Mini One D

28 Mayo, 2010, modificada el 9 Febrero, 2011 por

En hoyMotor probamos la eficiente versión diésel del utilitario, máximo exponente del estilo british. Una opción atractiva por su imagen y bajos consumos que arranca en poco más de 17.000 euros.

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Desde su llegada al mercado en el año 2001, el utilitario británico se ha convertido en el rey de los urbanos premium. Aunque es cierto que BMW ha puesto toda la carne en el asador para que su Mini sea un producto de éxito, con un restyling, la incorporación de mecánicas diésel de 90 y 110 CV y la puesta a punto de sus motores gasolina -ahora más eficaces y eficientes-.


Así sus rivales más directos, los Alfa Romeo MiTo, Audi A1, Citroën DS3, Fiat 500 -hace poco pudimos conducir el diésel cabrio-, Lancia Ypsilon y Toyota iQ -aunque más pequeño muy chic-, lo tendrán más difícil para “subírsele a la chepa”. En hoyMotor hemos pensado en la interesante versión diésel de acceso para que veas que los básicos no siempre son mínimos. ¿Te lo vas a perder?

Interior

Como es de esperar, el espacio del habitáculo se mantiene intacto con los 3.709 mm de largo, 1.683 mm de ancho y 1.407 mm de alto que mide nuestro protagonista y, aunque las plazas delanteras son cómodas y los asientos sujetan bien el cuerpo, el banco trasero pasa a ser de emergencia si rondas el metro ochenta.


El maletero también sigue igual, con 160 litros de capacidad ampliables hasta los 680 si abates el respaldo del banco trasero. Es decir, justo para un par de maletas, como mucho, medianas cuando viajas con otras tres personas.


Por lo demás, tampoco cambia la disposición y la forma de los mandos -un guiño a la aviación por su forma de palanca-, lo que es un punto a su favor en lo que a ergonomía se refiere. El gran velocímetro central sigue presidiendo el salpicadero y sobre el volante tienes el cuentarrevoluciones con una pequeña pantalla digital en la que puedes ver las cifras de consumo, la temperatura exterior y la velocidad a la que vas, digitalmente.


Su precio de salida es de 17.200 euros y trae lo justo en cuanto a equipamiento de confort, porque los controles de ayuda a la conducción que forman parte de la seguridad activa del coche son de serie, al igual que lo sistemas de seguridad pasiva. Pero si quieres todo tipo de “gadgets“, me refiero a los faros bixenón, el techo eléctrico, el navegador y demás opciones de personalización que puedes ver en la unidad de las fotos, la “broma” asciende con toda naturalidad a más de 26.000 euros.

Comportamiento y Prestaciones

El Mini One D tiene un animado motor tetracilíndrico de 1.6 litros que rinde 90 CV a 4.000 rpm y destaca por ofrecer sus 215 Nm desde las 1.750 rpm. Antes se defiende sin llegar a ser un tiro, pero es con el botón Sport activado -opcional que llevaba la unidad probada- cuando las reacciones son buenas -sin más-.


Este turbodiésel common rail, bastante amortiguado en lo que rumorosidad se refiere, acelera en 11,5 segundos hasta los 100 km/h y alcanza una punta de 182 km/h, cifras que te permiten una conducción desahogada y aprovechan la agilidad del Mini, de sólo 1.165 kg de peso, con una dirección certera que te engancha e invita a zigzaguear entre el tráfico urbano. El cambio de 6 velocidades redondea, junto con la suspensión que tira a durita, la combinación dinámica con un tacto suave y preciso de desarrollos largos -como los recorridos de la palanca-. Al límite es divertido por su ligero eje trasero, pero noble y subvirador en todo momento.


Vamos que la sensación es la de conducir un kart diésel de tracción delantera, meticuloso con el consumo -de 4,7 litros en ciudad, 3,5 en carretera y 3,9 de promedio a los 100 km- y las emisiones de dióxido de carbono –¡sólo 104 gr/km!– gracias al sistema Start/Stop -desconectable- que para el motor cuando llevas la palanca a punto muerto y sueltas el embrague, acción habitual en los semáforos. El gasto que anuncia la marca es realista, pero si lo exprimes sumarás un 1 litro más a los 100. Aun así, los 40 totales que caben en su depósito dan para muchísimo.


Lo dicho, el Mini One D es uno de esos utilitarios ahorradores y “cachondos” a partes iguales con los que afrontar el día a día en la ciudad y salir de viaje, eso sí poco acompañado y cargado. Como buen premium, ya sabes que si lo quieres pintón… ¡pide pasta!

Destacable

– Consumos muy bajos.
– Comportamiento dinámico y dirección adictiva.
– Botón Sport.

Mejorable

– Equipamiento de serie.
– Respuesta a bajas vueltas.
– Algunos acabados interiores.

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