Mazda CX-5 2.5 SKYACTIV-G 192 CV: lo probamos

Mazda CX-5 2.5 SKYACTIV-G 192 CV: lo probamos

Probamos el Mazda CX-5 2.5 SKYACTIV-G de 192 CV con el acabado Luxury, un SUV equipado hasta los dientes que pretende hacer frente a rivales de mayor calado.

Nuestra valoración: 7,5 Notable

8

7

7

7

9

7

Destacable

  • Equipamiento.
  • Relación calidad-precio.
  • Calidad percibida.

Mejorable

  • Asistente de cambio de carril muy intrusivo.
  • Llantas de 19 pulgadas, excesivas.
  • Esta versión se venderá poco.

Estamos hablando de un precio de 38.735 euros para un Mazda. A priori puede parecer caro, pero, si tenemos en cuenta los acabados y el equipamiento de este CX-5, debemos concluir que su coste está muy equilibrado. Sobre todo si consideramos los precios de la competencia.

Esta versión del Mazda CX-5 está a la altura de cualquiera de los SUVs con los que pelea en el mercado, sea cual sea la marca. Solamente le pondría un ‘pero’, y es el motor. Como leerás en la prueba, no es malo ni mucho menos, pero pienso firmemente que este mismo coche con un motor diésel es más lógico. El gasolina de 192 CV atmosférico que incorpora tiene un gasto algo elevado, lo que es normal teniendo en cuenta sus características y el peso que tiene que mover -especialmente cuando llevas a toda la familia a bordo-.

Por lo demás, debo reconocer que ha sido uno de esos vehículos que te ofrecen bastante más de lo que esperas cuando vas a recogerlo, y eso hay que valorarlo. Un gran trabajo el que ha hecho Mazda con este CX-5 2.5 SKYACTIV-G con el acabado Luxury. Sin embargo, no creo que veas muchos por la calle. Hay que tener en cuenta que un 83% de los clientes adquieren las versiones diésel del CX-5, un 78% apuestan por las versiones con tracción delantera, y un 74% se decantan por las que cuentan con cambio manual.

Diseño Mazda CX-5, sobriedad japonesa

El diseño de las ópticas traseras del Mazda CX-5 es bastante afilado.
El diseño de las ópticas traseras del Mazda CX-5 es bastante afilado.
Ampliar

El Mazda CX-5 aparenta tener un diseño exterior más sobrio de lo que realmente es. No estamos ante un SUV que impresione con solo ponerse delante de ti, pero, si te centras en los detalles, verás que estamos ante un vehículo muy trabajado.

Dispone de una imagen 100% Mazda, ya que adopta el lenguaje de diseño que han incorporado los últimos modelos de la firma nipona que hemos conocido. El conjunto formado por la parrilla delantera y las ópticas aportan un toque más elegante y agresivo gracias a los detalles cromados que aderezan el conjunto. También influyen en esto los antinieblas y los paragolpes, ambos rediseñados para la ocasión.

La zaga del Mazda CX-5 varía menos respecto a su predecesor, si bien las ópticas, ahora con tecnología LED, le dan un toque más moderno a esta zona del coche. Además, la deportividad que destila la unidad de pruebas del CX-5 que nos han dejado se beneficia de la presencia de las llantas de 19 pulgadas, que cuentan con un diseño de lo más atractivo. No son, eso sí, las más adecuadas para hacer uso de las capacidades ‘off-road’ del SUV japonés. Cualquier ‘chinazo’ a la hora da afrontar un camino de tierra se traduce en un daño demasiado visible en la llanta.

Interior Mazda CX-5, lujo por los cuatro costados

El interior del Mazda CX-5 está muy bien resuelto, combinando un diseño sobrio y funcional con materiales de calidad.
El interior del Mazda CX-5 está muy bien resuelto, combinando un diseño sobrio y funcional con materiales de calidad.
Ampliar

El interior del Mazda CX-5 que hemos probado merece elogios por todos los lados. El acabado tope de gama -Luxury- hace que el SUV japonés pueda mirar de tú a tú a la competencia, a pesar de que hablemos de marcas ‘premium’.

