Prueba

La prueba: Audi A5 2.0 TFSi 225 CV Multitronic

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01 de diciembre, 2014

El Audi A5 con el motor 2.0 TFSi de 225 CV tiene un carácter de lujo burgués, permitiendo viajar con gran confort, sobre todo si lo asociamos a la caja de cambios Multitronic de variador continuo. Si lo adquieres, te llevas una mecánica excelente, una carrocería elegante y un comportamiento con un claro enfoque de Gran Turismo. Ésta es la prueba.

Pese a que el Audi A5 lleva ya casi 7 años en el mercado, el diseño de Walter da Silva es tan elegante que ha podido mantener el tipo sin demasiados cambios durante este tiempo, aunque en 2011 recibió un ligero lavado de cara en el que se modificaron los faros y algunos detalles menores.

Ahora, las novedades se centran en lo que hay bajo su capó, que recibe mejoras en la gestión de su motor de 2 litros y 4 cilindros, aumentando la potencia hasta los 225 CV (antes tenía 211 CV), a la vez que reduce el consumo y las emisiones. En el caso de la unidad de pruebas, la nueva mecánica está asociada a la caja de cambios Multitronic de variador continuo, con 8 relaciones fijas preconfiguradas y accionamiento secuencial.

El resultado es un coupé con unas prestaciones más que decentes y un elevado agrado de utilización, resultando muy fácil y cómodo de conducir. Los más “racing” echarán de menos un chasis con una puesta a punto más dinámica, pero creo que ése no es el enfoque de este elegante modelo: para el dinamismo están las versiones S. No todo el mundo quiere un coche para sacar lo máximo en cada curva; hay quien simplemente pretende disfrutar de un buen viaje y seguir deleitándose mientras mira las preciosas líneas de este Audi al alejarse después de aparcarlo.

Debo aclarar que gran parte del comportamiento de su bastidor se debe al desproporcionado calzado de la unidad de pruebas. Montar unos neumáticos 265/30 en llantas de 20 pulgadas en un automóvil de este nivel de potencia y con unas suspensiones que no buscan arañar décimas al cronómetro desequilibran el conjunto, como veremos más adelante.

Nuestra valoración: 7,3

8

9

7

7

7

6

Destacable

  • Diseño atractivo.
  • Confort de marcha.
  • Motor.

Mejorable

  • Llantas de 20 pulgadas.
  • Comportamiento algo torpe.
  • Consumos.

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Audi A5 2.0 TFSi 225 CV Multitronic: elegancia da Silva

El Audi A5 es uno de los coupés más elegantes que hay en el mercado actual.

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Parece que toda la inspiración que no hubo con el Seat Toledo de 2004 la tuvo Walter da Silva con el Audi A5 y, pese a llevar 7 años en el mercado (aunque se puso al día en 2011), sigue siendo un automóvil que “alegra la vista”.

El A5 es uno de esos vehículos que necesitan que “los vistamos” un poco, como la unidad de pruebas, que monta el paquete S-Line de carrocería -le sienta de maravilla, la verdad, sobre todo en la vista frontal-. Además, también cuenta con la opción del acabado en negro brillante de la parrilla y las tomas de aire del faldón. El resultado es una imagen de lo más impactante.

Las llantas de 20 pulgadas también cumplen su cometido, aunque personalmente no me entusiasman asociadas a un perfil de neumático tan bajo… máxime cuando dejan muy a la vista unos discos de freno de dimensiones suficientes para las prestaciones de esta motorización, pero que estéticamente quedan algo pequeños en medio de unos radios tan grandes. La ventaja es que puedes comprobar el estado de las pastillas de freno sin desmontar las ruedas.

La carrocería del A5 está muy bien proporcionada y es capaz de transmitir deportividad y elegancia al primer golpe de vista y desde cualquier ángulo.

Interior: Audi A5 2.0 TFSi 225 CV Multitronic: un coupé de lujo

El interior es típico de Audi, bien rematado y con una buena ergonomía.

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El interior del Audi A5 es típico de la marca y del grupo Volkswagen: ofrece una buena postura de conducción y un diseño práctico y elegante que huye de las estridencias.

No me seduce demasiado el tono gris de la tapicería; un color tirando a vainilla o avellana contrastaría mejor con el precioso azul de la carrocería. Hay que pagar un sobreprecio por los asientos deportivos, claramente más confortables que los que monta esta unidad que, pese a tener el cuero especial, no sujetan bien la espalda y resultan algo incómodos en zonas viradas.

Aunque las puertas tienen un tamaño generoso, el acceso a las plazas traseras es algo engorroso. Es un inconveniente bastante frecuente en los modelos de dos puertas con asientos con reglaje eléctrico: la maniobra para desplazar la banqueta hacia delante tarda unos segundos que se hacen eternos cuando tus pasajeros están esperando fuera un día de lluvia.

Una vez dentro, el espacio es suficiente para las piernas y excelente para las cabezas, con un techo que no estorbará ni siquiera a los que superen el metro noventa de estatura.

