Jaguar XF 3.0 V6

12 Noviembre, 2008, modificada el 9 Febrero, 2011 por

La respuesta a los nuevos conceptos coupé de 4 puertas tan de moda actualmente gracias al Mercedes CLS o el Lexus GS.

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Jaguar ya sorprendió en su día con el diseño del S-Type -antecesor de nuestro protagonista- que supuso una ruptura con las formas más clásicas de la marca británica.


El XF es la respuesta a los nuevos conceptos coupé de 4 puertas tan de moda actualmente gracias al Mercedes CLS o el Lexus GS. Es cierto que en su lista de rivales también entran los Audi A6, BMW Serie 5, Mercedes Clase E o Volvo S80, berlinas de lujo como las nombradas anteriormente, pero de líneas menos innovadoras.


Para nuestra prueba optamos por la versión gasolina de acceso, equipada con el acabado más completo –Premium Luxury– que ayuda a destacar la ya de por sí distinguida imagen del XF. La berlina británica llama la atención por su carácter y hace notar el salto cualitativo experimentado respecto al modelo que le precede. Su estética conjuga elegancia, deportividad y vanguardia, sin perder la referencia clásica que se espera de todos los modelos Jaguar.

    Comportamiento

    Nos sentamos dispuestos a disfrutar de la exclusividad y el lujo máximos, cuando el botón de arranque -en el túnel de la transmisión- se muestra latente en rojo. Lo pulsamos a la vez que pisamos el freno y el corazón de este elegante felino emite un rugido que evoca a un jaguar real.


    En ese mismo momento, resolvemos la primera duda que se nos plantea nada más abrir la puerta: ¿Y la palanca del cambio? Un joystick circular –Jaguar Drive Selector– se eleva para insertar las marchas del cambio automático de 6 velocidades, uno de los responsables de que los 1.679 kg de este coche se muevan con soltura.


    En posición D la berlina inglesa muestra toda la dulzura y la suavidad de la que es capaz, sólo alterada por un leve ronroneo de su alegre V6. Para los más contundentes hay una vuelta de tuerca más -el modo S- en la que encontrarán una entrega total, aprovechando todo el régimen de revoluciones del motor, hasta las 6.800 apróximadamente. Aquí la respuesta al pie derecho es inmediata, y el sonido embriagador -parecido al de un XK-, con sensaciones propias de un deportivo.


    Y como para todo hay momentos, las levas situadas tras el volante hacen las delicias de los amantes de los cambios secuenciales. Pura diversión sin que la forma de dosificar el gas influya en su exactitud, aunque en curva echamos en falta una palanca al uso para tener claro en todo momento como subir o bajar de marcha.


    No estamos ante un deportivo, pero la tracción trasera unida a una suspensión calibrada para brillar en cualquier situación nos permite disfrutar a fondo de las prestaciones en cualquier zona virada sin problemas de estabilidad y con una agilidad asombrosa -tan conseguida como su insonorización-, garantizada por los controles de estabilidad y tracción, y por los neumáticos de 245 mm de ancho montados sobre las llantas de 18 pulgadas de nuestra unidad.


    La dirección es el complemento perfecto para sus reacciones polivalentes. Suave para maniobrar en ciudad, donde a pesar de su tamaño se muestra ágil y dispuesto en todo momento, y más dura a medida que la velocidad aumenta para que los viajes en carretera sean confortables y este Jaguar de 5 metros se mueva sobre raíles, entrando en las curvas con total precisión ayudado por sus 2.909 mm de batalla. 

    prestaciones

    Las cifras prestacionales que ofrece este bloque V6 de aluminio de 3.0 litros de cilindrada y 238 CV de potencia entran dentro de lo normal para un vehículo de su empaque -4.961 mm de longitud, 1.877 de ancho y 1.460 mm de alto-. Así los 238 km/h de velocidad máxima que anuncia y los 8,3 segundos que tarda en acelerar de 0 a 100 km/h son números más que suficientes para que su conductor se quede con buen sabor de boca cada vez que se baje de él.


