Mazda6 2.0 CRTD

10 Noviembre, 2008, modificada el 9 Febrero, 2011 por

Mejora su estética, su aerodínámica y, sobre todo, su chasis y consumo con respecto al Mazda6 que se vendía hasta 2007.

19

No es fácil encontrar un alumno aventajado que saque buena nota en todas las asignaturas, pero este samurai llegado de Oriente vaya si lo consigue. Mejora su estética -más deportiva y de hechuras japonesas-, su aerodínámica y, sobre todo, su chasis y consumo con respecto al Mazda6 que se vendía hasta 2007. Y eso que es más ancho y más largo. Buen trabajo.


Rivales tiene para todos los gustos, pues compite en el segmento de las berlinas medias con generalistas como los nuevos Renault Laguna o Peugeot 407 -un poquito más pequeños-, además de con el Ford Mondeo y el Volkswagen Passat, de mayores dimensiones. Frente a ellos se distingue por sus líneas musculosas, características del frontal y que sobresalen en los pasos de rueda, propias del renovado enfoque “Zoom Zoom” que tan de moda ha puesto el fabricante y que le dotan de un estilizado aspecto deportivo que causa más de un dolor de cabeza entre las mismísimas vedettes alemanas, como el Mercedes Clase C y Audi A4.

  • Comportamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



Comportamiento

Cuenta la leyenda que los antiguos guerreros samurais se caracterizaban por su facilidad para desplazarse entre la multitud pasando desapercibidos. No es el caso de la unidad que probamos porque desde luego por estética no pasa inadvertido. Pero si hay algo que sobresale en este vehículo es su capacidad para desenvolverse con agilidad entre el tráfico urbano, impropia de una berlina de 4.775 mm de longitud. Esta cualidad se debe principalmente a las reacciones vivas de un chasis que actúa sin pereza, a su condición de tracción delantera y, en gran parte también, a la respuesta directa de una dirección de cremallera que funciona con asistencia eléctrica.


Otros aspectos, como la confortable suspensión -más firme que la del modelo que le precede- o las llantas de 17 pulgadas, contribuyen a reforzar esa sensación de confianza en la capacidad del coche para afrontar virajes al límite. Cuesta y mucho llegar a hacerle subvirar, inercia que en todo caso corrigen a la perfección los controles de estabilidad y tracción. El Mazda6 afronta apoyos comprometidos con soltura y entra bien en curva, camuflando sus 1.500 kg de peso. Por si esto fuera poco la carrocería también mejora la parcela aerodinámica, con un coeficiente Cx de resistencia al aire de sólo 0,27.


El tacto de la palanca de cambios de 6 velocidades también es bueno, y pese a los alargados desarrollos de la caja exprime toda la potencia de forma progresiva y en ausencia de brusquedades. Esto también responde a la tecnología common rail aplicada. Hasta aquí progresa adecuadamente y con nota, pero Mazda debería mejorar la notable resistencia que ofrece un pedal de embrague, que por su dureza contradice la sensación general de fluidez del coche. Aquí también, be water my friend.

prestaciones

Hablamos de un motor CRTD de 2.0 litros y 140 CV de potencia capacitados para alcanzar una velocidad máxima de 204 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos, ayudado por sus 330 Nm de par máximo a 2.000 rpm. Como decíamos, la clave para entender la naturaleza de este propulsor es su tecnología common rail, que le permite optimizar el confort de conducción, el consumo y las emisiones. Como contrapunto, origina que sus cifras de aceleración no se encuentren entre las más destacadas del segmento. Esto no quiere decir que nuestro oriental carezca de genio -sí lo tiene-, pero el empuje del turbo se diluye por los largos desarrollos adoptados.


De todos modos, lo que el 6 “pierde” por un lado lo gana por otro. Nos referimos a unas cifras de consumo realmente moderadas que son posibles, precisamente, gracias a esos desarrollos y al papel que desempeña el sistema de rampa común. Y es que este Mazda brilla por sus escasos 5,6 litros a los 100 kilómetros en ciclo mixto, 6,7 en trayectos urbanos y unos muy destacables 5 litros en conducción interurbana. Números sobresalientes para una berlina de su peso y envergadura. A todo ello, cumple con la normativa EU 5 y presenta un ajustado nivel de emisiones de 149 gr/km de CO2. El Mazda6 es cumplidor con el medioambiente y cuidadoso con el bolsillo.

Interior y maletero

En el acabado analizado Luxury, el habitáculo sorprende visualmente por el tapizado en cuero negro de los asientos -también presente en el pomo de la palanca de cambios y en el revestimiento del volante multifunción-, así como por el excelente nivel de ajuste de los plásticos que lo conforman. Además, el diseño de las butacas delanteras proporciona una posición de conducción de lo más deportiva, que se combina con un salpicadero poco recargado aunque algo espartano, en línea con la tradición japonesa.


Cinco adultos se acomodarán sin dificultad gracias a la anchura y a una batalla generosa, que asciende a 2.775 mm. De hecho, llama la atención el generoso espacio disponible detrás de las butacas delanteras para acomodar las piernas de los viajeros traseros. Sin embargo, y pese a estos detalles de calidad, no se puede hablar de un interior premium porque el Mazda6 peca, y mucho, de una mala insonorización interior que priva a sus ocupantes del máximo confort.

Equipamiento

Faros con bombilla bixenón más sensores de lluvia y luz aumentan el campo de visión de este CRTD que comprende de serie climatizador bizonal, ordenador de viaje y un excelente sistema de audio Bosé, con cargador de CD y lector MP3, además de bluetooth y control por voz.


Los controles de seguridad activa y pasiva comprenden anclajes isofix, seis airbags y los habituales correctores de tracción y estabilidad, a los que se suman servofreno de emergencia y distribución electrónica de frenada. Y todo a cambio de un competitivo precio de 28.800 euros que convierte a este alumno aventajado en uno de los preferidos del segmento D.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba