Mercedes-Benz E 63 AMG

8 Julio, 2009, modificada el 24 Enero, 2011 por

El buque insignia AMG de la Clase E llegará a los concesionarios el próximo agosto con un poderoso motor atmosférico V8 de 6.3 litros, potenciado hasta los 525 CV.

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La división deportiva de Mercedes-Benz, conocida por las siglas AMG, lanza al mercado la nueva generación del modelo E 63, que llegará a los concesionarios el próximo mes de agosto con un precio de 116.300 euros.


Tres elementos fundamentales marcan la diferencia respecto al Clase E normal: el poderoso motor atmosférico V8 de 6.3 litros que rinde 525 CV de potencia y ofrece un par máximo de 630 Nm, la suspensión deportiva de nuevo desarrollo AMG Ride Control, y un nuevo eje delantero.


El propulsor se asocia al cambio automático AMG Speedshift MCT de 7 velocidades, que también utiliza el roadster SL 63 AMG. Esta transmisión dispone de un convertidor de par convencional -combinado con la función de doble embrague- y de un embrague compacto para las arrancadas denominado Race Start, de conexión directa con las ruedas motrices –tracción trasera-. El conductor logra la máxima capacidad de aceleración desde parado.


Ofrece cuatro modos de funcionamiento: “C” -control de eficiencia, programado para mantener el régimen de giro lo más bajo posible-, “S” -Sport-, “S+” -Sport Plus- y “M” -manual-, que se puede seleccionar mediante un interruptor situado en la consola central.


Gracias a este conjunto motor, el E63 acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos -sólo 7 décimas más lento que el pura sangre Mercedes-Benz SLS AMG-. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 km/h. Además, pese a los 11 CV de potencia que gana frente al anterior modelo, la nueva generación reduce el consumo en casi un 12%, hasta los 12,6 litros de media cada 100 kilómetros.


En cuanto al sistema electrónico de amortiguación, el AMG Ride Control repercute decididamente sobre el nuevo eje delantero -provisto con un ancho de vía 56 mm mayor y barra estabilizadora- y permite elegir, de menor a mayor rigidez, entre tres modos de suspensión: Confort, Sport y Sport Plus. En el eje trasero, rige la suspensión neumática específica AMG. Pero además, la gestión electrónica varía automáticamente las características de amortiguación según las condiciones de uso y minimiza el posible balanceo de la carrocería.


Mejora también la dirección asistida, un 22% más directa que la que monta el resto de los Clase E y equipa control de estabilidad ESP de tres etapas -heradado de los modelos SL 63 AMG y C 63 AMG-, que permite elegir entre los modos “ESP On”, “ESP Sport” y “ESP Off”. Monta nuevos discos de freno delanteros cerámicos de 360 mm de diámetro, autoventilados y perforados. El buque insignia AMG de la Clase E incluye de serie otros elementos de seguridad activa y pasiva como el nuevo sistema de detección de cansancio -atencion assist-, de anticipación de protección de los ocupantes Pre-Safe, así como siete airbag y reposacabezas activos.


En opción, ofrece asistente de cambio de carril y control de ángulo muerto, Pre-Safe con función de frenado automático de emergencia, luz automática e inteligente de carretera o lectura de los límites de velocidad.


Asímismo, los clientes que busquen un carácter aún más deportivo pueden optar por alguno de los paquetes que ofrece AMG. Así, el nivel Performance cuenta con llantas de aleación de 19 pulgadas, diferencial trasero autoblocante al 40%, tren de rodaje con suspensión más rígida, spoiler en la tapa del maletero, volante AMG de tres radios e inserciones en Alcántara y persiana eléctrica en la luneta trasera.


Por su parte, el pack AMG Exclusive proporciona un toque más lujoso en el interior y sirve tapizado en cuero en asientos, parte superior del salpicadero, consola central y paneles de las puertas; además de techo interior, columnas y parasoles tapizados en Alcántara y alfombrillas AMG.

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