Mini Coupé Cooper, prueba dinámica41

Mini Coupé Cooper, prueba dinámica

20 Agosto, 2012, modificada el 21 Agosto, 2012 por

El Mini Cooper Coupé tiene un diseño muy llamativo y con un cierto toque racing que atrae todas las miradas. Pero las prestaciones del 1.6 atmosférico de 122 CV no se corresponden con la imagen que irradia este modelo. Descubre todos sus entresijos en esta prueba.

No valorado

Destacable

  • Aspecto diferenciado.
  • Posibilidades de personalización.
  • Maletero.

Mejorable

  • Prestaciones pobres.
  • Eje trasero muy seco.
  • Precio de las opciones.

Pocos coches hay en producción actualmente que posean la versatilidad del Mini para crear versiones especiales, personalizaciones, etc. BMW lo sabe perfectamente y por eso ha decidido explorar “nuevos caladeros” realizando distintas versiones enfocadas a segmentos muy específicos en los que las pocas unidades vendidas hacen inviable el desarrollo de un nuevo modelo, pero modificar uno ya existente sale lo suficientemente barato como para tirarse al río.

A partir del Mini han nacido nada menos que 4 carrocerías diferenciadas:

  • El modelo elegido para esta prueba es el Mini Cooper Coupé. Se trata de la motorización de acceso al modelo, con un propulsor 1.6 de 122 CV de gasolina. Aunque se trata de la versión básica, está muy bien “vestida”, con numerosos extras como la pintura metalizada de dos tonos, las franjas, las llantas opcionales, faros bi-xenón, navegador… que hacen que nos acerquemos peligrosamente a la frontera de los 27.000 euros.
  • Mini Coupe Cooper, Baiona, Rubén Fidalgo41
    Frente a frente dos generaciones.

    Frente al Mini convencional, el Coupé cuenta con un marco superior del parabrisas más bajo para darle un aspecto más deportivo al coche. Gracias a ello, tiene una imagen más poderosa, parece mucho más ancho (cuando en realidad, todas las cotas, excepto la altura, son idénticas).

  • El peculiar diseño de su zaga obliga a prescindir de las plazas traseras; así, se gana algo de capacidad para el maletero, al cual se accede a través del generoso portón de forma muy sencilla.
  • La entrada al habitáculo es fácil, pese a lo bajo que está el techo, y los asientos son más cómodos y eficaces de lo que parecen, recogiendo muy bien el cuerpo y evitando fatiga y movimientos indeseados en zonas viradas.
  • El volante tiene un tacto muy bueno, pero no pasa lo mismo con la dirección, que marca mucho el paso por el centro cuando giramos el volante mientras damos gas, algo que se acusa más en el modo Sport (que reduce la asistencia de la dirección). Esto se debe a un problema de la gestión de la dirección eléctrica. Al pasar por la posición de recto mientras aceleramos, apaga la asistencia y la vuelve a encender cuando seguimos girando. El resultado es que en curvas enlazadas o haciendo contravolante, noto un “bache” de asistencia en la dirección que no me gusta, ya que resta confianza.
  • Los mandos siguen la tónica de la carrocería: son bonitos y tienen un buen tacto en general, pero su ubicación y manejo no son los ideales. Para alcanzar las teclas de la consola central tendremos que separar el cuerpo del respaldo del asiento. Además, los botones que desactivan el Star&Stop, accionan el modo Sport y desconectan el ESP quedan ocultos.
  • Nos ponemos en marcha y lo primero que me llama la atención es la sequedad de la suspensión. Me esperaba un tarado algo más suave en esta versión de potencia ajustada, sin embargo, noto hasta la médula los badenes que hay en la salida del garaje.
  • Mini Coupe Cooper, Interior, Rubén Fidalgo41
    Los mandos de la consola central quedan lejos del conductor.

    Lo siguiente de lo que me doy cuenta  es que los pedales tienen una superficie muy pequeña y, como el embrague es algo durillo, con zapatos de suela fina resulta incómodo pisarlo.

  • Nos metemos en la carretera nacional para ver cómo se comporta y aquí sorprende la tremenda agilidad del Mini Coupé, pero echamos de menos más potencia en la mecánica. Me explico: es una gozada entrar en una horquilla subiendo un puerto y sentir lo aplomados que vamos, apuntamos a la salida, damos gas y… nada. Cuesta arriba, los 122 CV no te sacan con alegría de la curva; hemos entrado como una centella, pero, a la salida, nos empiezan a adelantar los turbodiésel repletos de par. Es una pena, ya que las suspensiones son perfectas para aprovechar cada curva, pero este motor no permite disfrutarlo como se merece el chasis. Afortunadamente, los consumos son modestos y, en estas condiciones, no pasaremos de los 10 l/100 km. En autopistas, a velocidad constante, llegan a los 7,4 l/100 km.
  • En las vías amplias, la corta batalla y la durísima suspensión rápidamente nos dan la noticia de que el Mini Coupé no es precisamente un “tiramillas”. Los rebotes secos del eje trasero y la tendencia a seguir las imperfecciones del asfalto del eje delantero acaban fatigando nuestro cuerpo.
  • Por la noche, me percato de que la pequeña aguja que indica la velocidad tiene el mismo tono rojizo que la iluminación del dial, de modo que saber a qué ritmo vamos se convierte en una especie de “Dónde está Wally?“. El indicador digital que hay en el pequeño cuentavueltas debería ser un poco más grande.
  • Mini Cooper Coupé, diana de todas las miradas

    En lo que el Mini Coupé es un especialista capaz de arrasar con la competencia es en ser llamativo. Aunque a nuestro lado en el semáforo se haya parado todo un Porsche Boxster, la gente nos mirará a nosotros, sobre todo, las mujeres y los niños. Tanto es así que ha sido la primera vez que un vecino supera la timidez y se acerca a mí para preguntarme por el coche tan peculiar que aparco esta semana.

    Mini Coupe Cooper, Rande, Rubén Fidalgo41
    El Spoiler trasero se eleva por encima de 80 km/h

    Está claro que la ciudad es el hábitat natural del Mini: en ella es donde mejor puede ser admirado y su pequeño tamaño es ideal para callejear. En la urbe tampoco echaremos de menos una mecánica más potente y lo único que querríamos cambiar es un parabrisas muy bajo, que obliga a “retorcerse” para poder ver cuándo se pone el semáforo en verde. Aquí, el sistema Stop&Start funciona bastante bien y el pequeño 1.6 de gasolina se pone en marcha rápidamente y sin llamar demasiado nuestra atención.

    El Mini Coupé en el Circuito de A Pastoriza

    El ratonero circuito de A Pastoriza debería ser el hábitat ideal para un coche con una batalla tan corta como el Mini Coupé: sus rígidas suspensiones y los neumáticos me prometían unas buenas sensaciones al volante.

    Mini Coupe Cooper, Domaio, Rubén Fidalgo41
    El Mini apenas balancea.

    Sin embargo, la escasa potencia del motor y una caja de cambios que no acompaña demasiado para trabajar con ella y paliar en lo posible la falta de caballos bajo el pie derecho no han permitido destacar contra el cronómetro: no he podido bajar de 1´32″ el tiempo por vuelta, una cifra que no esperaba para un Mini con apellido Cooper y carrocería coupé.

    La dirección asistida es bastante rápida y el eje delantero demuestra aquí su agilidad, obedeciendo las órdenes al instante. El punto crítico lo tengo en el tren trasero. Mientras el asfalto sea una alfombra, es una gozada jugar con la transferencia de pesos. Aquí soy yo el que decide cuándo y cuánto quiero que las ruedas posteriores me ayuden a trazar. Pero, si en medio del giro encuentro la más mínima irregularidad, la sorpresa te quita la sonrisa de un plumazo y el cuello de la camisa empieza a apretar demasiado. La suspensión trasera es muy rígida y los rebotes secos dejan las ruedas en el aire.

    El control de estabilidad tiene tres posibilidades de funcionamiento. En modo normal (el que te recomiendo para aumentar la seguridad), corta de raíz cualquier ademán por parte del Mini Coupé –siempre dentro de los límites de la física-. Pulsando la tecla Sport modificamos la asistencia de la dirección y el ESP permite algunas alegrías. La tercera posición, activando el botón con la silueta del coche deslizando, anula el control de tracción y el ESP pasa a modo de alerta.

    Mini Coupe Cooper, CUVI, Rubén Fidalgo41
    La escasa superficie acristalada reduce la visión.

    Hay que decir que es difícil poner en aprietos la tracción del eje delantero con el escaso par disponible; aun así, el control de tracción tiene un tarado muy intrusivo. El ESP sí me ha gustado: es muy conservador, pero te salva de muchos problemas cuando el asfalto es irregular.

    Los frenos cumplen sobradamente su cometido. Tanto por dosificación como por mordiente, los cuatro discos de este Mini Cooper cumplen sobradamente.

    El bastidor acusa el gran tamaño del portón trasero y la escasa rigidez del techo: si pisamos los pianos en apoyos fuertes, los plásticos del salpicadero rechinan, evidenciando que la carrocería del Mini Coupé se retuerce en estos casos.

    Para la potencia de este Cooper, carecen de sentido unas suspensiones tan radicales, a las que no se les podrá sacar partido. Un tarado más confortable sería mucho más coherente con las prestaciones de este Mini. Si lo comparamos con el Opel Corsa OPC (búscalo en nuestra sección de Pruebas y en la de Vídeos), aquí las prestaciones sí estaban al nivel de la amortiguación.

    Conclusión

    El Mini Coupé destaca por su apariencia. Su estética es llamativa, pero evoca unas prestaciones que no posee en la versión Cooper. El Opel Corsa OPC o el Renault Clio Gordini son más equilibrados. Para obtener las prestaciones de estos últimos en un Mini, deberás elegir los Cooper S y John Cooper Works, bastante más caros.

    Mini Coupe Cooper, Baiona, Rubén Fidalgo41
    El Mini original parece una maqueta al lado del nuevo.

    Si las prestaciones están en un tercer plano en tu pliego de condiciones y valoras más otros aspectos como la imagen, la exclusividad…, entonces, el Mini Coupé es tu coche. Todas las cabezas se giran a su paso y los niños se quedan señalándolo con el dedo cuando cruzan ante él, mientras tiran de papá para que mire. Es diseño y coquetería en estado puro, y como tal tiene sus “servidumbres”. Los interruptores de balancín son un guiño al pasado muy bonito, pero resultan incómodos para manipularlos y están ubicados en zonas que te obligarán a apartar la vista de la carretera y la espalda del asiento.

    ¿Buscas un coche como éste?

    ¿Te interesa el Mini Coupé, pero quizás con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Mini Coupé puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.

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    Rubén Fidalgo

    2 Comentarios

    Pedro 22 Agosto, 2012

    A mí el velocímetro central me parece una preciosidad, creo que le da personalidad al interior.

    Molo 31 Agosto, 2012

    No acabo de entender que segmento quiere atacar la marca con este juguete…De ricos .

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