Mazda2/ Suzuki Swift/ Yaris

10 junio, 2008, modificada el 24 enero, 2011 por

Cuando la recesión aprieta y empieza a convertirse en crisis llega la hora de aparcar el coche grande y conducir el pequeño utilitario, que consume menos, es ágil en ciudad y se aparca en cualquier sitio. Cuando mejore la coyuntura económica, seguiremos con él, porque el tiempo es oro y estos tres japoneses conocen, como nadie, la piedra filosofal para ahorrarlo.

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Más información en Hoymotor16, número1287


La lista de utilitarios japoneses es más amplia y dentro de la misma encontramos modelos de culto, como el Nissan Micra, el Mitsubishi Colt o el Honda Jazz, pero hemos querido explorar terreno Yakuza, donde el dominio se ejerce con mano de hierro, tal y como hace el Mazda2 con el comportamiento dinámico; o el representante de la marca más potente del mundo, el Toyota Yaris, en materia de tecnología, equipamiento y equilibrio general; o el especialista en utilitarios, Suzuki, con el competitivo precio del Swift.


De los tres, el Mazda2 es el de mayor longitud y distancia entre ejes y empata con el Yaris en anchura. Este último es el más alto y el que cuenta con mayor capacidad de maletero, 363 litros, frente a los 250 del Mazda2 y 213 litros del Swift. Frente a Suzuki y Mazda, aplaudimos la versatilidad interior del Toyota, que presenta la particularidad de que la banqueta trasera puede desplazarse 150 mm en longitud, de manera que los viajeros disfrutan de mayor espacio cuando no se ocupa todo el maletero, que desciende en la posición más retrasada de los asientos a 272 litros de capacidad.


A pesar de ser utilitarios, no echaremos en falta en ninguno de ellos más espacio en las plazas delanteras, donde se viaja cómodo y se adquiere con facilidad una postura de conducción idónea. Mejor en el Yaris, en el que el volante se regula en altura y profundidad, ajuste este último no disponible en sus rivales. Y es que, ya desde el salpicadero, observamos que el Toyota está hecho de otra pasta, con materiales más agradables a la vista y al tacto. La parte superior del salpicadero está presidida por el cuadro de relojes digital, que tiene continuidad en la consola central, con el arranque por botón (junto al volante), el equipo de audio y el navegador (opcional), y poco más abajo se instalan los mandos del climatizador, dándole un aspecto moderno a la vez que llamativamente luminoso, casi espacial.


Dos guanteras, tres portaobjetos, bandejas bajo el asiento, huecos en la consola y en las puertas delanteras y traseras y doble fondo en el maletero suman litros de capacidad extra para esos pequeños objetos que nunca sabemos dónde dejar y que en el Yaris no sabremos dónde hemos dejado.


Frente a él, la austeridad del Suzuki, con un salpicadero de estilo clásico, sin estridencias y con plásticos duros no tan atractivos. Aquí, los espacios para pequeños objetos se limitan a la guantera, el portaobjetos en la base de la consola, la bandeja bajo el asiento del pasajero y los huecos de las puertas delanteras, porque en las traseras no hay. En cambio, está bien surtido de relojes, pues al cuentakilómetros añade tacómetro, combustible y temperatura del motor, todos ellos analógicos. Sobre el salpicadero encontramos una pequeña pantalla digital en la que se visionan los datos del ordenador de viaje, la temperatura exterior y la hora.


En posición intermedia, por calidad y por estética, encontramos el Mazda2. De diseño moderno y funcional, cubre bajo la capilla los relojes en blanco de velocímetro y tacómetro y la pantalla digital del ordenador de viaje. En el centro del salpicadero, la consola parece sobredimensionarse, ofreciéndose al conductor, lo mismo que la palanca del cambio, situada en inmejorable posición para trabajarla. Tenemos doble guantera del lado del conductor y en las puertas delanteras, hueco sin tapa a la izquierda del volante, bandeja portaobjetos en el maletero… menos que el Yaris pero suficiente para el día a día. Cierto es que algún hueco más en la parte trasera de Mazda2 y Swift se hubiera agradecido.


Mazda2 » el mejor del mundo


Un jurado de 47 periodistas de 24 países ha galardonado al Mazda2 con el título de «Coche del Año 2008 en el Mundo». En pugna con Ford Mondeo y Mercedes Clase C, el 20 de marzo recibió el premio durante el Salón del Automóvil de Nueva York. Entonces, ¿cómo no gana la comparativa? Sencillo. Es el que mejor comportamiento dinámico exhibe, no sólo frente a sus rivales, sino de todo el segmento, pero hay otros valores, como la relación precio/ equipamiento, materiales, acabados, dotación de serie y opcional en la que no es tan «mejor», aunque no deje de ser competitivo.


Es divertido, rápido en curvas y muy manejable, pero los rivales que le han tocado no le andan a la zaga. El Suzuki es ligero y escurridizo y el Yaris pisa por donde se le indica, aunque presenta mayor tendencia al balanceo. En una «hipotética » competición de alta montaña, las ruedas del Mazda serían las primeras en llegar a la cumbre, porque no pierde la trazada, pisa con aplomo y ofrece gran seguridad. Tras él, el nervioso Swift afrontaría los primeros metros en segunda posición, pero la mejor pisada del Toyota acabarían con el Yaris en el segundo escalón del podio. Sobre autopistas y autovías, la diferencia se suaviza entre los tres y nos quedamos con el confort de marcha del Toyota Yaris, el instinto rodador del Mazda2 y el tacto «deportivo » del Suzuki Swift.


Por precio, la ventaja del Swift se esfuma al observar su pobre dotación, el Yaris es el que mejor equilibrio general presenta y el Mazda2, de no ser por su peculiar política de packs, hubiera estado mucho más cerca de ser, también para nosotros, el «Mejor Coche del Mundo».

    prestaciones

    Con las prestaciones como testigo principal, elegimos el motor con distribución variable del Yaris, que se acompaña bien por un desarrollo de cinco marchas más cerrado que el de sus rivales y que «barre» a sus oponentes en recuperaciones, sobre todo en quinta, en la que la diferencia con el Mazda2 es de 6 segundos y con el Swift supera los 9.


    Más elástico y menos sonoro, empata en consumo medio (6 l/100 km) con el Suzuki. Y aunque en aceleración está por detrás de sus rivales, son sólo unas décimas que no llevan a ningún lado. Aquí vence el Suzuki, que hace prevalecer sus 92 CV frente a los 87 del Toyota y los 86 del Mazda. Este último, también con distribución variable, penaliza con el desarrollo más largo de la comparativa. De haber sido más cerrado, sus adversarios todavía estarían buscándole, porque es tan elástico como el Toyota y empuja como el Suzuki, pero el desarrollo final del cambio modifica su valoración de brillante a voluntarioso. Sin embargo, aunque es el que más pesa (40 kilos más que el Swift y 20 más que el Yaris, presume de bajo consumo (medio litro de media menos que sus rivales).

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