Mazda MX-5

10 Febrero, 2009, modificada el 24 Enero, 2011 por

La marca japonesa aplica matices estéticos a su icono -20 años en la brecha con más de 850.000 unidades vendidas en 3 generaciones-, tanto en versión Roadster como en Roadster Coupé. También optimiza la mecánica.

31

La marca japonesa aplica matices estéticos a su icono -20 años en la brecha con más de 850.000 unidades vendidas en 3 generaciones-, tanto en versión Roadster como en Roadster Coupé. También optimiza la mecánica.

Mazda sabe bien que la apariencia del caprichoso MX-5 no requiere de mayores cambios para mantener unas ventas satisfactorias. Sin embargo, un somero repaso estético tampoco le va mal de cuando en cuando para mantener intacto su vigor. En este sentido, el rival por excelencia de los BMW Z4 y Mercedes SLK recibe nuevo paragolpes frontal y trasero más diferenciados, nueva parrilla de cinco puntas -en línea con el resto de modelos de la marca-, nuevo diseño de faros con intermitentes blancos, embellecedores triangulares en los antinieblas, ópticas traseras redefinidas y dos nuevas tonalidades de carrocería -Aluminium Metallic y Metropolitan Grey-.

Dentro el salpicadero recibe una moldura decorativa, instrumentación más legible, cuentakilómetros parcial/total digital con lcd retroiluminado en rojo, mandos de la climatización plateados, un equipo de sonido de mayor calidad y, como en el exterior, nuevas tonalidades.

Otros cambios afectan, sin incrementar el peso -desde 1.075 kg-, a la insonorización de la versión Roadster -superior-, a la equipación, con nuevo indicador digital de temperatura exterior y consumo, a los asientos –Recaro con calefacción y ajuste en altura para el conductor en el 2.0 Sportive automático-, nuevos posavasos, reposabrazos más mullidos, toma para iPod, guantera frente al cambio más amplia, control de crucero, Bluetooth en Sportive con recnocimiento de voz y audio Bose optimizado, con más canales y altavoces.

En la parcela mecánica, el MX-5 refuerza la versión 2.0 de 160 CV -188 Nm de par máximo- con nuevos ajustes que, por ejemplo, incrementan el régimen de giro en 500 vueltas -ahora 7.500 rpm- para lograr una aceleración más enérgica, también por la puesta al día del cambio manual de seis relaciones -desde ahora de accionamiento más suave y preciso-. Sus responsables han rectificado el sonido del escape para lograr una sensación más deportiva. Otras mejoras practicadas afectan a los cojinetes de las bielas -ahora más resistentes-, al diseño de los muelles de válvula -elimina su flotamiento a elevadas revoluciones- y a los pistones, totalmente flotantes.

Por otra parte, el diferencial autoblocante LSD también ha sido mejorado para consagrar mayor capacidad de tracción. Además, ya se puede solicitar la transmisión automática de seis marchas con levas en el volante, mientras que la versión 1.8 de 126 CV arroja un consumo un 4% inferior hasta fijar un promedio de 7 litros cada 100 km -7,6 el 2.0-. Lógicamente, el índice de emisiones es ahora inferior -167 gr/km en el 1.8-.

El chasis ha sido retocado. Ahora el centro de gravedad de estos descapotables, con reparto de pesos entre ejes del 50%  y control de estabilidad DSC de serie, queda 26 mm más próximo al suelo. Según parece, esto permite que la sensación de conducción sea más directa y natural. Igualmente aportan monitor de presión de neumáticos.

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba