Mercedes GL 320 CDi 4Matic 7 plazas

11 Diciembre, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

Recién llegado al segmento de los SUV de lujo, es un coche enorme que permite afrontar aventuras con toda la familia y algún agregado más

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EL Mercedes GL 4Matic, recién llegado al segmento de los SUV de lujo, es un coche enorme. Con sus 5,08 metros de largo es de los más grandes de su segmento. Si a esto añadimos una distancia entre ejes de algo más de 3 metros, nos encontramos con una auténtica mansión rodante. Un coche que, gracias a la posibilidad de poder equiparlo con una tercera fila de asientos –opcional a un precio de 1.900 euros–, permite afrontar aventuras con toda la familia y algún agregado más.

  • Comportamiento



  • Interior y maletero



Comportamiento

 Tras probarlo en todo tipo de condiciones, hemos constatado que no se acobarda en absoluto ante los 2.375 kilos que pesa el conjunto. Ni mucho menos. Puede perfectamente con ellos, como así lo demuestran los datos obtenidos por nuestro Correvit. Unas pruebas palpables de su buen hacer son los 9,8 segundos que invierte en acelerar de 0 a 100 km/h o los 7,6 segundos que necesita para recuperar de 80 a 120 km/h. Además, destaca por tener una sensacional suavidad de funcionamiento. Sus consumos, teniendo en cuenta la mole que tiene que mover, están dentro de unos márgenes razonables: el consumo medio obtenido en nuestra prueba es de 12 l/100 km, algo aceptable.


El V6 320 CDi va asociado a una caja de cambios automática de tipo 7GTronic, que, al igual que en otros modelos de Mercedes, en el GL también resulta muy eficaz. En lo que a su comportamiento dinámico se refiere, este gigantesco SUV dispone de suspensiones Airmatic con el sistema ADS (Adaptative Damping System), que de forma automática adapta su dureza en función del tipo de conducción que se realiza en cada momento, asegurando siempre la mejor estabilidad posible. De esta forma, cuando se viaja por autovía a buen ritmo se endurece y baja hasta la posición más baja. También de forma manual, por medio de un mando en la consola central, se puede elegir en posición «confort», que como su nombre indica es la más suave, o en «sport», que resulta la más dura y la que está indicada cuando la carretera se vuelve virada, ya que desaparecen en buena medida los balanceos de la carrocería.


Lo cierto es que con el GL los viajes por carreteras amplias y despejadas son un auténtico placer. En trazados estrechos y sinuosos, su enorme tamaño hace que sea un poco torpe y lo aconsejable es tomarse las cosas con calma. También debido a sus generosas cotas, un territorio que no le gusta nada es la ciudad. Donde también se encuentra a gusto es fuera del asfalto. Dispone de un auténtico arsenal de medios, por lo que es tremendamente eficaz lejos de la carretera. Sus límites se los pondrán su tamaño y su elevado peso. Circulando con él por pistas, las bondades de las suspensiones hacen que la vida a bordo sea muy confortable. Mirándolo a la cara y viendo su agresivo frontal, nos invita a afrontar aventuras de más envergadura, y puestos a buscarle las cosquillas, te nemos que admitir que nos sorprendió por su capacidad de acción.


Cuando comienzan a complicarse las cosas, podemos recurrir al reglaje en altura de las suspensiones. Dispone de tres posiciones. En la más alta de todas, que se puede utilizar sólo hasta 30 km/h se consigue una altura libre al suelo de 30,7 cm y posibilita una profundidad de vadeo de 60 cm. Si se pone aún más difícil nuestro camino, podemos recurrir a la reductora, que se conecta por medio de un botón en el salpicadero. Si queremos ir más allá y complicarle más las cosas al GL, todavía nos queda el recurso de poder bloquear al cien por cien el diferencial central y el trasero, y pese a equipar unos neumáticos más adaptados para utilizarlos en asfalto, todo el arsenal tecnológico y electrónico que equipa se encarga de sacarlo del apuro. También cuenta con un control de descenso en el que se pude programar la velocidad, algo que convierte las bajadas por fuertes pendientes en un juego de niños. Tras probarlo a fondo en situaciones realmente complicadas, podemos asegurar que es el modelo más eficaz de su clase en conducción «off road».


Otro de sus apartados técnicos que está a un magnífico nivel es el de los frenos. Dispone de un ABS adaptado para emplearlo fuera del asfalto, por lo que resulta muy eficaz en cualquier condición de uso. En nuestras pruebas de frenada en asfalto seco hemos obtenido una distancia de 54,1 metros a 120 km/h, una cifra muy buena si tenemos en cuenta que este coche pesa más de 2.300 kilos. El Mercedes GL 320 CDi 4 Matic se desenvuelve como pez en el agua tanto en el asfalto como fuera de él, algo que le da una versatilidad de uso impresionante. Más si tenemos en cuenta sus generosas dimensiones, que permiten viajar con toda la familia y con los útiles necesarios para disfrutar de nuestras aficiones favoritas. Su mayor hándicap lo pone su precio: 71.400 euros; eso sí, incluyendo la tercera fila de asientos.

Interior y maletero

Sus grandes dimensiones facilitan los viajes a cinco adultos con holgura en sus cinco asientos de serie, mientras que las plazas de la tercera fila están más indicadas para niños. Estos asientos ofrecen un espacio para pasajeros con una altura de hasta 1,75 metros, pero se ven penalizados por un hueco no muy grande para las piernas. Continuando con estos asientos suplementarios, tal y como ocurre en este tipo de coches debido a su elevada altura y al poco espacio disponible que queda cuando se abate la segunda fila, su acceso es incómodo.


Hablando de aspectos prácticos, cuando se viaja con el aforo completo se dispone de un volumen de maletero de 300 litros, una capacidad que no está mal si la comparamos con la de otros rivales en las mismas circunstancias. Todo cambia si no se utiliza la tercera fila de asientos. Por medio de unos mandos eléctricos, con enorme comodidad, se abaten y entonces pasamos a disponer de 1.240 litros con cinco plazas, que se van hasta los 2.300 litros si necesitamos abatir también la segunda fila de asientos.

Tal como nos tiene acostumbrados esta marca, su interior está bastante bien cuidado, pero el resultado final no es tan redondo como en otros modelos suyos. El GL lo fabrican en su planta americana de Tuscaloosa, y allí los estándares de calidad son peores que los de sus fábricas europeas, algo que queda patente en algunos detalles de acabado, claramente mejorables.


En lo que respecta a su equipamiento, es bueno, pero en este aspecto presenta algunas lagunas que teniendo en cuenta su precio, 71.400 euros incluyendo la tercera fila de asientos, deberían tener resueltas. Por poner un ejemplo, este es el caso de los faros bixenón, de serie en coches más baratos. Técnicamente, el Mercedes GL 4Matic es un coche muy avanzado. El protagonista de nuestra primera prueba de este modelo es la versión equipada con el motor 320 CDi de 224 CV. Una mecánica que funciona a las mil maravillas en otros vehículos de la marca alemana, y en este caso vuelve a demostrar que es el perfecto «chico para todo».

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