Mini Countryman

29 Julio, 2010, modificada el 20 Abril, 2015 por

Llega la versión todocamino del exitoso utilitario británico, que hemos conducido en hoyMotor, con tracción total permanente e inteligente All4. Sólo estará disponible en opción en las versiones Cooper D y Cooper S.

31

Ya en 1960 hubo un Mini con la misma denominación que el que ves en las fotos, el Austin Seven Countryman -igual que su primo el Morris Mini-Traveller-, que en su momento supuso un incremento de versatilidad gracias a un habitáculo ampliado y flexible. Esta versión, vendida hasta 1969, se convirtió en coche de culto por su acabado Woody, que incluía recubrimiento lateral y trasero de la carrocería en madera. Aunque hay que matizar que el actual Clubman está más cerca de este clásico.

Ahora la marca de Oxford, tras vender 1,8 millones de unidades en el mundo –74.000 en España-, se reinventa con la inclusión de la tracción total All4 y amplía su gama con un cuarto modelo Countryman de 5 puertas -además del 3 puertas hatchback y el 2 puertas Cabrio, y el Clubman mencionado antes, con su peculiar configuración también de 5 puertas– que rivaliza con el Fiat Panda 4×4 y el reciente, y también utilitario cruzadocrossover-, Nissan Juke.

Nuestro protagonista combina el concepto Mini con el de Sports Activity Vehicle SAV o todcamino en el grupo BMW– y se sitúa, con sus 20 cm de altura libre al suelo, en un escalón por debajo del BMW X1. Exteriormente los cambios se reflejan en un diseño más fuerte y marcado que gana musculatura gracias a unas líneas más angulosas. Crece 40 cm de largo y 13 de alto, respecto a la carrocería clásica del Mini, lo que da como resultado unas cotas en 4.097 mm de longitud –4.110 el Cooper S-, 1.789 de ancho y 1.561 mm de altura, junto con una batalla de 2.595 mm, que permiten el acceso a las plazas traseras de ocupantes de hasta 1,80 m de estatura. Así, esta nueva carrocería -entre 1.265 y 1.480 kg de peso, según versiones y equipamiento- se plantea como una alternativa para los que quieren un Mini y no renuncian al lado práctico y versátil, mínimo en las otras variantes ya existentes.

El interior mantiene la esencia del modelo, pero con cambios como una posición de conducción ligeramente elevada -que lógicamente hace el acceso y la salida del habitáculo más fáciles- o el Mini Centre Rail, un innovador carril -partido- entre los asientos delanteros que puede prolongarse hasta los traseros -completo- en configuración de 4 plazas -opción sin coste, aunque de serie en nuestro país el Countryman viene para 5 personas-. En este carril, que se ilumina junto con el resto de luces del habitáculo, puedes poner adaptadores para fijar aparatos de entretenimiento y telecomunicaciones, portagafas, portavasos… Y por si esto fuera poco, puedes desplazar individualmente los asientos o el banco completo en sentido longitudinal. Sin olvidar que las plazas posteriores tienen posición siesta, lo que reduce el espacio de carga de 440 a 350 litros -capacidad mínima de este compartimento que llega hasta los 1.170 litros-. En las unidades homologadas para 3 personas atrás puedes abatir el banco en relación 60:40 o 40:20:40.

El equipamiento de serie incluye una completa seguridad pasiva y activa con airbags -frontales, laterales y de cortina delanteros y traseros-, isofix, sensor de presión de neumáticos -en opción con tecnología runflat, de serie en el Cooper S con ALL4-; y elementos de confort como el climatizador y el sistema de audio lector de CD y MP3. A los que puedes sumar extras como los sistemas audio y navegación de alta calidad, conexión para telefonía móvil con posibilidad de integrar un iPhone con todas sus funciones u otros teléfonos inteligentes, denominada Mini Connected, controlable mediante el volante multifunción o el selector del navegador con: funciones de radio web, internet y redes sociales. Sin dejar de lado el techo eléctrico panorámico, faros bixenón adaptativos, parabrisas calefactable, gancho de remolque, llantas de aleación ligera en tamaños entre 16 y 18 pulgadas, chasis deportivo rebajado 10 mm, componentes John Cooper Works Performance entre los que destacan las llantas de 19 pulgadas y otros elementos de personalización -5 colores sólidos y 6 metalizados, además los Cooper y Cooper S admiten pintar el techo en blanco o negro-, los accesorios de aficiones, deportes, ropa…

Desde su lanzamiento el 18 de septiembre, aunque ya se admiten pedidos, tienes tres motores gasolina y dos diésel -que ahora ya no son los compartidos con PSA, sino los N47 de BMW que montan los Serie 1 y 3, pero de menor cilindrada con inyección directa common-rail y turbocompresor de geometría variable, posicionados transversalmente-, todos tetracilíndricos de 1.6 litros o 1.598 cc de cilindrada y optimizados para cumplir la norma Euro5, que se asocian a un cambio manual de 6 velocidades. En breve tendrás la opción del cambio automático Steptronic de 6 relaciones con levas tras el volante, que más adelante se combinará con arranque y parada automáticos.

La gama empieza por el bloque de gasóleo de 90 CV -a 4.000 rpm– del Mini One D Countryman, que rinde 215 Nm de par entre 1.750 y 2.500 revoluciones, acelera de 0 a 100 km/h en 12,9 segundos y alcanza los 170 km/h de velocidad punta, todo con un consumo medio de 4,4 litros a los 100 km y unas emisiones de 115 gr/km.
El siguiente escalón de potencia lo forma el Mini One Countryman, un gasolina con regulación variable de las válvulas basada en la tecnología Valvetronic -como el resto de bloques de este combustible del grupo BMW-, que da 98 CV a 6.000 rpm e implica un rendimiento de 153 Nm de par motor máximo a 3.000 rpm. Así, alcanza los 100 km/h en 11,9 segundos y se acaba a los 173 km/h, consumiendo de media 6,0 litros a los 100 km y emitiendo 139 gr/km.
Luego va el Mini Cooper D Countryman de 112 CV de potencia a 4.000 rpm y 270 Nm entre 1.750 y 2.250 vueltas, lo que se traduce en un 0 a 100 de 10,9 segundos y una velocidad máxima de 185 km/h. Consume 4,4 litros a los 100 km en ciclo mixto y se conforma con 115 gr/km de CO2. Con esta mecánica, pudimos hacer un breve recorrido fuera del asfalto de cierta dificultad, y nos pareció muy justa para afrontar subidas de escasa tracción e inclinación importante. Por lo demás, el comportamiento campero del conjunto es notable, a pesar de su peso y tamaño.
La versión anterior al tope de gama es la Cooper Countryman con 122 CV a 6.000 rpm y 160 Nm a 4.250 revoluciones, tarda 10,5 segundos en el sprint y alcanza una punta de 190 km/h con 6,0 litros a los 100 km de gasto en recorrido combinado y 140 gr/km. Al volante de este motor confirmamos lo que anuncian sus cifras prestacionales: respuesta voluntariosa, justa en la parte baja y media del cuentarrevoluciones, acompañada de un sonido muy fino que incita a llevarlo alto de vueltas -momento en el que da lo mejor de sí-. La dirección se aprecia menos exacta que en sus hermanos más puristas; y la suspensión, de tarado más blando, te permite afrontar tramos de virajes enlazados sin problema, aunque en curva rápida muestra ciertas inercias -también por su volante menos certero-.
Por último, el Mini Cooper S Countryman con un bloque sobrealimentado, por un turbo Twin Scroll y sistema de inyección directa de gasolina, desarrolla 184 CV a 5.500 vueltas, disponibles desde 1.600 rpm con un par máximo de 240 Nm 260 a 2.100 cuando entra el overboost-. Acelera en 7,6 segundos hasta los 100 y llega a una velocidad máxima de 215 km/h, con sólo 6,1 litros a los 100 km y 143 gr/km de promedio.

Para garantizar la máxima eficiencia de combustible, bajo la estrategia Minimalism, destacan el sistema de recuperación de energía de frenado, la función Auto Start-Stop, el indicador del momento óptimo para el cambio de marcha, los neumáticos de baja resistencia a la rodadura y la activación de los grupos secundarios únicamente cuando es necesario.

Sólo los modelos más potentes diésel y gasolina -Cooper D y Cooper S- del Countryman pueden contar opcionalmente con el sistema de tracción total permanente All4, con diferencial central electrohidráulico que distribuye, mediante el embrague electromagnético EMDC-, la fuerza del motor continuamente entre los dos ejes. En condiciones normales el 50% del par va a cada eje y en casos extremos puede ir por completo a uno de los dos trenes. Incluso si maniobras con él, el 100% del par llega a las ruedas delanteras para mejorar la agilidad. Opcionalmente, junto con el DSC o control de estabilidad de serie, se ofrece el control de tracción -de serie en el Cooper S con tracción delantera y en los dos All4– y un bloqueo electrónico del diferencial del eje delantero.

Isabel Gª Casado

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba