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Prueba: Mazda2 Red Edition 2017, a examen

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30 de noviembre, 2017

El truco de las ediciones especiales suele funcionar bien. Por un lado, el cliente se lleva un coche bien equipado a un precio interesante y, por otro, siempre está la idea en el subconsciente de que te has comprado algo más exclusivo y que pocos podrán tener. Vamos a ver si este Mazda2 Red Edition merece la pena frente a sus rivales con estas premisas.

El segmento B es uno de los más importantes para las marcas, porque sus volúmenes de ventas son enormes. Sin embargo, con la cantidad de modelos SUV que están surgiendo en esta categoría, es probable que el mercado se vuelque con ellos, como ha pasado con los compactos y con las berlinas y monovolúmenes.

Con el lanzamiento de nuevos modelos como las nuevas generaciones del Seat Ibiza, Ford Fiesta, Volkswagen Polo…, Mazda ha tenido que revivir las ventas del pequeño Mazda2 y lo ha hecho con la vieja fórmula del lanzamiento de ediciones especiales, como la que hoy probamos, denominada Red Edition.

Qué añade el Mazda2 Red Edition

El alerón trasero le da un toque deportivo.

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El Mazda2 Red Edition se posiciona como un tope de gama y está disponible con el motore Mazda Skyactiv 1.5 de gasolina y 99 CV.

El Mazda2 Red Edition cuenta con un generoso equipamiento y detalles exclusivos como la tapicería especial de sus asientos, acabados en color granate y las molduras en color blanco en el salpicadero y paneles de puerta.

En el exterior, cuenta con un llamativo kit aerodinámico en color negro brillante para la carrocería que incluye un faldón delantero, las taloneras laterales, spoiler posterior sobre la luneta, las carcasas de los retrovisores en negro y el difusor trasero acabado en rojo.

Con todo esto, el Mazda2 Red Edition tiene un aire más desenfadado, con ciertos matices deportivos que lo hacen muy atractivo, especialmente para los más jóvenes.

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Fácil de conducir
  • Consumos ajustados
  • Equipamiento completo

Mejorable

  • Instrumentación pequeña y escasa
  • Tacto del tejido de los asientos
  • Antinieblas

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Red Edition, pero blanco

El Red Edition destaca por detalles que le dan un aire deportivo y llamativo.

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Esta edición del Mazda2 mantiene el buen aspecto general del pequeño de Mazda y añade detalles que lo diferencian sutilmente de sus hermanos de gama y le dan un aspecto deportivo y sofisticado a la vez. Es poco frecuente en esta categoría que los faldones estén acabados en negro brillante en lugar de mate. Así parece mas cuidado y mejor acabado.

El Mazda2 ya tiene de por sí un aspecto atractivo, con unas líneas repletas de curvas mezcladas con trazos rectos, especialmente en el frontal, donde llaman la atención su elaborada coraza, los grandes faros (halógenos) y los minúsculos antiniebla, que dan menos luz todavía de lo que su ínfimo tamaño pueda hacernos pensar. Como adorno puede que haya a quien les resulten atractivos, pero para iluminar la calzada son completamente inútiles.

La vista lateral tiene como elementos más llamativos las taloneras. Su diseño sigue el del labio inferior delantero y quedan muy bien, complementando a la perfección el aspecto deportivo que proporcionan las llantas de aleación acabadas en dos tonos.

La parte trasera tiene un detalle en color rojo en la parte inferior del paragolpes y la luneta está rematada por un spoiler tipo puente de tamaño generoso.

El resultado es un coche atractivo y con unos buenos acabados. Gracias a ello, el Mazda2 se posiciona como uno de los mejores modelos del segmento B en cuanto a calidad aparente.

Interior: Digno del cardenal

El interior del Red Edition es muy llamativo.

