Mazda Furai Concept

20 Junio, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

Es el último exponente de la saga de “concept cars” basados en la filosofía Nagare. Con él, Mazda celebra sus primeros 40 años en la competición.

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Más información en Hoymotor16, número 1288


El “concept” Nagare se presentó en noviembre de 2006 durante el Salón de Los Angeles, y con él Mazda anticipó las futuras líneas de diseño que seguiría la marca japonesa. Basado en el diseño inicial del Nagare, los diseñadores del estudio de diseño de California, dirigidos por Franz von Holzhausen, desarrollaron el Furai, vocablo japonés que significa “sonido del viento”. Sus creadores lo presentan como un vehículo que se sitúa a medio camino entre los modelos de competición y los deportivos de serie de altas prestaciones.


Chasis » De carbono y de carreras


En lugar de construir un vehículo de calle con componentes y elementos de diseño que emulen a los usados en las carreras, para la creación del Furai se partió de cero, utilizando el bastidor de los Courage C65, que ha obtenido el reconocimiento en carreras de resistencia LMP2, pues en las American Le Mans Series el equipo B-K Motorsports completó dos temporadas de grandes resultados con los Mazdaspeed dotados de ese chasis.


Sobre él, los diseñadores californianos colocaron una carrocería de singular belleza y funcionalidad: hasta la última textura o detalle contribuyen a algún fin. En esencia, el proceso creativo Furai se redujo a conducir el aire eficazmente sobre ella, pero también a través de la carrocería. No obstante, y para demostrar que este “concept” va más allá del puro análisis aerodinámico estático, los diseñadores, el departamento de competición y los responsables de I+D de la marca japonesa trabajaron juntos para construir el Furai como si se tratase de un laboratorio móvil capaz de alcanzar los 300 km/h y demostrar su funcionalidad sobre la marcha.


Aunque su imponente presencia sorprende, la verdadera belleza del proyecto radica en los detalles que incorporaron Von Holzhausen y su equipo, con elementos como los agresivos grupos ópticos y la parrilla de cinco puntas caracterísiticas de Mazda, que sirven de guía para aumentar el agarre al suelo del Furai. A ello también contribuye un difusor situado debajo del vehículo que ayuda a expulsar el aire canalizado a través de los intercambiadores de calor –los intercooler– y del motor, ubicado en la parte trasera. Con esa misma idea se aliviaron las zonas de alta presión justo por encima de las ruedas delanteras, y se desarrolló un gran trabajo en el aspecto de la ventilación mecánica, distribuyendo el aire hasta los radiadores de refrigeración del motor, los frenos traseros y la transmisión.


Los equipos de I+D de Mazda trabajaron con Swift Engineering para refinar las caracterísiticas aerodinámicas del Furai y garantizar que, literalmente, se pegue al asfalto a alta velocidad. Se empleó para ello el complejo software CDF de dinámica de fluidos computacional, capaz de poner a punto numerosos elementos típicos del diseño Nagare y lograr que funcionasen con eficacia, prestando especial atención a la resistencia aerodinámica, la fuerza vertical del aire o la tendencia al levantamiento. Por tanto, se puede definir al Furai como un “concept” desarrollado para el estudio preciso de la aerodinámica.


Los encargados de la creación de sus paneles exteriores le dotaron de un acabado mate oscuro, con pinceladas rojas y naranjas que rememoran los colores del legendario Mazda 787B, que ganó las 24 Horas de Le Mans en 1991.


Su interior parece salido directamente de la pista de competición y está fabricado en un material híbrido de carbono. Tiene dos plazas, en lugar de una, y su volante, situado a la derecha, integra una pantalla electrónica y los mandos del cambio. Para poder ubicar el asiento del acompañante se tuvieron que recolocar elementos como la transmisión.


El Furai no sólo demuestra las posibilidades del diseño del futuro, sino que además se adelanta a su tiempo con el uso de combustibles renovables alternativos. Su novedoso propulsor, dotado de tres rotores, está concebido para funcionar con etanol E10 –mezcla de gasolina, al 90 por ciento y alcoholes al 10%–, y puede llegar a desarrollar 450 CV de potencia. En los importantes avances en materia de combustibles renovables tiene gran responsabilidad la petrolera BP, socio clave en la realización del Furai, pues sus especialistas consiguieron aumentar la cantidad de etanol en la mezcla. Además, trabajan en otros carburantes renovables, como el butanol, un alcohol de mayor grado que puede sustituir a la gasolina. Además de la colaboración con BP, para la creación del Furai han intervenido empresas como Brembo, Sachs y Eibach, Nippon Paint, Castrol, Kumho, BBS…


Aunque Mazda no pretende competir en los circuitos con el Furai, ni hacer de él un deportivo de calle, no se descarta que sirva de “aperitivo” de futuros productos, siguiendo la línea marcada por otros “concept” de la marca. Además, gracias al Furai el equipo de diseño de Mazda logró hace semanas el Gran Premio de Diseño en el Festival Internacional del Automóvil de Paris 2008, culminando una larga serie de reconocimientos mundiales a sus prototipos: Senku (2005), Kabura (2006) y Ryuga (2008).

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