    Y es que el empuje de este V6 es notable incluso cuando queremos ir tranquilos gracias a sus 293 Nm -que consigue a 4.100 rpm-. La respuesta ante cualquier aceleración es plena, más o menos inmediata según pisemos el acelerador, lo que se traducirá en la reducción de una o dos relaciones según la demanda del pie derecho. Pero las prestaciones puras no tienen sentido sin control, por lo que en Jaguar han equipado sus frenos con 4 discos ventilados de 326×20 mm.


    Los consumos no son ajustados y las cifras oficiales -10,5 litros a los 100 km en recorrido mixto, 7,5 en carretera y 15,8 litros en ciudad- son una referencia sólo con mantener un ritmo ágil, sin alardes de potencia. En el momento en el que aguantamos las marchas hasta un régimen alto de revoluciones, ya sea en D hasta las 5.000 rpm, en S o incluso con las levas, la autonomía es la gran perjudicada.

    Interior y maletero

    Dentro del Jaguar XF no se deja ningún detalle al azar y la ergonomía es una de sus principales virtudes. Además, materiales como la madera, el aluminio y el cuero de la mejor calidad se combinan en los paneles de las puertas, el salpicadero, y en la consola y el túnel centrales.


    Los asientos de cuero con ajustes eléctricos nos acomodan en el habitáculo como si estuviésemos en nuestra casa y el volante, del mismo material y con ajuste eléctrico, hace más agradable la conducción en esta época del año gracias a su aro calefactable.


    Al manipular los mandos del climatizador salen de su escondite los disfusores de aire del salpicadero, como los faros de muchos de los deportivos de los años ’80, un detalle que además es práctico porque evita la acumulación de polvo en dichas rendijas.


    Otras sorpresas que nos depara este Jaguar son los sensores en las luces de cortesía -que con sólo pasar el dedo por encima se encienden- o la iluminación interior en azul que aporta tranquilidad un toque de distinción.


    Después de la ornamentación vamos al lado práctico. Sus ocupantes viajarán sin problemas a pesar del aire coupé del modelo, así la amplitud de las plazas delanteras se mantiene para los pasajeros de atrás, de tal forma que cinco adultos pueden ir cómodos con su equipaje que dispone de un espacio de carga de 500 litros -920 si abatimos los asientos traseros-. La berlina británica no defrauda por calidad y tampoco por capacidad.

    Equipamiento

    El acabado Premium Luxury que nos prestaron ofrece una larga lista de equipo de serie en la que encontramos el cambio automático de 6 velocidades, ABS, airbags -los delanteros son adaptativos-, controles de estabilidad y tracción, sistema de ayuda al aparcamiento, control de velocidad, retrovisores automáticos y fotosensibles -los exteriores térmicos-, sensores de luz y lluvia, climatizador bizona, volante multifunción, equipo multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas y audio de 8 altavoces con subwofer, cargador frontal de 6 CD’s y lector de MP3, ordenador de viaje y arranque sin llave, entre otros.


    Hasta aquí la factura asciende a 58.870 euros, pero la versión que se puede ver en nuestras fotos se sitúa en los 68.605 € al incorporar opciones como la pintura metalizada, cámara de ayuda al aparcamiento trasero y sensores delanteros, asientos ventilados, faros bixenón con iluminación de esquinas, lavafaros, sistema de control por voz, equipo de sonido Bowers & Wilkins con 13 altavoces y amplificador Alpine, parabrisas térmico, avisador de vehículo en el ángulo muerto y control de velocidad de crucero adaptable -por radar-.


    Algunos pensarán que el precio es elevado y que determinados elementos opcionales deberían incluirse de serie en un coche del empaque del Jaguar XF 3.0 V6, pero señores el lujo y el refinamiento británico tiene un precio, elevado, pero distinguido.

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