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El interior del Mazda2 Red Edition es el que recibe más detalles de personalización, o al menos son los más llamativos. Nada más abrir las puertas, la vista se clava en sus asientos de color granate. Su aspecto es atractivo y encaja muy bien con el resto de la decoración interior. Sin embargo, su diseño tipo “pata de gallo” y el tacto del tejido no son tan agradables como su color.

Una vez sentado en ellos, su ergonomía es muy buena y resultan confortables. Para adoptar la postura de conducción correcta, echaremos de menos más regulación en la columna de dirección, que sólo se mueve en un eje.

Otro detalle que empaña su puesto de conducción es la instrumentación. Su información es muy escasa, al carecer de termómetro del refrigerante, pero lo peor es que el tamaño de sus displays es muy pequeño y hace que uno acabe pareciendo estreñido intentando leer el cuentavueltas, por ejemplo (puedes ver la galería de fotos para comprobar su tamaño).

Si en el exterior nos deja una excelente primera impresión por la sensación de buena calidad que transmite, en su interior sucede lo mismo. Los materiales del salpicadero, las molduras embellecedoras y los paneles de puerta no admiten crítica ni por aspecto ni por tacto.

Las plazas traseras tienen un tamaño correcto dentro de este segmento. El espacio para las piernas es correcto para que puedan viajar en ellos personas de hasta 1,8 m de estatura y la anchura permite que entren 3 adultos en ellas, aunque algo apretados.

El maletero tiene también un tamaño dentro de la media, pero su umbral de carga es algo elevado, de modo que sacar o meter bultos en él es algo incómodo.

Motor: Gasolina y japonés, toda una garantía

El motor de gasolina de 90 CV tiene un buen rendimiento.

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La mecánica de gasolina de este Mazda2 resulta muy agradable de utilizar y hace que uno le dé la razón a esta marca japonesa por haber decidido huir de recurrir a motores en el entorno de los 1.000 cm3 de cilindrada, tres cilindros y turbo para que sea capaz de mover con soltura el coche.

Aquí tenemos 1,5 litros y cuatro cilindros que rinden 90 CV asociados a una caja de cambios de 5 marchas con unos desarrollos más bien largos y un escalonamiento muy abierto. El motivo por el que se elije este tipo de desarrollos es para que el motor tenga que trabajar siempre con un poco de carga y la mariposa de la admisión más abierta de lo normal, lo que mejora el rendimiento termodinámico del motor y baja su consumo específico.

El tacto del cambio es excelente y apetece jugar con la transmisión para mantener el motor siempre en su zona de mejor par.

Sus prestaciones son correctas, su uso en ciudad es muy cómodo (gracias a la cilindrada y al poco peso del coche, no se queda “muerto” en la zona baja del cuentavueltas) y resulta un coche muy fácil y agradable de conducir.

Comportamiento: Un coche sin complicaciones

El Mazda2 tiene un buen comportamiento.

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Una de los apartados en los que más me ha gustado este Mazda es en éste. Se siente como un coche ligero, obedece a las órdenes que le demos, es más cómodo que rivales que son más torpes y más eficaz que otros que abusan de la rigidez de las suspensiones para lograr un tacto deportivo.

El truco está en unas suspensiones bien diseñadas, un peso correcto y un enorme equilibrio entre el tamaño de sus ruedas, la dureza de la suspensión y las prestaciones del Mazda2.

En ciudad es un coche muy cómodo de manejar. Su tamaño compacto hace que sea fácil callejear con él, su dirección es rápida y, aunque es algo blanda, resulta muy cómoda para maniobrar. La visibilidad también es buena y eso nos ayuda a controlar el tráfico.

Pese a que se trata de un coche pequeño y enfocado para el uso urbano, el Mazda2 no se defiende nada mal en autopista y en carretera, es un coche con el que se puede viajar sin temor y, además, acaba hasta siendo agradable hacerlo. En autopista se percibe como un coche más grande y dotado de lo que es, aunque el viento lateral le afecta bastante.

En carreteras secundarias es donde más lo he disfrutado, aunque los adelantamientos hay que tomarlos con precaución porque sus 90 CV no dan para aceleraciones fulgurantes, aunque se defiende más que dignamente. En zonas viradas resulta más ágil de lo esperado y es capaz hasta de arrancarnos una sonrisa si avivamos el ritmo, con un chasis muy colaborativo a la hora de enlazar curvas porque se deja conducir muy bien con los pies (transfiriendo masas) además de con el volante.

En el circuito de pruebas se corroboran estas sensaciones. Apurando al límite el Mazda2 tiene unas reacciones muy nobles, progresivas y predecibles. Sus tiempos de espera son correctos y su chasis muy ágil. Gracias a ello supera con gran facilidad la maniobra de esquiva a 80 km/h, con mucha más seguridad que la mayoría de sus rivales y sin que el ESP práctivamente lo pare por completo para poder hacerla.

Los frenos también responden bien y las distancias en la frenada de emergencia son correctas y con un buen aguante al calentamiento.

Equipamiento: Edición especial

El equipamiento es muy completo.

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Esta serie especial cuenta con un equipamiento muy generoso. Toma como punto de partida la versión tope de gama del Mazda2 y añade los detalles de personalización citados anteriormente.

Esto significa que el Mazda2 Red Edition cuenta con elementos como la alerta de colisión, la alerta de pérdida de carril, manos libres bluetooth, sensores de aparcamiento, control de crucero, limitador de velocidad, pintura metalizada, llantas de aleación, climatizador automático, navegador… no echaremos nada de menos en él, aunque sorprende que hayan escatimado en algunos detalles, como la luz del maletero que no se enciende automáticamente sino con un interruptor.

El sistema multimedia es cómodo de manejar combinando la pantalla táctil con los mandos que hay en la consola central, tras la palanca de cambios, una ubicación que parece poco práctica, pero que sí es cómoda para su manejo.

En definitiva, esta edición tiene un buen nivel de acabado y por su precio y calidad, su relación precio producto es interesante.

Consumo: Mejor de lo esperado

Lo mejor de este coche es que sus consumos no se disparan con nuestra forma de usarlo.

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El consumo del Mazda2 ha sido bueno a lo largo de la prueba y, sobre todo, muy estable. Los coches con motores de 3 cilindros sobrealimentados son demasiado sensibles al uso. Si vamos a punta de gas y vacíos podemos conseguir valores muy bajos, pero se disparan en cuanto cargamos el coche o avivamos el ritmo, algo que no ha sucedido en este Mazda.

En ciudad, Mazda declara un consumo de 5 l/100 km, un valor que no tiene mucho que ver con los 6,7 l/100 km de consumo real medido en la prueba.

En carretera, los 3 l/100 km declarados se pueden conseguir si practicamos una conducción exquisita y tenemos todo a favor, pero el valor real de consumo en carretera está en 4,5 l/100 km, que no está nada mal.

En autopista, con el control de crucero fijado a 120 km/h, el consumo del Mazda2 ha sido de 6,2 l/100 km, menor que el de muchos rivales de su tamaño y potencia.

Con estos valores de consumo y un depósito de combustible de 44 litros, el Mazda2 puede hacer 700 km sin repostar sin demasiados problemas.

Rivales: Rivales del Mazda2 Red Edition 2017

Vehículo

Mazda Mazda2 1.5 Sport Red Edition Navy 66kW

Seat Ibiza 1.0 TSI S&S Reference Plus 95

Ford Vignale Fiesta 1.0 EcoBoost S/S 100

Kia Rio 1.0 T-GDi Eco-Dynamics Concept Plus

Precio Desde
16.949 €
Desde
15.990 €
Desde
20.695 €
Desde
16.175 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 5 marchas 5 marchas 6 marchas 5 marchas
Potencia (CV) 90 95 100 100
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,4 10,9 10,5 10,7
Consumo Medio (l/100 km) 4,5 4,7 4,3 4,3
Emisiones CO2 (g/km) 105 106 111 99

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