Jaguar XJ 3.0 D SWB

18 Noviembre, 2010, modificada el 24 Enero, 2011 por

La refinada mecánica diésel, biturbo, del moderno buque insignia británico se alza como una opción atractiva por consumos ajustados y prestaciones elevadas, para tratarse de una potencia de 275 CV.

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El buque insignia XJ rompe con todo lo conocido en Jaguar para innovar en el segmento de las berlinas de representación o gran lujo. Este XJ, que hemos probado, sigue la línea que en su día abrió el XF, del que probamos también la versión 3.0 D V6 S -igual a la de nuestro protagonista- de 275 CV de potencia. Nos referimos a un diseño más moderno y tecnológico que incorpora una imagen más cercana a la de un coupé -de 4 puertas, claro- que a la de una berlina pura. Audi A8, BMW Serie 7, Cadillac STS, Lexus LS -en hoyMotor nos subimos al 600h, pero de la generación anterior al restyling y largo- y Mercedes-Benz Clase S; además de los coupés Aston Martin Rapide, Audi A7 Sportback, Mercedes-Benz CLS, Porsche Panamera y el Maserati Quattroporte -entre los clásicos y estos más modernos, desde el punto de vista estético-. Un consejo: atento a este coche, no te quedes en el envoltorio.  

Dicho esto, y teniendo en cuenta que abandona su principal seña de identidad -los faros dobles-, estamos ante un conjunto más agresivo y contundente que pretende ganar adeptos frente a los típicos

Interior

Las siglas SWB indican que la carrocería probada es la corta, la largaLWB– mide 5.247 mm de longitud, 12 cm más. Su batalla es de 3.032 mm lo que hace dificilísimo que el coche sea incómodo por falta de espacio. Las plazas delanteras son confortables, igual que las traseras con hueco para las piernas para ocupantes realmente altos -a pesar de la caida trasera del techo, estilo coupé-. Cinco personas caben sin problema, pero sabes que estos coches están pensados para que los disfrutes a tus anchas, también atrás dejando que te lleve el chófer, con el reposabrazos central fuera -inutilizando la plaza central-.
El maletero, con apertura y cierre eléctricos de serie, da de sí para el equipaje y las equipaciones deportivas necesarias de su dueño -unos palos de golf, por ejemplo-, incluso con la doble altura que tiene al fondo, gracias a una gigantesca boca de carga muy cómoda. Y todo con galleta de repuesto incluida. 

La calidad de realización y ajuste mantiene el lujo acostumbrado en los modelos de la marca, ahora combinado a partes iguales con elementos tecnológicos, entre los que destaca el cuadro de mandos virtual analógico que imita el panel normal de cualquier coche y admite pantallas de configuración del ordenador de viaje en lugar de la esfera del cuentarrevoluciones. Y con el modo dinámico cambia su iluminación blanca a roja.

El acabado Portfolio, tope de gama, de la unidad probada cuenta con bluetooth, para contenidos de audio y vídeo; control por voz; navegador; sistema de sonido premium con 17 altavoces, 2 subwoofers, lector de CD, DVD y MP3, disco duro; pantalla táctil de 8 pulgadas y alta definición; ordenador de a bordo; asistente de aparcamiento delantero y trasero; escapes dobles cromados, faros bixenón con lavafaros y leds; sensores de luz y lluvia; llantas de aleación de 19 pulgadas; leds en faros traseros; luneta térmica con temporizador; parabrisas y ventanillas delanteras antitérmicos, acústicos, hidrófugos y laminados; retrovisores exteriores térmicos; climatizador de cuatro zonas; columna de la dirección regulable eléctricamente; reposabrazos central con entrada auxiliar de audio; volante multifunción de piel y térmico; control y limitador de velocidad; retrovisor interior automático; Jaguar Sense; salpicadero de roble; techo panorámico, sólo inclinable y deslizables la sección delantera; asientos delanteros de piel calefactables y ventilados con ajustes eléctricos, masaje y tres memorias; asientos traseros de piel calefactables y ventilados con banqueta regulable; y techo tapizado en ante.�

Sin olvidar tecnología como el control dinámico de estabilidad, el Jaguar Drive Control que te permite seleccionar según la condiciones del fime y tu tipo de conducción entre tres modos -normal, invierno y dinámico-, cambio automático de 6 relaciones con levas para el cambio secuencial en el volante, acceso y arranque sin llave, airbags delanteros y laterales -frontales y de cortina delante y detrás-, alarma y reposacabezas delanteros con protección para el latigazo cervical.
Opciones que ves en el coche de las fotos como la pintura metalizada 1.158 euros-; las llantas de 20 pulgadas1.747 euros-; el control de crucero adaptativo 1.981 euros-; el asistente de ángulo muerto –701 euros-; los faros adaptativos con cambio automático de luces cortas a largas y viceversa –1.006 euros-; el sistema de sonido premium Dolby Prologic II Surround Sound Bowers&Wilkins con 20 altavoces, lector de CD, DVD y MP3, y disco duro para archivos de audio –3.220 euros-; la radio digital DAB -498 euros-; la cámara trasera386 euros-; el parabrisas térmico con temporizador -457 euros-; la televisión digital 1.341 euros-; los cristales oscurecidos -437 euros- y la cortinilla trasera eléctrica 538 euros– elevan el precio más allá de los 115.000 euros.  

Comportamiento y Prestaciones

Al volante del Jaguar XJ 3.0 D SWB tienes una sensación de agilidad poco habitual en coches de su clase, por su peso de 1.796 kg, y mecánica. La de esta versión diésel está perfectamente insonorizada -sólo se oye al arrancar- y sobrealimentada por dos turbos secuenciales. Uno de geometría variable, siempre activo, que evita vacíos de par a bajo régimen, y otro de geometría fija más pequeño, que entra más tarde para ayudar al primero. De esta forma, disfrutas de un empuje homogéneo y lleno en todo el margen de revoluciones utilizable del motor; aunque es a medio régimen cuando tienes disponible el par máximo.�
Esto se traduce en unas cifras prestacionales deportivas con un gasto ajustado, según la marca británica –9,6 litros en ciudad, 5,6 en carretera y 7 litros de media, todos a los 100 km-, y unas emisiones ridículas en esta categoría –184 gr/km-. Nosotros hemos sumado, a ritmos elevados, 1 litro más a los consumos anunciados durante la prueba. 

Por lo demás, este es un coche muy equilibrado. Cómodo, sin balanceos, y en modo dinámico se endurece sin comprometer el confort. La dirección, más firme con la velocidad, es certera cuando debe y suave cuando maniobras. El cambio, ya conocido en los XF -con el famoso selector circular que se eleva desde el túnel central, nada más arrancar-, es un logradísimo convertidor de par que elige entre sus 6 velocidades la adecuada en cada momento. Y si decides mandar tú, las levas del modo secuencial -situadas tras el volante- te dan el control que buscas en conducción deportiva. En la posición S -sport- y con las levas, la transmisión no sube de marcha hasta que tú la insertas; en automático cambia a 4.000 rpm -régimen máximo-.�
Al límite, llama la atención su agilidad en cambios de apoyo por carreteras reviradas. Es gigante, pero se defiende sin hundir el morro a cada giro enérgico de volante. Es difícil que la trasera se ponga nerviosa, a pesar de ser un coche de propulsión, y en curva rápida es una verdadera lapa, permitiendo pasos por curva demenciales con el aplomo y calidad de rodadura -incluso con la llanta de 20 pulgadas de la unidad de las fotos- que se espera de un modelo de tanto lujo como este. Los frenos, simplemento, perfectos. 

El Jaguar XJ 3.0 D SWB es un conjunto redondo si buscas un coche más representativo, y ahora más moderno, que los habituales buques insignia alemanes, sin llegar a la imagen desproporcionada -por ser menos comunes- del resto de su competencia. Además, es todo lo efectivo que puede serlo cualquiera de ellos -incluso más- sin sacrificar el equilibrio ideal entre comodidad y sensaciones al volante.

Destacable

– Motor de rendimiento intachable a cualquier régimen.
– Comportamiento ágil.
– Exclusividad y lujo.  

Mejorable

– Mandos del volante escondidos.
– Precio elevado.
– Visibilidad trasera.

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