El maletero tiene una capacidad notable, de las mejores dentro de su categoría y, aunque no contamos con un amplio portón trasero, la apertura es bastante diáfana y permite meter bultos de buenas dimensiones. Incluso podremos abatir los respaldos traseros para aumentar el espacio si es necesario.

Gracias a la racionalidad del diseño del Audi A5 también hay hueco para una rueda de repuesto -aunque sea de las de emergencia-, que nos permitirá continuar nuestro viaje en caso de pinchazo, además de para el subwoofer del formidable equipo de sonido Bang & Olufsen (opcional) presente en esta unidad.

Ni los materiales ni los ajustes admiten crítica alguna, con un tacto y unos acabados que, en mi opinión, están un punto por encima de los de sus principales rivales alemanes, que últimamente están abusando demasiado de los plásticos.

Motor: Audi A5 2.0 TFSi 225 CV Multitronic: bendito turbo

El motor 2.0 TFSi tiene unas prestaciones excelentes, lástima que las llantas de 20 pulgadas supongan tal lastre.

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La mecánica 2.0 TFSi es excelente y la mejora que uno percibe al conducirla es mayor de lo que sus 14 CV extra puedan indicar. El truco está en la nueva gestión del turbo de geometría variable mediante un motor eléctrico, lo cual reduce el tiempo de respuesta al pisar el acelerador de forma drástica. La sensación es la de llevar un potente propulsor de mayor cilindrada bajo el pie derecho.

La verdad es que junto con la preciosa imagen exterior, la mecánica me ha parecido lo mejor del coche, con un tacto suave pero contundente cuando se le piden prestaciones. Pese a tratarse de un “modesto” 4 cilindros, la ausencia de vibraciones y rumorosidad en el habitáculo es total.

La caja de cambios de variador continuo tiene también en la suavidad su principal virtud. Me suele gustar bastante este tipo de transmisiones, aunque en un principio no parecen las más recomendables para un modelo deportivo… Pero no creo que Audi estuviese pensando en clientes “sport” para esta versión; en ese sentido, me parece la opción perfecta para hacer disfrutar a los que aprecian el confort y la facilidad de uso por encima de todo.

Que no tenga un “toque dinámico” no quiere decir que no proporcione un buen rendimiento. Si nos anticipamos un poco y seleccionamos el modo Sport o bajamos un par de relaciones con las levas, las aceleraciones son fulgurantes, lo que garantiza unos adelantamientos e incorporaciones seguras.

El problema a la hora de pretender llevar de forma más “viva” este coche viene por la insistente desobediencia del cambio, que deja patente que no está pensado para conducir con esta mentalidad. Aunque estemos en modo manual, siempre cambiará automáticamente de marcha cuando lo considere oportuno, dejándose un margen de casi 1.000 rpm de motor, sobre todo a la hora de reducir en alguna apurada.

La gran ventaja de esta transmisión es que siempre tiene la desmultiplicación perfecta para cada momento, permitiendo pasar del régimen de par máximo en un adelantamiento a poco más del ralentí mientras llaneamos con una suavidad absoluta y de forma casi imperceptible para el conductor.

En definitiva, me parece la opción mecánica perfecta para los que busquen un coche elegante, atractivo y que resulte muy cómodo y fácil de conducir. Estos automovilistas también serán recompensados cuando necesiten sentir cómo tiran de ellos contra el respaldo del asiento de vez en cuando, porque el motor de 225 CV empuja francamente bien.

Comportamiento: Audi A5 2.0 TFSi 225 CV Multitronic: el confort, al poder

Pese a su imagen deportiva, este A5 es un coche enfocado al confort.

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El esquema del bastidor del Audi A5 no lo tiene nada fácil para ser eficaz en tramos virados. Con el fin de lograr una buena motricidad en sus modelos turbo de tracción delantera, la marca siempre ha optado por montar la mecánica longitudinal y en voladizo por delante del eje. De este modo, se carga más peso sobre las ruedas anteriores y se aumenta la capacidad de transmitir el par del motor al asfalto, pero en las curvas el propulsor colgado en voladizo se comporta como un péndulo que quiere hacer que el morro siga en línea recta.

Para corregir este efecto, los ingenieros diseñan un complicadísimo esquema de suspensiones delanteras y traseras y buscan un equilibrio perfecto en las estabilizadoras, pero todo ese trabajo se empaña cuando montas unas llantas tan desproporcionadas y con una anchura de goma de 265 mm. Unas ruedas semejantes hacen que el eje trasero vaya tan anclado al suelo que no nos ayuda lo más mínimo a redondear el giro y, además, provocan que el tren delantero se vuelva muy “buscón” y tire hacia las imperfecciones del asfalto.

Todo eso se traduce en un comportamiento muy torpe en zonas viradas, que hace que rápidamente desistamos de pretensiones “velocísticas” y prefiramos contemplar el paisaje.

