Land Rover Discovery4

Entre otros, recibe un profundo lavado de cara, un bloque de gasolina 5.0 V8 y un turbodiésel 3.0 V6 de 245 CV que se añade al anterior 2.7 TdV6 de 190. Llega a comienzos de otoño.

Land Rover ha practicado una exhaustiva puesta al día del Discovery3, que desde ahora pasa a llamarse Discovery4. No es un coche nuevo, pero los cambios practicados son cuantiosos. Por lo pronto, este rival de los Mitsubishi Montero y Toyota Land Cruiser luce un frontal hermanado con el de los Range Rover y Range Rover Sport. Ha sido suavizado y permite, gracias al nuevo paragolpes -que consigue, según Land Rover, una elevación dinámica un 50% inferior-, parrillas y faros -con led para las luces de posición y dispositivo opcional para cambio automático de cortas y largas– permite una aerodinámica más favorable; también varía el capó.


Detrás recibe defensas inéditas y pilotos con led para las funciones de posición, freno e intermitencia. A todo ello, puede contar con un dispositivo perimétrico de microcámaras que hasta 18 km/h visualiza el exterior del vehículo para maniobrarlo -sobre todo en conducción offroad- o acercarlo a un remolque -incluso permite definir el tipo de éste para ajustar la precisión- con mayor facilidad.

Retrovisores llantas -de hasta 20 pulgadas– edefinidos completan, junto a nuevas tonalidades -Nara Bonze, azul Bali y Arena Ipanema-, el grueso de los cambios exteriores. Dentro hay un salpicadero inédito y revestimientos más prestacionales. Recoloca ciertos mandos -sin ir más lejos, los de regulación de asientos en el tope de gama HSE-, como los del Terrain Response -más adelantado-, mientras que la instrumentación va retroiluminada con led blancos, y hay una nueva pantalla TFT de 5 pulgadas entre el velocímetro y el cuentavueltas que muestra indicaciones de navegación, modo de tracción…


A todo ello, el sistema de navegación suma ciertas mejoras y el de sonido conexión para dispositivos nómadas tipo iPod/MP3. Cambian las butacas de las filas primera y segunda -puede sumar hasta 7 plazas-, mientras que el tapizado de piel del HSE es de mayor calidad y los pétalos delanteros regulables de forma motorizada.


En lo mecánico recibe un chasis con suspensión recalculada y estabilizadoras más gruesas que consiguen menor balanceo. También modifica la dirección para ganar precisión y estabilidad direccional o en curva, mientras que los frenos son más grandes. Por su parte, el control de descensos HDC mantiene la frenada del conductor liberándola de forma progresiva, y el Terrain Response optimiza funciones: en modo arena evita que las ruedas se hundan y en posición rocas retarda el control de tracción para avanzar con mayor estabilidad.


En cuanto a motores, hay 3 opciones: un gasolina 5.0 V8 de 375 CV/510 Nm de origen Jaguar, pero sobre todo 2 bloques de gasóleo 2.7 V6 de 190 CV -disponible hasta ahora como TdV6– y 3.0 V6 de 245 CV y 600 Nm, como el anterior con alimentación directa common rail y piezoinyectores, que entre otros se sirve de 2 turbos secuenciales.


Esencialmente, se trata de la mecánica estrenada hace poco por el Jaguar XF, y se conecta a un cambio automático y secuencial de 6 marchas mediante convertidor de par. Con este motor, el Discovery4 consigue un paso de 0 a 100 km/h de 9,6 segundos, con un promedio oficial de 9,4 litros cada 100 km.

Ficha

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