Nissan 370Z Roadster: más que una cara bonita

28 Julio, 2011 por

Con el buen tiempo, ¿quién se resiste a un roadster prestacional como este? Un modelo que, sin ser de una marca premium, ofrece una gran calidad y un diseño espectacular. Su especialidad, girar cabezas mientras disfrutas a sus mandos. Los hay más ostentosos, pero no más deportivos.

No valorado

Destacable

  • Motor de altas prestaciones.
  • Chasis deportivo más suave.
  • Cambio automático polivalente.

Mejorable

  • El elevalunas del acompañante no sube de un toque.
  • Maletero pequeño.
  • Consumo sensible.

En esta época del año, la carretera pide a gritos un descapotable. Por eso me subo a uno de los más deportivos y espectaculares biplazas del mercado, el Nissan 370Z Roadster. Hace poco más de un año ya probé un Nissan 370Z, pero con cambio manual de 6 velocidades, y antes de su puesta al día con un equipamiento de serie más completo, leves ajustes para suavizar sus radicales maneras y el mismo motor, ahora 3 CV menos potente.

En cualquier caso, sigue siendo un digno sucesor del 350Z, y el rival a batir por los Audi TT RS Roadster -he probado el coupé-, BMW Z4 sDrive35is, Mercedes-Benz SLK 350 (descolgado con sus 306 CV, a falta del AMG, está más cerca del BMW Z4 sDrive35i) y los Porsche Boxster S black edition o Spyder -con la misma potencia que el Porsche Cayman S que probé recientemente-, ya que el modelo japonés tiene su baza más importante en una gran relación entre calidad, potencia y precio.

Estos “japos”…

El habitáculo mantiene el puesto de conducción tipo cockpit, muy ergonómico. Sólo los mandos del navegador, formados por un montón de botoncitos alejados de la vista cuando conduces, y el ordenador de viaje, con los controles en la instrumentación, rompen con el sentido práctico al volante. Sin olvidar algo bastante común en los modelos asiáticos: ¿por qué el elevalunas del acompañante no sube de un toque?

Sin embargo, los asientos sujetan a la perfección, por pronunciadas que sean las curvas por las que circules, y no molestan para entrar y salir. Detrás tienes un maletero de sólo 140 litros de capacidad, con una boca de carga muy elevada y justa, que cede parte de su hueco a la preciosa capota -tarda 12 segundos en desaparecer-.

Como te decía en la introducción, gana equipo de serie, formado por faros bixenón con lavafaros, ópticas traseras de leds, llantas de aleación RAYS de 19 pulgadas con ruedas de 245/40 delante y 275/35 detrás, retrovisores exteriores calefactables, deflector de viento, acceso y arranque sin llave, asientos calefactados y ventilados con reposacabezas activos, pedalier de aluminio, volante multifunción, navegador 3D con pantalla táctil de 7 pulgadas (con control de audio, conexión para iPod, puerto USB y entrada auxiliar, Bluetooth, audio streaming, reproductor de DVD y visualización en pantalla y cámara trasera), equipo de sonido Bose, sensores de luz y lluvia, control de crucero y limitador de velocidad, asistente de arranque en pendiente, airbags frontales y laterales, ESP y kit de reparación de neumáticos, entre otros elementos. En la unidad probada -que ves en las fotos-, de 57.110 euros, están montados todos los extras: el cambio automático de 7 velocidades, los asientos de cuero y tela y la pintura metalizada Anti Scratch. El Nissan 370Z Roadster “básico” empieza en 53.610 euros.

… ¡están locos!

Este V6 de sonido furioso entrega sus 328 CV de potencia máxima a 7.000 rpm, y nada menos que 363 Nm de par a 5.200 vueltas. Te hablo de una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos y una velocidad punta autolimitada de 250 km/h, prestaciones que hacen que todo pase en un chasquido de dedos.

Al volante, lo mejor es su empuje constante y contundente desde abajo y en todo el régimen utilizable del motor, que estira las marchas hasta las 7.500 rpm sin desfallecer, así como sus frenos de disco ventilados (los delanteros, con pinzas de 4 pistones, y los traseros, con pinzas de 2 pistones), que son efectivos y tienen mordiente como pocos.

Los consumos -de gasolina sin plomo de 98 octanos- son ajustados para su potencial y entran dentro de las cifras anunciadas por la marca: 15,8 litros en ciudad, 8,1 en carretera y 10,9 en ciclo mixto, todos a los 100 km. Son 0,3 litros inferiores, de media, si lo comparas con el 370Z manual de 6 relaciones -de los más exigentes que he probado nunca-. Exprimiéndolo al máximo en ciudad, autopista y carretera de montaña, el ordenador no ha pasado de 13 litros.

Sin duda, en las zonas viradas es donde más lo disfrutas. El conjunto te da un agarre extremo, es bastante neutro, y ofrece unos pasos por curva elevadísimos gracias a sus generosos 2.550 mm de batalla. Aunque en giros rápidos, la propulsión no puede con su tendencia sobreviradora -mayor, si eres “alegre” con el pie derecho o el firme no está en sus mejores condiciones de tracción-; y en las lentas, si te pasas, subvira. En cualquier caso, es noble y divertidísimo gracias a una dirección certera y dura (envidiable, si buscas que el eje delantero te transmita sensaciones) y una suspensión que sigue siendo un ejemplo en cambiar de apoyo y virar plano, a pesar de haberse “aburguesado” -eso sí, sólo lo justo-. No me olvido del cambio automático que, sin ser de doble embrague, es muy eficaz, rápido y hasta radical en las inserciones cuando lo controlas en modo secuencial (también con levas fijas tras el volante); muy suave cuando quieres olvidarte de él.

El Nissan 370Z Roadster A/T 7 velocidades mantiene las maneras de bólido, pero con ajustes que lo dulcifican para hacerlo más placentero. En esto la transmisión automática juega un papel fundamental, aunque el “sufrimiento” del cambio manual merece la pena.

1 Comentario

Sole 29 Julio, 2011

Me parece muy interesante este reportaje. Gracias.

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