*

Jaguar F-Type V6 S 380 CV 2013: la prueba40

Jaguar F-Type V6 S 380 CV 2013: la prueba

23 Octubre, 2013, modificada el 9 Agosto, 2017 por

El Jaguar F-Type recupera el “nombre” de uno de los deportivos icónicos del siglo XX, el E-Type, un vehículo capaz de poner contra las cuerdas a los Aston Martin o Ferrari, pero por mucho menos dinero. ¿Será capaz de repetir tal gesta el modelo de la prueba de hoy?

No valorado

Destacable

  • Diseño atractivo.
  • Sonido del motor.
  • Prestaciones.

Mejorable

  • Maletero.
  • Cambio lento al límite.
  • Mando selector del cambio.

Uno de los deportivos que más ha calado en la historia del automóvil es el Jaguar E-Type. Cuando nació, en 1961, algunas voces lo criticaron por su diseño casi futurista frente a las elegantes líneas del XK150 (al que sucedía). Su forma alargada y pegada al suelo recordaba a la de una pantera acechando: lo que en un principio sorprendió a algunos acabó convirtiéndose en objeto de deseo gracias también a unas prestaciones que ponían contra las cuerdas a los Ferrari y Aston Martin más veloces del momento -que, pese a no ser más rápidos, costaban casi el triple-. Ahora, la marca ha resucitado su modelo más glorioso con el nuevo Jaguar F-Type.

Aunque las comparaciones son odiosas, le he pedido a un buen amigo que me dejase reunir al nieto y al abuelo para ver qué ha pasado en los últimos 50 años en el mundo de los deportivos de capricho. Que no os engañe la edad del E-Type ni sus neumáticos de 15 pulgadas (frente a las de 19″ del F-Type): el “veterano” tiene 272 CV y pesa casi media tonelada menos que el moderno, que, pese a su carrocería completamente fabricada en aluminio, se acerca peligrosamente a los 2.000 kilos con el depósito lleno y un pasajero.

40

Estéticamente, encuentro en el F-Type varios guiños al clásico, especialmente en las sinuosas curvas del paso de rueda trasero, las ópticas posteriores (inspiradas en las finas tiras de los E-Type Serie I; el cabrio de las fotos es un Serie III), la entrada de aire ovalada del frontal y las proporciones.

En cuanto a su planteamiento, también me han parecido muy similares. Mientras que el Jaguar E-Type coupé era un modelo bastante “racing”, el descapotable buscaba más el tacto de un gran turismo, un coche con el que disfrutar de cruceros rápidos y del paisaje. El F-Type cuenta con unas prestaciones muy por encima de la media del panorama actual, pero no pretende ser un “devorador de circuitos”. Donde más se agradecen estos Jaguar es en una carretera de montaña, descapotados, con las ventanillas bajadas y deleitándonos con el aire y el impresionante sonido de sus poderosas mecánicas retumbando por las laderas. Lo que se experimenta en estos vehículos en un escenario así es algo sublime, entramos en el reino de los sentidos, no en el de la razón.

Sobre cuál me gusta más, no sabría qué decir: echa un vistazo a la galería de fotos y decide tú mismo. Tal vez con el E-Type me durase más el carné de conducir (con la capota cerrada en el F-Type no eres consciente de la velocidad a la que circulas), pero el eficiente motor V6 sobrealimentado del Jaguar “moderno” ha logrado un consumo medio a velocidades legales de apenas 8 l/100km, una cifra con la que el E-Type V12 recorre la mitad de distancia… y eso que es más ligero.

El Jaguar F-Type S, en el día a día

La verdad es que no me canso de mirarlo; me gusta desde cualquier ángulo: con el techo cerrado, al aire libre, por la noche, al sol… incluso lloviendo -por cierto, puedo constatar que la capota cierra francamente bien porque, ley de Murphy, tocaron varios días de agua que, afortunadamente, me respetó para las sesiones de fotos-.

40

Las manillas retráctiles son un detalle llamativo. Me hace gracia que sean motorizadas, ya que en los años 70 eran típicas en muchos deportivos clásicos y se abrían sencillamente con un resorte al pulsar un botoncito. Aquí han incorporado un pequeño motor eléctrico, similar al que mueve los asientos con mil y un reglajes (los mandos están colocados en la puerta, muy a mano) o al que se ocupa de abrir y cerrar las toberas centrales de aireación… Sumando y sumando, es fácil encontrar dónde están los 1.750 kg que pesa en canal este aparato, y eso que está fabricado completamente en aluminio.

En el interior vemos el típico puesto de conducción de un roadster clásico: volante muy vertical, pedales al fondo y encajonados entre la puerta y el túnel de transmisión, todos los mandos al alcance de los dedos… Gracias a la multitud de reglajes que tenemos en el volante y las banquetas, conseguimos ajustarnos al F-Type como un guante. Vamos sentados muy bajos y casi sobre el eje trasero, en una posición muy similar a la de su antepasado, pero rodeados de un lujo y un equipamiento dignos de una berlina para los más sibaritas.

40

El motor V6 sobrealimentado de origen Ford desarrolla 380 CV y 460 Nm de par, tiene un tacto delicioso y un sonido… ¡madre mía, qué sonido! El escape cuenta con un par de mariposas de accionamiento neumático que anulan el silencioso trasero y hacen pasar los gases por una caja de resonancia; esto convierte el rumor del Jaguar en una estampida de fieras, desde el rugido de un león en la zona baja y media del cuentavueltas hasta un aullido que te pone los pelos de punta y que casi te hace saltar las lágrimas por tener que pasar a una marcha más.

La caja de cambios de 8 relaciones automática permite mantener el propulsor siempre en la zona óptima; como el motor tiene una curva de par muy plana, es posible elegir entre dos marchas para una misma trazada. La mayor ventaja de esta transmisión la tenemos en los viajes por autovía: a 120 km/h apenas llegamos a 2.000 rpm y el ordenador de viaje nos muestra unos sorprendentes 8 l/100km (he llegado a lograr medias en zonas llanas de 7,2 l/100km). Su funcionamiento es muy bueno en el 99% de las ocasiones, pero, si avivamos el ritmo, salen a relucir dos defectillos: es algo lenta y se queda con la orden en la recámara. Me explico: intentamos bajar una marcha y el cambio no obedece, unas veces porque no le damos tiempo y otras porque considera que estamos demasiado cerca del corte de encendido. El conductor toma las medidas oportunas para salir del paso y cuando menos se lo espera… zas, la caja acata la orden dada unos instantes antes y te deja desconcertado. Las levas montadas en el volante tampoco ayudan; la palanca, con un gatillo que hay que accionar cada vez que queremos pasar de punto muerto a primera o marcha atrás, resulta engorrosa cuando maniobramos en la ciudad.

Por las calles hay que aprender a convivir con las miradas de todo el mundo, con los chavales que sacan sus móviles para hacer fotos, con los parachoques de los SUV a la altura de la frente… Es el “precio” que hay que pagar por un deportivo de este nivel.

40

Con la capota cerrada tendremos que confiar gran parte de nuestro campo de visión a los retrovisores, así que conviene estar muy seguros de que no tenemos a nadie en nuestro ángulo muerto si queremos evitar un susto. La descomunal anchura de las cachas traseras también hay que tomarla en consideración cuando maniobramos en un garaje. Al contrario que en un coche convencional, la parte posterior es más amplia que la delantera, así que el hecho de que hayamos podido “meter el morro” no quiere decir que la zaga sí quepa.

Por fin escapo de la jaula que supone el tráfico de la ciudad; me escabullo por una zona donde no ser el centro de las miradas para descapotar este Jaguar (maniobra que se puede hacer hasta 50 km/h y que no tarda más de 9 segundos) y disfrutar al aire libre. Personalmente, me gusta sentir el viento -para eso quiero un descapotable-, así que bajo las ventanillas y desmonto el cortavientos que va entre los arcos antivuelco. Acciono el escape deportivo… y a gozar. Esto tiene dos ventajas: la primera es que la sensación de libertad es increíble y la segunda, que a la mitad de velocidad nos parece que vamos el doble de rápido, algo más efectivo que un detector de radar.

40

En carretera virada, el comportamiento se revela de lo más noble, hasta el punto de parecer que este coche es mucho más ligero de lo que en realidad es. El tacto de los frenos sólo tiene un adjetivo: excelente, se dosifican de maravilla. Cuando pisamos a fondo el pedal es como si un gato clavara las uñas sobre una alfombra.

La lluvia y la noche se me echan encima justo cuando estoy en plena autovía; afortunadamente, la luz de los faros bi-xenón adaptativos es excelente y entre 100 y 120 km/h la aerodinámica se encarga de que el agua no me moje… aunque la que escurre por el parabrisas empieza a gotear. Por fin, encuentro un área de servicio en la que poder detenerme unos instantes (no me gusta accionar en marcha las capotas, es como desplegar una vela y se fuerza mucho el mecanismo, aunque lo permita el fabricante) para cerrar el techo.

La tormenta otoñal arrecia y las enormes ruedas que calza este Jaguar no son lo mejor para atravesar los charcos que se forman en algunos tramos de la A52, así que, calma. En realidad me da igual ir más despacio, no quiero que este viaje termine nunca.

Por desgracia, llego al garaje de casa y he de dejarlo aparcado. Saco la mochila con la cámara y el trípode que siempre me acompañan. Poco más cabe en el maletero, pero eso da igual en este coche: no busca llevar de viaje a toda la familia, sino hacer disfrutar de cada kilómetro del recorrido; en eso apenas tiene rivales. Qué pena me da irme a dormir y no poder seguir mirándolo…

El Jaguar F-Type S, en el circuito

Para probar las reacciones de un coche semejante no hay más opciones que un circuito, así que me dispongo a probarlo sobre el trazado que el Ayuntamiento de Forcarei tiene en A Magdalena.

40

El F-Type cuenta con tres modos de funcionamiento:

Normal, cada vez que ponemos en marcha el V6 está en este modo.

Winter, recomendable para los días muy lluviosos o sobre firmes deslizantes. Reduce el par motor, las arrancadas son en segunda e incluso en tercera para evitar pérdidas de motricidad y el pedal del acelerador es menos sensible.

Sport, el cambio automático apura más las relaciones y, si lo usamos como manual, aumenta su obediencia, manteniendo las marchas en el corte.

Con el control de estabilidad conectado, el Jaguar F-Type es dócil y divertidísimo para la mayoría; la verdad es que sólo el sonido ya te hace disfrutar. El ESP tiene una puesta a punto muy buena y no es demasiado intrusivo porque el chasis es bastante eficaz: se puede ir a un ritmo muy alto sin que tenga que trabajar la electrónica.

Al límite, el F-Type saca a relucir una puesta a punto de las geometrías que busca una tendencia subviradora, algo a lo que contribuyen unas ruedas 4 cm más anchas atrás que en el eje delantero (275/35-19 frente a 235/35-19). Esto lo hace más sencillo de llevar para la mayoría.

Desconectar el control de estabilidad y seleccionar el modo sport es como abrir la caja de Pandora. Con cada reducción, el escape petardea y ruge como las trompetas de Jericó y la caballería está siempre dispuesta a catapultarnos con cada caricia del pie derecho.

Estamos sentados en un coche con 380 CV, unas suspensiones bien hechas y muy “calzado”… Decir que es fácil ir al límite con él es una falacia. Se muestra muy noble, avisa y se deja domar, pero hay que tener claro qué órdenes damos y debemos estar preparados para dar la contraria si nos hemos equivocado. En definitiva, deja claro que no es un deportivo sin concesiones. Su lugar no son los circuitos, pero no se amilana en ellos y el disfrute a sus mandos es tremendo.

Jaguar F-Type S: la prueba, en vídeo

Conclusión

En un mercado en el que la razón impera, no está de más encontrarse con modelos que son pura pasión y diseño. Jaguar es una de las firmas con más tradición creando coches con un “punto sport” y el F-Type es un digno sucesor del glorioso pasado de la marca. Sus prestaciones son muy buenas y, aunque no es un deportivo radical, sobra para poner los pelos de punta al 99% de los conductores que tengan el día “guerrero”. Los hay más rápidos, más eficaces, más amplios… pero no hay muchos vehículos que sean capaces de despertar tus sentidos sólo con mirarlos, y este roadster lo consigue.

40

Para un apasionado de los automóviles, es una verdadera alegría ver que Jaguar “vuelve por sus fueros” dispuesta a plantar cara a lo más granado del panorama actual. Algunos detalles de acabado son mejorables en un coche que roza los 100.000 euros, pero no cabe duda: la marca está haciendo las cosas muy bien para poner contra las cuerdas a los intocables del segmento, y lo lleva a cabo con un gusto exquisito.

Si buscas un deportivo sin concesiones, es mejor que dirijas tus miradas hacia otros modelos, pero si lo que quieres es estilo, unas prestaciones muy elevadas y disfrutar de cada minuto que pases al volante de tu coche, acertarás comprando el Jaguar F-Type.

¿Buscas un coche como éste?

¿Te interesa el Jaguar F-Type, pero quizá con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Jaguar F-Type puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.

Te puede interesar...

Rubén Fidalgo

7 Comentarios

Rubén Fidalgo 23 Octubre, 2013

Muchas gracias a mi amgo Jose por dejarme su precioso Jaguar E-Type V 12 para esta prueba. Un abrazo.

luis 23 Octubre, 2013

Un coche espectacular. Gran prueba Rubén

Rubén Fidalgo 23 Octubre, 2013

Hola Luis, muchas gracias, el F-Type es un coche muy especial, me ha encantado, y poder contemplarlo junto al E-Type ha sido un privilegio. Espero que disfrutes las fotos. Un saludo.

Celso 23 Octubre, 2013

Excelente prueba Rubén! Una preciosidad de coche. De mayor quiero ser como tu! Jeje un abrazo.

Rubén Fidalgo 24 Octubre, 2013

Hola Celso, muchas gracias por tu comentario. No soy tan mayor, es que me han salido canas en la perilla demasiado pronto. Un saludo!.

Álvaro Ruiz 24 Octubre, 2013

Excelente prueba. El video tiene momentos (y sobre todo sonidos) estupendos. Personalmente pienso que el Jaguar más bonito de la historia no es el type E sino el D de los años 50, pero de lo que no cabe duda es que el nuevo F-type es bonito, entre tanto “manogolumen” y pseudo 4×4 en el mercado actual.

Rubén Fidalgo 24 Octubre, 2013

Hola Álvaro, sabes que a mí los clásicos me tienen ganado el corazón… me encantaría tener un MK II 3.8 para uso diario… pero el F-Type me parece un coche realmente atractivo en medio de un mercado plagado de “electrodomésticos”. Precioso el D-Type, sin duda. Un fuerte abrazo.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba