Más de 1.000 km al volante del Mercedes ML25

Más de 1.000 km al volante del Mercedes ML

4 Marzo, 2013, modificada el 9 Agosto, 2017 por

Nieve, un SUV calzado con neumáticos de invierno y un fin de semana por delante. Para esta época del año, se me ocurren pocas combinaciones mejores, así que me dedico a hacer kilómetros y kilómetros con la tercera generación del Mercedes ML. Y sin necesidad de parar a poner cadenas…

No valorado

Destacable

  • Espacio y acabados interiores.
  • Cambio automático muy suave.
  • Confort de marcha.

Mejorable

  • Luz de cruce escasa.
  • Consumo.
  • Precio.

En esta época, especialmente si te gusta “salir de excursión” los fines de semana, los neumáticos de invierno pueden ser la diferencia entre un paseo perfecto, un engorroso montaje de cadenas o incluso darte la vuelta antes de llegar a tu destino. Las ruedas M+S (Mud and Snow, Barro y Nieve) son las fieles compañeras del Mercedes ML que estoy a punto de probar; no sólo son más efectivas cuando la carretera “se cubre de blanco”, sino también cuando hay agua sobre el asfalto o la temperatura es muy baja.

Estos días pasados, las condiciones han sido las idóneas para conducir la tercera generación de un SUV alemán que, a primera vista, impresiona bastante. La marca de la estrella ha dotado al modelo de líneas más dinámicas y agresivas, pero sin dejar de lado la elegancia que caracteriza a la firma -aunque ahora apunta hacia un público más joven, no es éste el vehículo destinado a ese segmento de la población-. Así, ha “estirado” la Clase M en longitud (4,8 m) y anchura (1,9 m), aunque la altura se rebaja de 1,81 a 1,79 m.

En el habitáculo del Mercedes ML

Mercedes ML 250 Bluetec25
En la consola central, todo está ordenado y a mano.

Abro la puerta de este Mercedes y lo que anuncia su exterior se cumple con creces en el interior. Materiales y acabados de excelente factura dan la bienvenida a un habitáculo amplio, luminoso (aún más gracias al techo corredizo opcional) y en el que el lujo se respira por todas partes.

El salpicadero me resulta familiar: es similar al de la Clase S. Tardarás poco en “hacerte con los mandos”: ergonómicos, bien ordenados… excepto la palanca de los limpiaparabrisas, situada junto a la de los intermitentes. Lo comentamos siempre que hablamos de la marca de la estrella, ya que lo natural no es buscar a la izquierda del volante cuando comienza la lluvia. Todo es cuestión de acostumbrarse, aunque las primeras veces es muy probable que accionemos el cambio (a la derecha de la caña de la dirección) cuando veamos gotas sobre el cristal, lo que nos hará pasar automáticamente a punto muerto. Un simple toque volverá a engranar la marcha, pero hay que tener cuidado.

Encontrar la postura de conducción correcta mediante los múltiples reglajes eléctricos lleva muy poco tiempo, el dominio de la carretera es total gracias a unos retrovisores gigantes y a nuestra posición elevada, los asientos son amplios y cómodos… Hasta los pasajeros de las plazas traseras pueden mover su respaldo como más les convenga. Con todo en orden (el maletero ha acogido sin problemas nuestro equipaje, gracias a sus casi 700 litros de capacidad), nos disponemos a sacar el Mercedes Clase M de la ciudad.

Es más que evidente que, con sus dimensiones, la urbe no es el terreno favorito de este vehículo. Aun así, contamos con varias ayudas, como el sistema opcional Parktronic o una dirección electromecánica que proporciona la asistencia justa en cada situación; todo ello nos facilita el día a día.

Los motores de esta generación del Mercedes ML están dotados de función de parada y arranque ECO para rebajar los consumos; el propulsor 250 BlueTEC, el más pequeño de los diésel, con 204 CV, no iba a ser menos. Está asociado a la transmisión automática de 7 velocidades G-Tronic Plus, que en las calles resulta una bendición: suave, sin saltos bruscos entre las marchas… Sin embargo, los consumos superan los 8 l/100 km; es una cifra alta, pero casi “lógica” si tenemos en cuenta que hablamos de un vehículo que supera las dos toneladas de peso.

El Mercedes ML sale de viaje

Por fin llegamos a la autopista, donde la mecánica empieza a “respirar” mucho más a gusto. Empuja el Mercedes ML con alegría y el sonido que se cuela en el habitáculo no es excesivamente alto, por lo que los kilómetros van pasando de forma agradable, sin acusar el cansancio.

El Mercedes Clase M, también en el desierto

Echo un vistazo al ordenador de viaje y compruebo que el gasto de combustible comienza a bajar: este propulsor de 4 cilindros, también presente en la Clase S, sustituye al 3 litros V6 de la generación anterior y disminuye sus consumos un 28%. Eso reza la teoría, que también habla de 6 l/100 km en ciclo medio. En realidad, el número es algo más elevado, pero con los 70 litros que entran en el depósito cumplo 1.000 kilómetros sin repostar.

