Mini Cabrio

12 Marzo, 2009, modificada el 24 Enero, 2011 por

Más moderno, avanzado y seguro, el Mini descapotable renueva argumentos para perpetuarse como icono y objeto de deseo. Llega con motores de 120 y 175 CV, pero en breve habrá más. Como siempre, va de cine.

32

Más moderno, avanzado y seguro, el Mini descapotable renueva argumentos para perpetuarse como icono y objeto de deseo. Llega con motores de 120 y 175 CV, pero en breve habrá más. Como siempre, va de cine.

El nuevo Mini Cabrio -precios entre 23.900 y 34.830 euros- presenta novedades en casi todos los apartados, si bien parte de su estructura procede del modelo anterior. El nuevo diseño, más compacto, alarga el frontal -en parte por motivos de seguridad, sobre todo para resultar menos dañino en caso de atropello-, y por tanto la longitud, 8 cm, y por ejemplo las bisagras de la portezuela trasera van ocultas, en vez de a la vista y en color carrocería como antes.


Los rasgos generales son similares, pero matiza faros -más grandes, no suben con el capó, como antes-, capó, paragolpes, parrilla… Y renueva el interior, con mayor prestancia, calidad y combinaciones de colores y revestimientos, algunas más elegantes y otras más atrevidas e innovadoras; las opciones y complementos para personalizarlo, tanto por fuera como por dentro, también se han puesto al día -por ejemplo, puede adosar a la zaga un práctico portabicicletas-, y siguen siendo casi infinitas, hasta el punto que la marca asegura que en un año de producción es casi imposible que salgan de la planta de Oxford 2 Mini idénticos. Sus competidores siguen siendo los Audi A3 Cabrio y Volkswagen New Beetle Cabrio, junto a otros como el BMW Serie 1 Cabrio o el Fiat 500 C.


Disfruta de techo de lona escamoteable en 15 segundos. Se puede abrir en marcha hasta 30 km/h, y mantiene una función tipo techo solar que permite correrlo parcialmente 40 cm -sobre la cabeza de los ocupantes delanteros- hasta 120 km/h. Está disponible en 3 colores, su varillaje interior es de aluminio y acero, y la luneta trasera de vidrio con antiempañamiento; el acccionamiento del conjunto es electrohidráulico.


La nueva carroceria comprende un maletero 5 litros más capaz -ahora de 125 a 170 litros según la posición del techo-. La portezuela de acceso, que soporta hasta 80 kg, sigue basculando hacia abajo. Mantiene la apertura del pesudo voladizo trasero superior hacia arriba -35º-, denominada Easy-Load, para ampliar la boca de carga.


También los respaldos traseros abatibles por secciones simétricas -hasta 660 litros de carga en posición vencida o Through-Load-, con cerradura de bloqueo para aparcar sin techo con seguridad.


Además, monta un arco antihundimiento doble y cromado oculto detrás de los ocupantes traseros que salta en caso de vuelco y reemplaza a los anteriores arcos fijos que quedaban a la vista y dificultaban la visibilidad hacia detrás. A éste se suman 4 airbag delanteros y control de estabilidad DSC entre lo más interesante del ámbito de seguridad. La carrocería es más robusta y 10 kg más ligera por el empleo de aceros de alta resistencia.


Sustentado sobre un cuadro de suspensiones independientes delanteras y trasera -arquitectura Multilink– que confieren un tacto tan efectivo como deportivo, muy amarrado, se ofrece con los propulsores de gasolina 1.6 de 120 -Cooper Cabrio- y 175 CV sobrealimentado -Cooper S Cabrio- de otros Mini, sin que de momento esté descartada la presencia del turbodiésel 1.6 de 110 CV montada en el CooperD cerrado. A principios de año se agregará un Mini One Cabrio de 75 CV. De serie montan cambio manual de 6 relaciones, o bien automático/secuencial Steptronic opcional con el mismo número de marchas y levas de selección manual sobre el volante, de serie en el más potente.


El primero, que libera 160 Nm de par máximo, cuenta con inyección electrónica, Doble Vanos y alzado eléctrico de válvulas -para mejorar la respuesta a bajo régimen- Valvetronic. El segundo -en las imágenes de color amarillo, comprende parrilla negra en vez de cromada, llantas más grandes y escape doble central, entre otros-, con un bloque esencialmente idéntico, cambia de culata, adopta inyección directa e inyectores piezoeléctricos, turbocompresor con función overboost -el par máximo, de 240 Nm, sube así puntualmente a 260 Nm– y circulación de gases Twin-Scroll, para mejorar la eficacia de la sobrealimentación y lograr una respuesta más llena. Con este motor el Mini Cabrio puede dotarse de diferencial autoblocante al 30%, logra 222 km/h y un 0 a 100 km/h de 7,4 segundos -217 km/h y 7,7 segundos con Steptronic-, que son 198 y 9,8 en el Cooper -con caja automática 191 km/h y 13,7 segundos-. Los consumos homologados son, en cada caso, 5,7 litros a los 100 km y 6,4 como promedio -6,7 y 7,1 los automáticos-, con un estándar de emisiones de CO2 que, según la versión y frente a sus predecesoras, se aminoran entre un 11 y un 21%.


Para ello cuentan con parada/arranque automático Start&Stop -con botón de desconexión en la consola-, recarga de la batería en fases de frenada y retención –Brake Energy Regeneration-, dirección servoeléctrica y neumáticos de baja resistencia al avance e indicador del momento óptimo para cambiar de marcha. En BMW estos dispositivos se llaman EfficientDynamics, pero desde ahora Mini los llama Minimalism.


También pueden contar con programa Sport, accionable en otro botón para variar la respuesta del acelerador -la hace más viva-, la dirección -más dura y precisa- y el cambio automático. Entre sus curiosidades figura un nuevo reloj opcional adosado al cuentavueltas sobre el volante, llamado Openmeter, que informa del tiempo que se viaja con el techo abierto.


A comienzos de año, Mini añadirá a la gama el Cabrio John Cooper Works -en la galería de imágenes, de color rojo-, por 34.830 euros. Toma por base al Cooper S, pero las modificaciones efectuadas sobre el motor elevan la potencia a 211 CV a 6.000 rpm 260 Nm de par máximo fijo entre 1.850 y 5.600 rpm, o bien 280 con la función overboost-. Las mejoras comprenden nueva admisión -filtro y caudalímetro- y escape -incluído el catalizador-, aumento de la presión de soplado del turbo a 1,3 bar y reducción de la compresión de 10,5:1 a 10:1. Nueva gestión electrónica y culata reforzada -pistones, válvulas de admisión y anillos de los asientos- completan los cambios.


Su cambio de 6 marchas ha sido reforzado, como los frenos, mientras que el programa de estabilidad DSC -integra asistente en rampa Hill-Assist, control de tracción DTC y diferencial electrónico EDCL bloqueable hasta un 50%– es algo más permisivo. La dirección, servoeléctrica EPS, ofrece 2 modos de funcionamiento: más o menos suave y directa.


Varía el chasis, con un esquema más deportivo que puede serlo aún más con el pack opcional Chasis John Cooper Works, que acerca el coche al suelo 10 mm, aplica amortiguadores más firmes y estabilizadoras más gruesas para reducir balanceos en curva.


Entre sus múltiples opciones -hasta 300 accesorios sus hermanos de gama-, el Cabrio JCW ofrece kit aerodinámico, deflector de turbulencias-al instalarlo neutraliza las plazas posteriores, pero ahora es más fácil de poner y plegar y resulta casi imprescindible para circular abiertos a más de 120 km/h-, Blutooth, llantas de 18 pulgadas, báquets Recaro, tapizado de cuero, navegación -el sensor de aparcamiento trasero PDC es de serie en toda la gama por la mermada visibilidad al maniobrar con el techo puesto-…

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba