Lexus LF-A

La marca japonesa de lujo lanza finales de 2010 un súper deportivo biplaza a un precio unitario de 380.000 euros. Lleva motor atmosférico V10 de 560 CV.

Mide 4,50 metros de longitud, 1,89 de anchura y 1,22 de altura, y es lo más parecido a un Ferrari japonés equiparable al 458 Italia, o bien similar a un Corvette ZR1, un Aston Martin V12 Vantage, un Audi R8 5.2 FSI quattro, un Nissan GT-R, un McLaren MP4-12C, un Porsche 911 Turbo o un Lamborghini Gallardo -o incluso un Murciélago-. Entre otros avances el LF-A, del que sólo se fabricarán 500 unidades -20 al mes- cuenta con un sofisticado cambio de marchas motorizado de 6 relaciones, situado en el eje trasero, con varios modos de trabajo -Auto, Normal, Sport y Wet, que además engranan velocidades más o menos deprisa conforme a un selector de 7 puntos que permite elegir entre transiciones de 0,2 a 1 segundos, más secas y radicales o más lentas y confortables- y levas para la selección secuencial en el volante: la derecha para subir de marcha y la izquierda, de mayor resistencia para mejorar la conexión conductor-transmisión -según apunta Lexus- para bajar.


Es de tracción trasera y fija un peso de 1.575 kg a partir de bastidor y paneles de carrocería -con un alerón que se eleva a 80 km/h- fabricados en fibra de carbono -también otros elementos como el volante-, que sólo pueden repararse en un punto específico que la marca tiene en Alemania -el resto de mantenimiento es viable en cualquier taller Lexus-, chasis de aluminio y frenos de tipo cerámico -delante de 390 mm por 34 de grosor, con pinzas monobloque de 6 pistones; detrás de 360×28 con pinzas de 4 pistones-. Las llantas son de 20 pulgadas.


La mecánica, llamada por la marca 1LR-GUE y equipada con elementos de titanio -bielas y válvulas-, magensio y aluminio forjado, va situada en posición central delantera. Es atmosférica -o sin turbo-, de 10 cilindros en V a 72º, con lubricación por cárter seco -ideal ante fuertes aceleraciones transversales- distribución y admisión variables VVT-i y una elevada compresión 12:1. Rinde 560 CV a 9.000 vueltas -117 CV/litro- y un par máximo de 480 Nm a 6.800 rpm. Consigue un máximo de 323 km/h, con un paso de 0 a 100 km/h establecido en 3,7 segundos.


A todo ello el interior, tan sofisticado y ergonómico como cabe imaginar, y de cierta inspiración aeronaútica, luce asientos tipo báquet forrados de cuero, volante achatado y una completa instrumentación con 2 display digitales e instrumentación variable TFT: el tacómetro avisa de la cercanía de sobrerrégimen iluminando en rojo el tramo final. También se puede programar en tramos anteriores verde y amarillo.


 

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