Si realizas con frecuencia viajes largos, quizá te interese el depósito opcional de 93 litros, aunque me entran sudores fríos al pensar cuánto costará llenarlo… Claro, que al propietario de un vehículo cuyo importe comienza en 58.900 euros (nuestra unidad de pruebas, con extras como el paquete deportivo para el habitáculo, el recomendable sistema de suspensión Airmatic, el portón trasero eléctrico o los cristales posteriores tintados, además de varios asistentes de conducción, superaba los 75.000 euros) no le preocupará en exceso…

A medida que avanzamos hacia el norte, las temperaturas descienden y la lluvia aparece. Los neumáticos de invierno cumplen su papel a la perfección y se agarran a la carretera sin problemas, pero entra en acción un enemigo inesperado: el viento. A pesar del intenso trabajo realizado en la aerodinámica del modelo, la superficie lateral es muy amplia y las ráfagas obligan a concentrarse con intensidad en el volante. “Pisamos” las líneas de la carretera un par de veces debido al aire, lo que hace que el avisador de cambio involuntario de carril se “despierte”. Por suerte, esta situación no dura mucho.

El Mercedes ML, cerca de las pistas de esquí

Mercedes ML 250 Bluetec25
La nieve, la lluvia o las temperaturas bajo cero no son problema para los neumáticos de invierno.

Nos acercamos a nuestro destino: las montañas, un marco perfecto para el Mercedes ML. Aquí, la cosa se complica, ya que la nieve hace su “entrada triunfal”. Pero las cubiertas M+S (no me cansaré de alabarlas) demuestran lo acertado de su inversión: avanzamos sin que el vehículo pierda la compostura, patine o haga movimientos extraños… y sin necesidad de habernos bajado del coche, con -5ºC en el exterior, a poner las cadenas.

En este tipo de carreteras, con curvas cerradas que se suceden sin descanso, es donde brilla la suspensión neumática Airmatic, con sistema de amortiguación adaptativo: contiene suavemente los balanceos de la carrocería tratando con mimo a los ocupantes.

Aún tenemos algo de tiempo, así que nos metemos en una pequeña pista lateral; el tren de rodaje rebajado del ML 250 puede subirse mediante un botón: lo pulsamos. El coche se comporta según lo esperado: no hay rebotes parásitos en los baches y el motor empuja con decisión, mientras la tracción total nos mantienen bien pegados al suelo. Tras un rato pasando por zonas embarradas, salimos de nuevo al asfalto.

Mercedes ML 250 Bluetec25
Al adelantar a otro coche, se ve la diferencia en la iluminación.

Por desgracia, la noche ya ha caído y sale a relucir (nunca mejor dicho) uno de los pocos “peros” que se le pueden poner a este Mercedes, ya que las luces de cruce son escasas. La visibilidad es muy pobre y me encuentro deseando unos faros con un alcance mayor.

¿Será el Mercedes ML tu próximo coche?

“El confort y el lujo de una berlina, aptitudes todo terreno y la emocionalidad de un SUV”. Así define el Mercedes ML uno de los responsables de la marca, acercándose mucho a lo que hemos vivido durante esta prueba. Ten en cuenta que, más que en las excursiones “off-road”, es en los viajes largos donde realmente brillan un motor eficiente, que cuida las emisiones y la depuración de los gases del escape con el sistema BlueTEC, un cambio automático con un funcionamiento muy correcto y una pisada aplomada y firme.

También es destacable cómo cuida el modelo a sus ocupantes. El concepto integral de seguridad Real Life Safety, orientado a las circunstancias en las que se producen los accidentes reales, incluye en la dotación de serie 9 airbags, capó activo para la protección de los peatones, sistemas de asistencia tomados de la Clase S y la Clase E (alerta por cansancio, dispositivo Pre-Safe o avisador de pérdida de presión en los neumáticos son algunos de ellos)… Por supuesto, puede ampliarse con interesantes opciones, como el control de balanceo dinámico Active Curve System.

Que hay SUV’s más baratos en el mercado, desde luego. Pero será difícil que ofrezcan la elegancia, lujo y equipamiento del Mercedes ML… Y claro, hay que pagar la exclusividad.

¿Buscas un coche como éste?

¿Te interesa el Mercedes ML, pero quizás con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Mercedes ML puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.

Te puede interesar...

4 Comentarios

Noemí Alonso 4 Marzo, 2013

Viajar en este Mercedes es una delicia; parece especialmente pensado para los deportes de invierno.

jl 4 Marzo, 2013

He tenido oportunidad de probar esta versión y me llamó la atención lo suave y bien que mueve este motor sus más de dos toneladas. Se viaja muy a gusto. Un gran TT

Chente 16 Octubre, 2014

¿Esos 8 litros son de media? y con què propulsor. Yo hago 9 en ciudad con el 250. Gracias.

Noemí Alonso 17 Octubre, 2014

Hola, Chente: Sí, son de media en ciudad, con cambio automático, start&stop y con el propulsor que lleva la unidad de pruebas; como pone en el texto, es el 250 BlueTEC con 204 CV, el más pequeño de los diésel. De todas formas, en carretera la cifra baja un poco más.Gracias por tu consulta!

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba