Land Rover Discovery 4 TDV6 3.0

3 Mayo, 2010, modificada el 9 Febrero, 2011 por

Probamos la última generación de uno de los todoterrenos puros por excelencia. Lujoso y polivalente, estrena tope de gama diésel que rinde 245 CV de potencia. ¡Mira de lo que es capaz en cualquier firme!

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La última generación Discovery mejora en todos los aspectos, a pesar de tratarse de una renovación muy superficial desde el punto de vista estético. Mantiene la imagen contundente y demoledora, lo mires por donde lo mires, de la tercera entrega -por otra parte muy particular- con cambios leves en las ópticas y el resto del frontal y la zaga, concretamente en la parrilla y ambos paragolpes.


Esta puesta al día tiene el fin de continuar con la fama de todoterreno de verdad, y a la vez lujoso, que lo sitúa como una de las opciones más apetecibles de su segmento en el que los Mitsubishi Montero, Nissan Pathfinder o Toyota Land Cruiser no se quedan atrás a la hora de hacer méritos, sobre todo el último con un enfoque tan premium como el de nuestro protagonista.


En hoyMotor lo ponemos a prueba con todas las consecuencias, y la conclusión no puede ser más satisfactoria. Acompáñanos y mira de lo que es capaz, el tipo de firme… ¡da igual!

Interior

Llega el momento de ver lo que nos espera dentro. Como es de suponer por su tremendo tamaño –4.829 mm de largo, 2.022 mm de ancho y 1.887 mm de alto-, espacio, muchísimo espacio. Puedes ir con 4 más como si tal cosa, y 7 pasajeros si pagas 1.730 euros por la tercera fila de asientos -de verdad y cómodos- que salen del suelo del maletero fácilmente y se vuelven a esconder con la misma sencillez. Y todo con 1.260 litros de capacidad, con 5 personas, o 2.558 cuando prescindes de todas las plazas traseras. Si optas por la fila auxiliar y viajar con todos los asientos el espacio de carga restante es insuficiente y el acceso a los últimos asientos algo más incómodo, aunque dicha configuración es perfecta para alguna excursión relativamente cercana.


Por lo demás, la imagen premium del conjunto se refuerza con un acabado general de mejor calidad, tanto a la vista como al tacto, con la parte superior del salpicadero de cuero -y plásticos blandos, también en los montantes de las ventanillas-, y más refinado en el volante y los asientos -tan confortables como antes y los delanteros con los reposabrazos independientes, además del central-. Salta a la vista la nueva disposición de los mandos en la consola central, más ergonómica, intuitiva y sencilla cuando te planteas manejar el climatizador o el sistema de sonido. Sin olvidar el ambiente distinguido con los nuevos leds situados en los tiradores de las puertas que iluminan el habitáculo de noche.


La unidad probada con acabado HSE lleva de serie llantas de 19 pulgadas montadas en neumáticos 255/55 y frenos de disco ventilados -de 360 mm delante y 350 detrás-, freno de estacionamiento eléctrico, ABS, asistente electrónico de frenada de emergencia –EBA-, control de estabilidad con detección de vuelco –RSC-, control de estabilidad –DSC-, control de tracción –ETC-, suspensión neumática independiente a las 4 ruedas, control de descenso –HDC-, sistema de reducción de balanceo –ARM-, Terrain Response, bloqueo electrónico del diferencial central, 6 airbags -de cabeza comunes para las dos primeras filas de asientos-, faros bixenón, retrovisores exteriores eléctricos -plegables y térmicos-, sensores de luces y lluvia, sensores de aparcamiento, climatizador, alarma, rueda de repuesto normal -también con llanta de aleación-, volante de cuero multifunción, luz ambiental de leds, tapicería de piel, navegador con disco duro, sistema de sonido lector de CD Hi-Line Harman/Kardon con 8 altavoces y subwoofer -con USB y entrada auxiliar-, bluetooth, ordenador de viaje y pantalla táctil de 5 pulgadas.


Hasta aquí el precio a pagar es de 62.000 euros, pero si le añades la pintura metalizada –960 euros-, los cristales oscurecidos –560 euros-, el sistema de cámaras surround -por 980 euros puedes ver casi todos lo ángulos que rodean al vehículo, yambién en marcha-, la tercera fila de asientos –1.730 euros-, el techo solar –1.730 euros– y el acceso y arranque sin llave –1.300 euros– la factura se planta en los 69.260 euros que cuesta el coche que ves en las fotos.

Comportamiento y Prestaciones

Esta nueva generación incorpora la mecánica que probamos -además de la 2.7 TDV6 de 190 CV de buen rendimiento- como novedad. Un 3 litros diésel TDV6 de doble turbo secuencial que da 245 CV de potencia a 4.000 rpm. Pero lo mejor de todo es que nada más arrancar ya dispones de 500 Nm, y de 100 más¡600 Nm!– a 2.200 rpm, lo que garantiza empuje en todo momento y una respuesta notable.


¿Sólo notable? Pues sí, porque mover y lanzar 2.583 kg con la soltura que lo hace está mecánica no está al alcance de cualquiera, por eso los 9,6 segundos en el 0 a 100 y los 180 km/h de velocidad punta nos parecen registros bastante buenos para este mastodonte de cotas exageradas. Los consumos reales no andan lejos de los que anuncia la marca británica, 11,2 litros en ciudad, 8,3 en carretera y 9,3 litros en recorrido mixto -todos a los 100 km-, aunque son sensibles si pretendes moverlo con cierta agilidad, algo alcanzable incluso por terrenos difíciles.


En asfalto el trabajo realizado en la dirección da como resultado un volante preciso, siempre dispuesto a meter el conjunto en curva con inercias y balanceos mínimos para su altura y peso, que mejora las sensaciones del anterior Discovery 3 -menos robusto-. Notas el coche más ágil y estable -en parte por sus 2.885 mm de batalla-, con más agarre y toda la información de lo que pasa bajo las ruedas. Este nuevo Land Rover es muy dinámico y la guinda a esta virtud la ponen el cambio automático CommandShift de 6 velocidades con modo deportivo y secuencial -este mediante la palanca-, rapidísimo cuando insertas tú las relaciones para tratarse de un convertidor de par, y los frenos -como hemos dicho antes más grandes- potentes y progresivos.


Si a esto le sumas la tracción 4×4 permanente con bloqueo del diferencial central, la suspensión neumática -que eleva el coche un máximo 125 mm y lo baja hasta 50 mm– y una profundidad de vadeo de 700 mm tienes la combinación ganadora de este todoterreno puro, que gracias a la caja transfer -con el que cambias de relaciones largas, para uso cotidiano, a cortas, para divertirte en cualquier tipo de firme-, el control de descenso y el sistema Terrain Response -que modifica la configuración del motor, la transmisión, la suspensión, el acelerador y la tracción total- te hará disfrutar pasando por donde pocos pueden hacerlo.


Además, este último sistema ofrece 5 modos diferentes: asfalto; hierba, hielo o nieve; barro y surcos o roderas; arena y rocas. Cada uno de ellos maximiza la tracción y evita que te quedes atascado haciéndote avanzar sin patinar. Y, por si fuera poco, el HDC asocia un control de liberación de frenos en pendiente -con marcha atrás o primera engranadas- que aumenta la confianza al descender.


El Land Rover Discovery 4 TDV6 3.0 es una máquina perfecta para los que buscan el máximo nivel de polivalencia. Un todoterreno puro, lujoso y práctico en el que cabe de todo y con el que podrás abrir camino donde vayas. ¿Qué más puedes pedir?

Destacable

– Dinámica al volante.
– Motor poderoso y sistemas 4×4.
– Interior lujoso y descomunal.

Mejorable

– Aparatoso para uso diario.
– Precio de extras.
– Peso elevado.

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