Land Rover Range Rover Evoque 2.2 SD4

28 octubre, 2011, modificada el 31 octubre, 2011 por

El pequeño de la gama Range Rover es un crossover compacto premium con claras aspiraciones off-road, a pesar de no tener reductora. Su mecánica diésel de 190 CV es una delicia y completa el carácter dinámico del conjunto.

No valorado

Destacable

  • Comportamiento muy dinámico.
  • Diseño arrollador y habitáculo cómodo y lujoso.
  • Maletero de gran tamaño.

Mejorable

  • Ángulo ventral en off-road.
  • Precio elevado.
  • Visibilidad trasera.

Después de probar el Land Rover Range Rover Sport 3.0 TDV6 245 CV, ahora me subo a su hermano recién nacido. Te hablo del Range Rover Evoque que, desde el anuncio de su lanzamiento, se ha convertido en el crossover compacto más deseado -puede que su carrocería coupé también tenga algo que ver-.

Más pequeño que el Land Rover Freelander 2, el Evoque es rival de los Audi Q3 y BMW X1, nicho que ahora está en auge gracias a modelos generalistas como el Nissan Qashqai (pionero) y su rival directo, el Mitsubishi ASX. Por lo demás, es evidente que estás ante un bellezón de diseño agresivo y robusto, con un frontal contundente, anchísimos pasos de rueda y una zaga elevada que lo diferencian del resto.

Un Range Rover muy felino

Abro la puerta para empezar a conducirlo y me da la bienvenida un habitáculo acogerdor y lujoso, muy ergonómico y detallista. Me recuerda muchísimo al interior del Jaguar XF. El Evoque es comodísimo para entrar y salir, ofrece espacio para cuatro adultos de talla media-alta y un niño (su banqueta, la central, es opción sin coste).

Las plazas traseras, tanto por la amplitud para las piernas como por la altura libre al techo, son similares a las de un compacto. Sin embargo, el maletero tiene 575 litros de capacidad, que puedes convertir en 1.445 litros con los respaldos posteriores abatidos.

El acabado Prestige, 52.100 euros con la versión mecánica probada, cuenta con todo lo necesario -ABS, controles de estabilidad y tracción, airbags, isofix…-, además de una completa dotación como los faros de xenón automáticos (que cambian solos de luces cortas a largas, y viceversa), el sensor de aparcamiento trasero, llantas de aleación de 19 pulgadas, volante de piel multifunción, arranque por botón, climatizador bizona, asientos delanteros eléctricos con memoria, Terrain Response, controles de aceleración en pendiente, de descenso y de crucero, freno de mano eléctrico, pantalla táctil de 8 pulgadas, radioCD lector de MP3 con 11 altavoces y conexiones auxiliares para USB y iPod, y bluetooth.

En opción, tienes disponibles dos paquetes de equipamiento o puedes añadir directamente los gadgets que prefieras -navegador, cámara trasera, llantas de hasta 20 pulgadas, color del techo en contraste, techo panorámico no practicable, asientos calefactados…-.

El rey de su nicho

En marcha, el Land Rover Range Rover Evoque 2.2 SD4, asociado al cambio automático de 6 velocidades, transmite unas sensaciones inmejorables. Es tremendamente ágil y pisa muy fino, su calidad de rodadura es arrolladora. Los cambios de apoyo no dejan balanceos en la carrocería y, al límite en curva lenta, es divertidísimo por las insinuaciones de la zaga. Sin embargo, en virajes rápidos se va por completo, de lateral, como cualquier tracción total -recuerda que esta versión es 4×4-.

Su dirección es tan confortable como inmediata y precisa, y la transmisión con función sport siempre acierta al engranar marcha. Las levas en el volante del cambio secuencial cumplen mis órdenes rápidamente y, si las utilizo con el selector circular del túnel central en modo deportivo, el coche no cambia a una relación superior hasta que yo lo hago. Los frenos no acusan fatiga alguna y son progresivos.

Fuera del asfalto, el Evoque vadea 50 cm de altura y “se porta” en terrenos complicados gracias al Terrain Response, sistema que me permite traccionar en diferentes superficies: arena, barro, hielo o nieve -es más simple que el de su hemano mayor-. Pero sus 1.670 kg de peso enseguida tocan con los bajos en el suelo, los 22º del ángulo ventral no son suficientes en superficies complicadas. Aun así, puedes divertirte.

Su motor 2.2 SD4 rinde 190 CV de potencia a 3.500 rpm. Su empuje es muy constante y lineal, sobre todo en el modo sport del cambio, desde las 1.750 vueltas, régimen al que alcanza sus 420 Nm de par máximo. Esta cifra lo ayuda a acelerar bastante bien y a conseguir una punta respetable. Los consumos que anuncia la marca a los 100 km puede que sean un poco optimistas, pero, en cualquier caso, disfrutándolo no lo he bajado de 8,5 litros.

El Land Rover Range Rover Evoque 2.2 SD4 enamora tanto al conducirlo, como a primera vista. Sin duda, es todo un Range Rover.

4 Comentarios

Freddy 28 octubre, 2011

Mola mazo el coche, hace mucho que un coche no me emocionaba tanto, sobre todo en la categoría de SUV. Todas las noticias sobre el hablan de maravillas y además por una vez no es blanco …;-) me lo compro

j 4 noviembre, 2011

Me hace falta un coche para la nieve ¿cual?

Noemí Alonso 28 noviembre, 2011

Hola, j: Estamos probando el Evoque sobre nieve en Alemania y Austria, en cuanto regresemos, te contaremos nuestras impresiones para que decidas si es el modelo que estás buscando. Un saludo

xavi 7 enero, 2012

me llego mi evoque con 4 meses de retraso,i al igual que otros dos que llegaron al concesionario, tiene la piel de los asientos que no esta tensada i hace arrugas por todos lados.una VERGUENZA para el control de qualidad de land rover…LO DEJO I NO ME LO QUEDO HASTA QUE ARREGLEN ESTE DEFECTO QUE DEBE ESTAR FABRICADO EN CHINA.

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