En vías rápidas resulta mucho más agradable… siempre que el asfalto esté en buen estado, porque como haya roderas marcadas por el tráfico pesado, el eje delantero se comportará como un perro de caza buscando el rastro de una presa. Las suspensiones y las ruedas deben trabajar al unísono y en equilibrio. Aquí tenemos un tarado y reglaje de suspensión que busca un compromiso entre confort y eficacia unido a unos neumáticos dignos de un coche de circuito… mal matrimonio, especialmente si el asfalto está mojado.

En ciudad, cada vez que pasemos por un bache nos dará dentera pensar que hemos estado a punto de doblar una llanta o cortar el flanco de estas ruedas que apenas tienen perfil, por no hablar de los bordillos al aparcar.

No me cabe duda de que con unas llantas de 18 pulgadas (mejor incluso de 17, pero quedarían un poco ridículas estéticamente) el panorama cambiaría radicalmente y este coche resultaría mucho más equilibrado y eficaz, además de cómodo.

En el circuito, la mayor ventaja de contar con 265 mm de ancho de goma está en la frenada de emergencia, con unas distancias muy buenas, penalizando en el resto de mediciones debido al desequilibrio descrito anteriormente.

La maniobra de esquiva se hace con total seguridad gracias al bajo centro de gravedad del Audi A5, que en ningún momento pone en riesgo la estabilidad del coche.

Equipamiento: Audi A5 2.0 TFSi 225 CV Multitronic: en la media

La unidad de pruebas tiene más de 17.000 euros en extras.

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Con un precio que ronda los 64.000 euros, para dejar este A5 como se ve en las fotos es necesario desembolsar 17.500 euros en extras (el precio de partida es de poco más de 47.000 euros). Las enormes llantas de 20 pulgadas, honestamente, son casi 2.500 € que en mi opinión puedes ahorrarte con total tranquilidad, pero otros elementos considero que deberían venir de serie en un automóvil de este calibre y coste.

En su defensa hay que reconocer que sus principales rivales del sur de Alemania son también “poco generosos” en cuanto al equipamiento que incorporan y que la lista de opciones es casi interminable en todos ellos.

Si me permites un consejo, invierte los 900 euros que cuestan los asientos deportivos y ahórrate los del techo solar, que apenas bascula 3 centímetros. La diferencia en confort con estas banquetas es más que notable, pues recogen mucho mejor el cuerpo y nos sujetan más en las curvas, lo cual reduce notablemente la fatiga.

Otro elemento opcional que encuentro prescindible es el volante deportivo con la parte inferior achatada. Cierto, es más cómodo para entrar y salir del coche porque hay más espacio para las piernas (si dejamos el volante recto), pero para conducir es claramente más engorroso que uno completamente redondo. Lo malo es que si queremos manejar el cambio mediante levas, tendremos que acostumbrarnos a él.

Consumo: Audi A5 2.0 TFSi 225 CV Multitronic: excelente rendimiento

Estas llantas tan desproporcionadas empeoran el comportamiento y los datos de consumo.

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El motor TFSi de 225 CV es una auténtica maravilla en términos de eficiencia y está a la última en tecnología. Gracias a ello, es capaz de sorprender con consumos de 7,5 l/100 km mientras rodamos a velocidad constante de 120 km/h por autovía. Parte del truco está en el desarrollo de la caja de cambios, que permite llanear a dicho ritmo con el motor ronroneando a apenas 2.000 rpm.

En carretera, rodando a ritmo suave podemos ver cifras de poco más de 6 l/100 km. Si nos pesa un poco el pie, el gasto de combustible sube de manera exponencial, siendo fácil obtener datos por encima de los 11 l/100 km cuando decidimos apurar los 225 CV.

En ciudad, pese al buen funcionamiento del sistema Start & Stop, es difícil bajar de los 10 l/100 km; el peso del coche y los enormes “rodillos” pasan factura en este apartado.

Con todo ello, es fácil cubrir distancias de unos 700 km con un solo depósito de gasolina, un buen dato.

Rivales

Vehículo

Audi A5 Coupé 2.0 TFSI Multitronic 225

Mercedes-benz C Coupé 250 BE Edition C 7G Plus

Infiniti Q60 Coupé S Aut.

Bmw 428i Coupé Luxury

Precio Desde
48.322 €
Desde
47.361 €
Desde
55.550 €
Desde
46.802 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 8 marchas 7 marchas 7 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 225 204 320 245
Aceleración 0-100 km/h (s) 6,9 7,2 5,9 5,9
Consumo Medio (l/100 km) 5,9 6,5 10,5 6,6
Emisiones CO2 (g/km) 136 152 246 154

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Comentarios

jl 1 diciembre, 2014

buena prueba…….menos mal que “alguien se preocupa todavía en probar motores gasolina” en este país con diesel-mania……bien explicado.Un saludo.

Rubén Fidalgo 2 diciembre, 2014

Hola jl, me alegro de que te haya resultado interesante esta prueba. Supongo que con los problemas que están dando los filtros anti partículas y la reducción de consumo de los motores de gasolina poco a poco se irá dando la vuelta a la tortilla. Un saludo!

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