Empezamos hablando de los asientos. Se me hace difícil pensar en cómo podrían haberlos hecho más cómodos y eficaces. Pasarán kilómetros y el cansancio no hará mella en ti. Además, ofrecen una perfecta sujeción a la hora de afrontar curvas.

En cuanto al espacio disponible para los ocupantes, quedé más contento con lo que ofrece el Mazda CX-5 en la zona delantera que en la trasera. Sin ninguna pega delante, atrás las apreturas pueden ser una realidad si viajan tres personas. Ningún problema si dejamos la plaza del centro libre, eso sí.

Me gustó bastante el diseño del puesto de conducción en general. El volante, por ejemplo, apuesta por la funcionalidad. Resulta muy sencillo acceder a todos los mandos sin tener que hacer movimientos extraños con las manos. Por lo demás, se apuesta por un diseño moderno y funcional que gustará a todo el mundo, sobre todo porque la calidad percibida ha dado un salto hacia delante respecto a la versión anterior.

Por último, hay que hablar del maletero, que presenta una capacidad de 463 litros. Esta cifra aumenta hasta los 1.620 litros si abatimos los asientos traseros. Más allá de su capacidad, hay que aplaudir el diseño de esta zona del coche, que permite que la zona de carga sea fácilmente accesible. De esta forma resulta mucho más sencillo maniobrar con la carga que deseemos incorporar.

Motor Mazda CX-5 2.5 Skyactiv 192 CV: sí pero no

El Mazda CX-5 que hemos probado cuenta con un motor de gasolina de 2,5 litros y 192 CV.
El Mazda CX-5 que hemos probado cuenta con un motor de gasolina de 2,5 litros y 192 CV.
Ampliar

El Mazda CX-5 que hemos tenido contaba con un motor de gasolina atmosférico de 2,5 litros, 192 CV de potencia y tracción a las 4 ruedas AWD. Se trata de un buen motor que ofrece un rendimiento acorde con lo que se espera de él. Acelera de 0 a 100 km/h en 8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 194 km/h.

Sin embargo, yo elegiría otro motor para este tipo de vehículo. Estamos hablando de un SUV. Es decir, un tipo de coche al que en más de una ocasión demandaremos toda su potencia desde un bajo régimen de vueltas. Para ello mejor un diésel o, en su defecto, un propulsor de gasolina turboalimentado.

Hecho este inciso, el motor de nuestro Mazda CX-5 se mueve como pez en el agua en todas las circunstancias que te imagines donde el asfalto sea protagonista. Ya sea en zonas urbanas o en carretera. Lo que no me gustó tanto fue el cambio automático -de convertidor de par- de seis relaciones al que se asocia, cuyo funcionamiento es algo lento teniendo en cuenta otras tecnologías que existen en el mercado. Además, el arranque desde parado es algo brusco, especialmente cuando activamos el modo Sport, que modifica la respuesta del acelerador.

Por otra parte, nuestra unidad de pruebas no disponía de levas tras el volante, aunque hay que aplaudir que la palanca de cambios esté situada en la posición más lógica, subiendo marchas mientras tiramos de ella y bajando mientras la empujamos.

Comportamiento Mazda CX-5, animal de ciudad con opciones camperas

El Mazda CX-5 se defiende en carretera como pez en el agua.
El Mazda CX-5 se defiende en carretera como pez en el agua.
Ampliar

Cuando pruebo un SUV, siempre me hago la misma pregunta. ¿Cuántas personas de las que los compran tienen realmente intención de hacer uso de sus habilidades camperas? Prácticamente ninguna, y en las marcas lo saben. De ahí que se apueste por los SUV como el nuevo vehículo familiar descartando al monovolumen, siempre menos agraciado estéticamente.

De esta forma, se explica que el comportamiento del Mazda CX-5 esté orientado a ser eficaz en carretera. En los largos desplazamientos es todo un lujo. Cómodo a más no poder gracias a unos reglajes de chasis y suspensiones donde prima el confort sobre el rendimiento. Si hay que ponerle una pega, es que se notan en exceso las inercias a la hora de afrontar virajes a alta velocidad, pero es que no tenemos que olvidar en ningún momento lo que tenemos entre manos, un vehículo con una altura y una masa realmente considerables.

Fuera del ámbito urbano, el Mazda CX-5 se defiende más que decentemente, especialmente gracias a su sistema de tracción 4×4 AWD. Podremos plantearnos disfrutar de cualquier aventura que se nos venga a la cabeza. No obstante, con unas llantas algo más pequeñas -recordamos que nuestra unidad de pruebas equipa las de 19 pulgadas- se podrían haber evitado ciertos rebotes secos que incomodan algo a la hora de conducir, especialmente cuando los caminos por los que podemos circular presentan dificultades.

Equipamiento Mazda CX-5: no echarás nada en falta

El Mazda CX-5 con este acabado Luxury ofrece un equipamiento de primera... hasta que ves el kit anti pinchazos en lugar de una rueda de repuesto.
El Mazda CX-5 con este acabado Luxury ofrece un equipamiento de primera… hasta que ves el kit anti pinchazos en lugar de una rueda de repuesto.
Ampliar

El acabado Luxury de la unidad de pruebas que hemos tenido del Mazda CX-5 presenta todos los elementos que puedas imaginar en lo que a confort y seguridad se refiere. Disponemos casi de todo, desde asientos con calefacción hasta un sistema de infoentretenimiento de lo más completo con pantalla táctil de 7 pulgadas. Dentro de él contamos con navegador y cámara de visión trasera.

Mención aparte merece el equipo de sonido que incorpora el SUV japonés, firmado por Bose. Los amantes de la buena música podrán disfrutar de una de sus pasiones en uno de los mejores equipos sonoros que he probado en mi vida.

Entre los elementos destinados a la seguridad con los que cuenta el Mazda CX-5 encontramos el detector de ángulo muerto y el asistente de cambio involuntario de carril. Ambos funcionan a la perfección, pero te aseguro que el segundo lo desconectarás rápido porque es excesivamente intrusivo. Las vibraciones que provoca en el volante cuando el sistema cree que nos salimos del carril -algo que puede pasar incluso cuando estamos trazando una curva demasiado cerca de las líneas que delimitan la calzada- pueden llegar a asustarnos e incluso hacernos perder concentración en un momento crítico.

Otro de los elementos que merece un sonoro aplauso es el sistema inteligente de las ópticas delanteras, que disponen de tecnología LED. Éstas modifican el haz de luz en función de las necesidades de cada momento. Conducir de noche será un auténtico placer, te lo aseguro.

Además de todo lo que hemos comentado, el Mazda CX-5 cuenta con sensor de luz y de lluvia, antinieblas LED, freno de estacionamiento eléctrico, asistente de arranque en pendiente, alerta de colisión y asistente de frenada de emergencia. Lo dicho, no echarás nada en falta.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • ABS
  • Faros antiniebla
  • Detector de Tráfico trasero (RCTA)
  • Luces diurnas y antiebla LED (con detalles cromados)
  • Airbags frontal, lateral y de cortina
  • Sistema de asistencia a la frenada en ciudad (SCBS)
  • Control de Ángulo Muerto (BSM)
  • Pack Luxury
  • Sensores de parking delanteros y traseros
  • Cámara de visión trasera
  • DSC w/ Tire pressure Monitoring System
  • Coming/Leaving Home Lights
  • Hill Hold-Asistente arranque cuesta
  • Smart Full LED: Faros Led Adaptativos (ALH) y direccionales (AFLS)

Confort

Equipamiento de Serie

  • Dirección asistida
  • Elevalunas eléctricos delanteros y traseros
  • Esp
  • Llantas aleación 19´´
  • Retrovisor interior fotosensible
  • Asientos traseros abatibles 40:20:40
  • Acceso sin llave (Keyless Entry)
  • Pack Travel
  • Apoyabrazos delantero
  • Control de velocidad de crucero
  • Techo solar
  • Volante y pomo en cuero
  • Sensores de lluvia y luces
  • Asientos delanteros calefactados
  • Apoyabrazos central trasero
  • Climatizador automático bi-zona
  • Freno de Mano Electrico : EPB
  • Acceso inteligente sin llave (Smart Keyless)
  • Pack Premium
  • Asientos traseros abatibles con ventilación plazas traseras

Equipamiento Opcional

  • 670 €Pintura metalizada Premium Soul Red
  • 520.01 €Pintura metalizada

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Navegador
  • Equipo de Sonido Bose de 9 altavoces
  • MZD Connect: Pantalla táctil 7´´ & HMI
  • Bluetooth (phone/audio), Lector CD, 2 USB y 1 toma Aux
  • Ordenador de abordo
  • DAB (Radio Digital)

Consumo Una cifra lógica para lo que tenemos entre manos

El consumo medio que obtuvimos durante la semana de pruebas con el Mazda CX-5 con motor de gasolina de 192 CV fue de 8,9 l/100 km.
El consumo medio que obtuvimos durante la semana de pruebas con el Mazda CX-5 con motor de gasolina de 192 CV fue de 8,9 l/100 km.
Ampliar

El consumo de combustible es otra de las razones por las que personalmente apostaría por una mecánica diésel para este coche. No obstante, la tecnología de Mazda en este campo hace muy bien su trabajo.

Estamos hablando de un consumo de gasolina homologado de 7,2 l/100 km, cifra que se eleva hasta los 8,9 l/100 km en circunstancias reales. Si tenemos en cuenta el tipo de motor que es y el peso del conjunto -1.440 kg. en vacío- es un gasto lógico y aceptable. En lo que a emisiones se refiere, esta versión del Mazda CX-5 homologa 165 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

Rivales

CX-5 2.5 Lux.+Premium negro +Travel+TS 4WD Aut.

Desde
38.735 €

Gasolina

Automático
marchas

Q3 2.0 TFSI quattro S tronic (9.75)

Desde
42.573 €

Gasolina

Automático
7 marchas

180

7,6

6,5

161

Tiguan 2.0TSI Sport 4x4 DSG 180

Desde
38.780 €

Gasolina

Automático
7 marchas

180

7,9

8,6

195

Qashqai 1.6 DIG-T Visia 4x2

Desde
23.300 €

Gasolina

Manual
6 marchas

163

9,1

5,8

134

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

* He leído la Política de privacidad

Tus datos serán incorporados en las bases de datos de Autocasión para gestionar los envíos de comunicaciones. Más información en la Política de privacidad

Te puede interesar...

Comenta este artículo

Ismael 28 mayo, 2015

Muchas gracias por el artículo, buena información.
Aunque hay un par de cosas que no acabo de entender: ¿por qué se valora como negativo que “esta versión se venderá poco”?.
Tampoco logro ver por que dice que “este mismo coche con un motor diésel es más lógico”. Dependerá del uso que le des, los kilómetros que hagas, los gustos del conductor… digo yo ¿En que coches es más lógico un gasolina?
Por lo demás, buen artículo

Paco 11 junio, 2015

Apuesto a que el diesel con cambio automático de este modelo gasta 7.5 a los 100km con lo cual si le sumas el gasto de liquido del FAP no veo mucho ahorro en el diesel…aparte del mantenimiento del diesel (aceite especial para fap, turbo, regeneraciones fap….)

Blaya 19 noviembre, 2015

Datos.¿ Que consumo sacaría este modelo en concreto a 120 en carretera, autopista?
¿Que tal anda de de estabilidad en carretera de montaña?
¿Se han solucionado los problemas de vibración de capó y espejos retrovisores que tantos problemas esta dando en los Cx5?
Paco, los diésel de mazda no llevan adicciones. Solo Dpf.
El problema es que están dando infinidad de problemas de tirones de motor, no hay más que entrar en foros del modelo. Una lastima.
A mi me llama la atención este modelo, pero me parece grave la falta de ventilación en las plazas traseras…

Rubén Fidalgo 22 noviembre, 2015

Hola Blaya, el CX-5 va bastante bien de estabilidad, lógicamente, al ser un SUV va claramente peor que una berlina, pero eso es algo inherente a este tipo de coches, dentro de su categoría es muy bueno. En cuanto a lo de los retrovisores y el capó delantero, tras el lavado de cara llevado a cabo este año se han eliminado esas vibraciones. Los retrovisores son más pequeños y en el capó delantero se han añadido unas nervaduras que le dan más rigidez. También se han reprogramado las gestiones de los motores para reducir los tirones y los problemas del filtro antipartículas, los MY 2015 van francamente bien. Un saludo y gracias por tu consulta.

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba