Mercedes-Benz GLK 220 CDI Bluefficiency

Es el único todocamino medio de su rango y potencia con cambio automático de serie, rinde 170 CV, alcanza 205 km/h y requiere 6,7 litros cada 100 km de media.

Es el único todocamino medio de su rango y potencia con cambio automático de serie, rinde 170 CV, alcanza 205 km/h y requiere 6,7 litros cada 100 km de media.

La firma de la estrella lanza en abril el que será nuevo escalón de acceso a la gama del todocamino medio GLK. Se trata del 220 CDI Bluefficiency, y comprende un pliego de características ideales para convertirlo en una de las versiones más solicitadas de la gama. Frente a sí tendrá a los Audi Q5 2.0 TDI-DPF Quattro, BMW X3 xDrive20d, Honda CR-V 2.2 CTDi, Volkswagen Tiguan 2.0 TDI 170 y Volvo XC60 2.4D AWD, entre otros.


Y es que a un precio competitivo -42.850 euros- añade la tracción integral y permanente 4Matic, pero sobre todo la moderna motorización CDI de gasóleo 2.2 con doble turbocompresor montado en serie. Cebado mediante common rail de cuarta generación a 2.000 bar de presión, este bloque de cuatro cilindros fabricado en fundición gris con culata de aluminio libera 170 ordenados caballos junto a un par máximo de 400 Nm, disponible de forma constante entre 1.400 y 2.800 rpm.


En conjunto, sus prestaciones son destacables considerando que el conjunto arroja un peso en orden de marcha de 1.845 kg: 205 km/h de velocidad máxima, paso de 0 a 100 km/h de 8,8 segundos y promedio de consumo de 6,7 litros cada 100 km, con unas emisiones de 176 gr/km. Buena parte de su buen hacer responde a la inclusión, como única alternativa, del suave y eficiente cambio automático y secuencial 7G-Tronic, con convertidor de par -desconectable en paradas cuando se activa el freno de servicio para ahorrar combustible- y siete marchas.


Otras características del GLK hablan de unas dimensiones notables -longitud de 4.528 mm, anchura de 1.840 y altura de 1.689 mm- para albergar, llegado el caso, a cinco ocupantes –maletero básico de 450 litros-, de una de las mejoras aptitudes para desenvolverse lejos del asfalto -no sólo es un SUV robusto, sino que de paso goza de una altura libre al suelo de 187 mm, así como de buenos ángulos de trabajo offroad: ataque de 23º y salida de 25, inclinación lateral de 35º, cresta de 19 y vadeo de hasta


3006,7 litros. A todo ello, el chasis se beneficia de suspensiones independientes -delante tipo McPherson y detrás mediante multibrazo- y llantas de 17 o 19 pulgadas, en función de si se solicita con paquete estético todoterreno o deportivo -en los dos casos, con neumáticos traseros más anchos-.

MIRA EL VÍDEO DEL GLK

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