Ibiza Sportcoupé 1.9 TDI

7 Julio, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

Tras la reciente llegada del Ibiza 5p, Seat pone sobre la mesa la variante SportCoupé de 3 puertas. Práctico y divertido hasta decir basta, ofrece un amplio equipamiento, una generosa gama mecánica y un precio interesante. Estará a la venta a finales de julio.

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Más información en hoyMotor16, número 1290


En los pasados Salones de Ginebra y Madrid, celebrados este mismo año, pudimos ver el concept Bocanegra que, nacido directamente de los trazos del diseñador Luc Donckerwolke, anunciaba las líneas del Ibiza SportCoupé que ahora mostramos en estas páginas.


En su diseño, al igual que en el de su hermano de 5 puertas, queda patente el nuevo concepto ‘Arrow Design’, que hace que el coche tenga un frontal agresivo y afi lado y unas formas muy angulosas en su vista lateral. Sin embargo, esta versión de 3 puertas se desmarca por una zaga diferente, más recortada y musculosa, con una línea de hombros muy alta. Gracias a estos cambios la longitud decrece en casi 2 centímetros, como lo hace también la altura total. Aún así, supera los 4 metros de largo, de manera que su presencia y empaque son mayores que en generaciones anteriores. La verdad es que empieza a hacerse raro hablar de ‘utilitarios’ al referirnos a coches como el nuevo Ibiza, que parecen haber subido un peldaño en la escala de segmentos sin que nos hayamos dado cuenta.


Al acceder al interior, nada cambia con respecto al Ibiza 5p. Tras acoplarme en sus asientos, observo una consola dividida en dos secciones claramente diferenciadas que, si bien no destaca por un diseño rompedor, sí resulta cómoda a la hora de manejar todas sus funciones. Además, no está recargada de botones porque muchos de ellos –luces de emergencia, ESP, calefacción de asientos, cierre centralizado, control de presión de neumáticos…– están ubicados en la parte baja, junto a la palanca de cambios. En las plazas delanteras me encuentro a gusto, la posición al volante es deportiva y tanto el espacio disponible como la ergonomía son buenos. Eso sí, la fila posterior de asientos es algo justa. No se puede decir que sea mínima, pero un ocupante de 1,80 metros de altura se dará cuenta de que tiene el techo más cerca de su cabeza de lo que le gustaría, al igual que preferiría disfrutar de mayor espacio para las rodillas. En cuanto al maletero, los 284 litros de capacidad superan en 17 los del anterior Ibiza, lo que se convierte en un punto a su favor.


Es momento de ponerme a los mandos, comienza la prueba dinámica. Los responsables de Seat me entregan las llaves de un SportCoupé 1.9 TDI 105 CV Sport con chasis deportivo, lo que me viene bien para establecer diferencias frente al Ibiza 5p con chasis ‘normal’ que ya había conducido. Si éste me dejó buen sabor de boca por sus nobles maneras sobre el asfalto, el que ocupa esta prueba me ha gustado todavía más. Las diferencias se centran en una suspensión de tarado más fi rme y una dirección más rápida, que hacen que el coche tenga una pisada más certera. En mi camino se cruza una carretera serpenteante que invita a jugar con el Ibiza.


Así que entro en el juego, y ¡de qué manera! Tras el primer giro cerrado me doy cuenta de que el coche va verdaderamente aplomado y regala al conductor una pisada eficaz como pocas. Durante un largo tramo aumento el ritmo progresivamente porque el coche transmite confianza. No sólo no se descompone en conducción exigente, sino que vira muy plano y no pierde adherencia. Cuando rozamos los límites, muestra una cierta tendencia sobreviradora –esto es, un deslizamiento de la zaga–, pero en ese caso el ESP –por cierto, muy intrusivo– se encargará de poner las cosas en su sitio. Incluso aunque llevemos desconectado dicho sistema, entrará en funcionamiento si es necesario.


Dicho esto, cierro el apartado chasis calificándolo con nota alta, pues no sólo ofrece buen comportamiento, sino que el pasaje va cómodo en todo momento. También me ha gustado la caja de cambios, rápida y precisa en su manejo, aunque no puedo decir lo mismo del motor 1.9 TDI de 105 CV, que empieza a resultar algo rudo a estas alturas.


Sus prestaciones son buenas, pero el ruido y las vibraciones molestan. Además, en el Ibiza cuenta con unos desarrollos un poco largos que, aunque hacen de él un coche menos sediento y contamiente, empeoran la respuesta a la hora de hablar, por ejemplo, de recuperaciones. En este sentido, el motor 1.6 de gasolina y 105 CV, sobre todo con el cambio DSG de 7 velocidades –es la primera vez que lo monta un vehículo de este segmento–, será una opción a tener muy en cuenta. Cuatro motores más hay en la gama.


Si hablamos de equipamiento de serie, todos los Seat Ibiza SportCoupé cuentan con ABS, ESP y TCS, asistente de ayuda en pendiente, testigo de presión de neumáticos, equipo de audio MP3 con entrada auxiliar, airbag frontales y de cabeza-tórax…


Sus precios parten de los 12.560 euros del gasolina 1.2 de 70 CV Reference y llegan hasta los 16.485 euros de la unidad probada –por cierto, con el acabado Sport, el chasis deportivo no supone sobreprecio–.

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