Honda CR-V 2.2 CDTI

10 Julio, 2007, modificada el 24 Enero, 2011 por

La calidad general del interior y su comportamiento brillante en asfalto posicionan a este SUV dentro de las ofertas más tentadoras del segmento por una favorable relación calidad/precio

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La segunda generación del SUV de Honda se posiciona como uno de los más interesantes por su calidad general, comportamiento en carretera y funcionamiento del motor. Además su relación entre calidad y precio es muy favorable y lo convierte en una excelente opción frente a los modelos de las marcas de prestigio. Eso sí, si te gusta el monte, búscate otro coche.


A nadie puede sorprender a estas alturas que un Honda esté entre las mejores opciones de su segmento, independientemente del precio y la marca, atendiendo a todos los aspectos funcionales y de acabados. El CR-V representa perfectamente esta cuestión. Es suave de funcionamiento como el que más, reacciona con una notable agilidad  para su tamaño, peso y centro de gravedad y tanto la calidad interior como el equipamiento y el espacio para los ocupantes son irreprochables.

  • En marcha



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Valor de compra



En marcha

Respecto a una berlina el comportamiento resulta más ágil que el de algunas incluso, pero el centro de gravedad -más elevado por las características de la carrocería- condiciona las inercias en el paso por curva, aunque bastante menos de lo que sucede por término medio en los SUV de su categoría. Es en cualquier caso neutro y predecible, muy dinámico, y en este sentido creo que no defraudará a nadie que guste de ciertas características que permitan un poco de alegría al volante.


El funcionamiento de la tracción total es suave y no se aprecia los cambios de reparto de par cuando se producen, entre otras cosas  porque no parece que sean muy habituales gracias al buen trabajo del guiado de los ejes. Tanto la dirección -progresiva, suave y precisa- como los frenos -de tacto muy agradable- están a gran altura.

prestaciones

El motor 2.2 CDT-I de 140 caballos ofrece un funcionamiento muy brillante y un tacto casi de motor de gasolina en la zona alta del cuentavueltas -una característica muy del gusto del fabricante oriental- sin penalizar no obstante en consistencia a bajo régimen. Además la caja manual de seis velocidades dispone de unas relaciones muy bien pensadas, con unas primeras relaciones tirando a cortas que le imprimen carácter en ciudad, caminos  y carreteras secundarias y tanto quinta como sexta más largas y adecuadas para circular por vías rápidas y autopistas con suficiente respuesta de parte del motor, que pide a cambio un consumo de combustible muy razonable, en torno a los 7,8 litros de media durante nuestra prueba, realmente contenido teniendo en cuenta que tanto las características de la carrocería y como el peso suponen un verdadero lastre frente a las berlinas medias con las que en un momento dado se puede llegar a comparar por posibilidades de uso habitual.


Un poco ruidoso
Puestos a buscar un inconveniente en el conjunto mecánico del CR-V lo más destacable es que se echa en falta un poco más de insonorización, pues el sonido del motor llega con claridad a alto régimen. Sin embargo las vibraciones son muy bajas y la suavidad realmente notable.

Interior y maletero

La versión Innova probada posee un equipamiento particularmente extenso, que incluye control de crucero activo con radar de proximidad de funcionamiento ’casi’ perfecto salvo un importante detalle: hay que tener cuidado con  las motos y las bicicletas, pues no se percata de su presencia. Además posee navegador con pantalla táctil y cámara de visión trasera para ayudar al aparcamiento. Los asientos son de cuero, con regulación eléctrica los delanteros y ofrecen muy buena comodidad, tanto los frontales como los traseros, donde tres ocupantes estarán perfectamente acomodados tanto por anchura como por espacio para las piernas y altura.


En el maletero también hay espacio de sobra y además bien distribuido. El portón es muy amplio aunque por sus dimensiones y vértice de apertura convencional hay que tener cuidado al abrirlo para no pegar en el techo del garaje. Sin embargo abre con suavidad y no es necesario hacer mucha fuerza para bajarlo. El plano de carga es bajo para tratarse de un todoterreno y si la suspensión se pudiera bajar -como sucede en el Honda Accord Wagon- sería ya estupendo. Dispone también de una bandeja intermedia bastante resistente que se puede colocar en el piso para crear un doble fondo o en posición más elevada para dividir el espacio de carga en dos partes.

Valor de compra

El precio de esta versión, cuyo equipamiento de serie cuenta prácticamente con todo, resulta elevado y sitúa al CR-V en el nivel de precio de su competidor más prestigioso, el BMW X3. Aunque la calidad del Honda es excelente, el BMW cuenta con un mayor nivel en cuanto a refinamiento y materiales, que no en equipamiento.

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