generaciones del deportivo -que se comercializaba como la versión más radical del cupé derivado de la berlina Skyline– nunca se llegó a servir así pero en el Reino Unido, donde al igual que en Japón conducen con el volante “al lado equivocado”, logró hacerse hueco entre los cupés más excitantes y agresivos del mercado. En el resto de Europa tuvimos que conformarnos con suspirar por él leyendo revistas inglesas o pilotándolo virtualmente en videojuegos.


Esta nueva generación pierde directamente la denominación referente al parentesco Skyline, y es que ya nada recuerda a la cómoda y familiar berlina de la que partió tan radical planteamiento. Ahora se anuncia una nueva y sofisticada generación de tracción a las cuatro ruedas con un sofisticado esquema transaxle con doble embrague para mejorar el reparto de pesos. El sistema transaxle se emplea en algunos deportivos con motor delantero y trasmisión a las ruedas traseras y consiste en situar la caja de cambios junto al diferencial (detrás, separada del propulsor por el árbol de trasmisión) para equilibrar las masas. En el caso de coches con tracción total y motor delantero no tengo constancia ahora de que haya sido utilizado hasta la fecha, lo que supone una innovación importante y no exenta de dificultades técnicas, más aún cuando se integra un sistema de doble embrague que debe ofrecer una suavidad extra al cambiar de marcha.


La contrucción de cada GT-R supone un proceso individualizado y artesanal. El montaje del motor y la trasmisión está a cargo de un único operario que trabaja para ensamblar los elementos mecánicos y la carrocería -realizada con paneles de aluminio, fibra de carbono y acero– contando con técnicas muy sofisticadas que incluyen una serie de pruebas de puesta a punto y control de calidad para garantizar el funcionamiento preciso de todos los componentes del coche. Pero no sólo es en fábrica donde se han acondicionado procesos y técnicas de construcción individuales. Para garantizar el correcto mantenimiento de estas joyas, Nissan ha establecido a lo largo de Japón una serie de concesionarios denominados Centros de Altas Prestaciones Nissan (Nissan High Performance Centers), en los que todos los comerciales y técnicos habrán recibido un programa exhaustivo de formación para ofrecer el mejor trato posible a los GT-R en el día a día. Cabe destacar que el orgulloso propietario de un GT-R gozará de una atención muy especial: durante los tres primeros años recibirán aistencia total, incluyendo revisiones y ajustes del motor, trasmisión y alineado de ruedas tras los primeros 1.000 kilómetros y a continuación cada 12 meses, ¡sin coste!


¿Y qué se esconde bajo el capó delantero? Pues un motor completamente nuevo aunque, tradición obliga, mantiene la configuración seis cilindros en V y doble turbo. Se denomina internamente VR38, tiene 3.8 litros de cilindrada y un colector de escape con los dos turbos integrados en disposición secuencial. Gracias a un sistema de gestión de aire de admisión secundario el motor entrega aproximadamente 390 Nm de par a bajas vueltas, lo que permite un bajo consumo en ciudad y consecuentemente muy bajas emisiones contaminantes.  Pero a lo que vamos, las prestaciones. Produce una potencia máxima de 480 caballos a 6.400 rpm y un par de 588 Nm entre 3.20 y 5.200 rpm. Para trasmitir estas cifras al asfalto se confía en un doble  embrague de seis discos realizado por el refinado especialista Borg-Warner, con manejo secuancial mediante levas situadas en el volante.


En cuanto a suspensiones y frenos no podemos esperar menos: de lo primero se encarga un sistema con asistincia  electrónica suministrado por los alemanes de Bilstein denominado DampTronic que recoje información de diferentes parámetros en el chasis para adaptar la rigidez a cada situación, ya sea en recta, en curvas o al frenar. Una vez solucionado esto, los técnicos de Nissan tuvieron que cruzar los Alpes para visitar a los especialitas en frenos de Brembo, que han aportado un conjunto de discos perforados y con montaje flotante mordidos  por pinzas  monobloque de seis pistones en las ruedas delanteras y cuatro en las traseras.


El despliegue de tecnología y deportividad continúa en el interior, con asientos envolventes y un salpicadero de diseño muy sofisticado que incluye un sistema de información en el que se pueden visualizar gráficos sobre aspectos poco comunes como la apertura del acelerador, presión sobre el pedal del freno y ángulo de dirección. Además el conductor podrá ajustar manualmente los parámatros de suspensión, cambio y el “Vehicle Dynamic Control” (VDC-R) -un control de estabilidad específico-, en tres modos: Normal, Comfort y R, este último un “Set-Up” pensado para extraer las máximas prestaciones del GT-R. Además, la lista de equipamiento incluye todo tipo de accesorios electrónicos de entretenimiento, como no podía ser de otra forma en el buque insignia tecnológico de una marca japonesa.


Nissan prevé vender 200 unidades al mes en Japón y su precio partirá de 7.770.000 yenes, unos 48.000 euros al cambio.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba