Gama Ford Focus, prueba comparativa39

Gama Ford Focus, prueba comparativa

8 Agosto, 2012, modificada el 9 Agosto, 2012 por

Recientemente hemos anunciado el lanzamiento del Ford Focus ST como complemento a la gama del compacto alemán. Hoy te comparamos cual es el que más merece la pena entre el 1.0 ecoboost 125CV, el 2.0 TDCi de 163 CV diésel y el hasta ahora tope de gama 1.6 Ecoboost de 180 CV.

No valorado

Destacable

  • Equipamiento completo
  • Agrado de mecánicas turbo
  • Capacidad rutera

Mejorable

  • Detalles de acabado
  • Consola central muy voluminosa
  • Navegador

Pocos modelos han creado en los últimos tiempos tanto revuelo como el Ford Focus 1.0 ecoboost. Su motor de 3 cilindros de gasolina consigue unas prestaciones más que decentes y unos consumos que ciertamente dejan en jaque al diésel, y todo ello en un coche bien dotado a un precio muy competitivo.

En esta ocasión hemos podido compararlo con dos de sus hermanos con motorizaciones y acabados diferentes para ver el lugar que ocupa el recién llegado dentro de la gama. Lógicamente la última incorporación (el Ford Focus ST) con un enfoque mucho más prestacional “juega en otra liga”, por lo que se queda fuera de la comparativa.

Lo cierto es que le hemos puesto las cosas difíciles y lo hemos enfrentado a dos versiones mucho más equipadas y potentes, lo que sin duda otorga mucha más importancia a los buenos resultados obtenidos.

El Focus es ya un viejo conocido, la única novedad está en el acabado intermedio “Sport”, que incorpora una serie de detalles diferenciadores como las llantas, el kit aerodinámico (demasiado prominente el labio inferior delantero… ojo al aparcar en batería), los asientos deportivos y la suspensión con un tarado algo más firme.

Ford Focus Ecoboost 1.6 180 CV Sport, Faldón delantero, Rubén Fidalgo39
El faldón delantero del acabado Sport sobresale demasiado.

Estéticamente lo cierto es que los aditamentos aerodinámicos le otorgan un aspecto más macizo y poderoso que incluso le hacen parecer un modelo de mayor calidad y esmero en los ajustes. Las llantas tienen un diseño atractivo pero adolecen del defecto de todas las multi radio: mantenerlas limpias. En el interior, los asientos deportivos recogen muy bien el cuerpo y se pueden mantener largas kilometradas sin excesiva fatiga.

Por encima de este acabado está el del modelo diésel. El Ford Focus 2.0 TDCi Titanium tiene un nivel de equipamiento muy extenso con elementos dignos de vehículos del sector premium como el sistema de alerta de cambio de carril, el asistente de aparcamiento (cuidado, como tus hijos lo vean en acción en alguna demostración, no pararán hasta que te compres el coche que aparca solo), control de crucero activo, etc. Por todo lo que ofrece a mayores me parece un acabado muy interesante y aunque cuesta algo más de 4.000 euros que el más básico, me parece más barato que el Sport en proporción a todo lo que ofrece a mayores.

Por su parte el acabado básico de Ford, denominado Trend, tiene todo lo imprescindible, siendo su precio de partida muy interesante. Las diferencias tanto estéticas como interiores entre las tres motorizaciones están más marcadas por sus niveles de equipamiento que por las potencias de sus motores. Sin embargo, una vez en marcha, cada uno demuestra tener su propia personalidad.

El Ford Focus 1.0 ecoboost saca pecho por las calles

Cuando algún amigo o amiga me piden opinión sobre qué coche le aconsejaría y les pregunto cuántos km hacen al año, siempre que les recomiendo una versión de gasolina debido a los pocos km que recorre al año me rebaten con el mismo argumento:“es que el coche de la autoescuela era diésel y no se me calaba al arrancar porque era diésel“. Esto se debe al par motor mayor a bajas vueltas en los diésel.

Teóricamente, el 1.0 ecoboost debería ser más incómodo en la ciudad que sus hermanos mayores con mecánicas pletóricas. Sin embargo, no es así. El sistema de control de ralentí automático funciona de maravilla y la escasa inercia del motor a subir de vueltas unido al trabajo del pequeño turbo responsable de llenar de par al tricilíndrico, logran que circular por ciudad sea muy sencillo y placentero ya que no tendremos que trabajar con el cambio en exceso. Lógicamente no tiene el “punch” de la mecánica diésel de 163 CV, pero tampoco sus vibraciones, sonoridad, etc.

Ford Focus 2.0 TDCi 163 CV Titanium, CUVI, Rubén Fidalgo39
El diseño del Focus está muy conseguido.

El Ford Focus 1.6 ecoboost de 180 CV también brilla en este apartado y además con unos consumos muy ajustados gracias a su generoso par, podemos callejear en marchas largas con el motor casi al ralentí consumiendo poco. Los consumos en ciudad están muy cercanos a los del diésel, más eficiente pero más pesado, algo que pasa factura con las frecuentes arrancadas desde parado. Vencer la inercia inicial requiere mucha energía. Estamos hablando en ambos casos de consumos que rondan los 7,5-8 l/100km.

Aquí saca partido de su menor peso el 1.0 ecoboost, que se desmarca en la ciudad con unos consumos ciertamente contenidos y un buen agrado de funcionamiento. Si eres una persona que va a utilizar su Ford Focus para desplazarse por la urbe mi recomendación es claramente el 1.0 ecoboost de gasolina. No sólo por sus consumos algo inferiores, si no también por el hecho de tratarse de una mecánica que sufre menos que las diésel en el tráfico urbano, donde los filtros antipartículas acaban cediendo junto con los sistemas de recirculación de gases.

Los Ford Focus salen de viaje

Llega el momento de probar cómo le sientan los largos viajes a estos fiables compactos. Uno de los miedos que tenía era saber cómo afrontaría un viaje largo cargado y puertos de montaña un motor pequeño. Excepcional, pero pequeño.

Por agrado de conducción y por seguridad el que más me ha convencido es el 1.6 ecoboost. Los consumos se han quedado alrededor de los 7,2 l/100km, medio litro por encima de los de la mecánica diésel. Sin embargo la menor sonoridad (no es que el diésel suene mucho, no lo hace, pero el ruido es de peor calidad y acaba cansando más a nuestros oídos) y sobre todo la mejor respuesta en los adelantamientos en carretera son definitivos.

Ford Focus 1.6 Ecoboost 180CV, A52, Rubén Fidalgo39
Gracias a la sobrealimentación de gasolina, los adelantamientos con el 1.6 ecoboost son muy seguros.

El 1.6 sobrealimentado tiene una respuesta al acelerador que encandila. Cierto que consume algo más que el diésel, pero no mucho más y a cambio nos ofrece unas aceleraciones muy tranquilizadoras cuando delante tenemos un camión, la tercera es mágica y podremos pasar de 70 a 120 km/h en un abrir y cerrar de ojos, mientras en el diésel nos tocaría hacer un cambio de marcha al tener un rango de utilización menor. Mientras el de gasolina estira hasta las 6.500 rpm con un buen empuje, en el diésel seguir insistiendo por encima de 4.000 rpm sólo consigue más ruido.

El 1.0 ecoboost no va nada mal en absoluto, pero sí achaca su menor potencia y en las subidas exige bajar una marcha para no tener que hundir el pedal hasta el fondo. Esto hace que los consumos no resulten tan buenos como lo fueron en los recorridos urbanos frente a sus rivales.

La diferencia de potencia es muy elevada frente a sus hermanos y se nota claramente a la hora de realizar los adelantamientos. No es un coche lento en absoluto, es más, me ha parecido un rodador muy bueno, pero en este caso sus rivales “anabolizados” le sacan los colores al “pequeñín”.

En carretera, el tiempo en el que llevamos el pedal del gas a más de 1/3 de recorrido me hacen plantearme cómo afectará a la vida de este motor. El Ford Focus 1.0 ecoboost me sorprende por lo bien que va, pero mi mentalidad de “mecánico” me hace ir continuamente pensando en el enorme esfuerzo que le estoy exigiendo a este motor para mantener el ritmo mientras sus hermanos mayores no han empezado ni a sudar. Reconozco que es un prejuicio “técnico” ya que no tengo datos reales de la fiabilidad a largo plazo de esta mecánica, pero que sí que va más forzado que el 1.6 y el 2.0 diésel es evidente.

Por este motivo te aconsejo el 2.0 TDCi si vas a realizar largos recorridos por carretera con el coche algo cargado. En este escenario los filtros antipartículas funcionan perfectamente, los consumos son muy correctos y la mecánica va más desahogada que la de sus competidores.

El Ford Focus en el Circuito

El bastidor de este compacto siempre ha gozado de buena fama en el mundillo del motor y es verdad que es muy divertido y logra que el conductor se baje de él satisfecho.

Ford Focus 2.0 TDCi 163 CV Titanium, La Coruña, Rubén Fidalgo39
El color Rojo Marte le sienta muy bien al Focus.

Esta nueva generación se ha aburguesado algo respecto a las anteriores, pero sigue conservando ese toque característico que logra implicación por parte del conductor. Sin embargo, con el cronómetro en la mano, los tiempos no se corresponden con las sensaciones al volante. Definitivamente, el Focus es un coche más divertido que efectivo. Es muy reconfortante para el piloto sentir como el coche reacciona a las órdenes que le damos con el acelerador, freno y dirección, como la zaga se insinúa al descargarle peso en pleno apoyo, el volante informa de lo que está pasando entre el asfalto y las ruedas… pero al final el paso por curva es algo más lento que en otros modelos como (y esto me sorprende porque la plataforma es básicamente idéntica) el Mazda 3.

El mejor tiempo ha sido de 1´31″ con el Focus equipado con el motor 1.6 ecoboost de 180 CV, mismo tiempo que su primo el Mazda 3 con 30 CV menos y muchísimo menos par… el tiempo ganado en las aceleraciones de las rectas y al salir de las curvas lo hemos perdido en algún lugar… en una peor adherencia en curva.

El mayor peso sobre el eje delantero se nota bastante en el modelo con la mecánica 2.0 TDCi, también la mayor brusquedad en la entrega de par condiciona su comportamiento. Las diferencias dinámicas entre los tres acabados están más marcadas por el equipo de ruedas que montan que por la dureza de las suspensiones. Tanto el Sport como el Titanium montan llantas de 17″, que proporcionan una mayor sensación de precisión en el volante al carecer de la deriva que tienen las ruedas de más balón del acabado Trend. Donde más ventaja aporta este hecho es en las maniobras de esquiva y frenadas gracias a su menor deriva en la guiñada. Sin embargo en el paso por curva las diferencias no son tan notorias, en parte gracias al menor peso del compacto motor ecoboost 1.0 de tres cilindros.

Ford Focus Ecoboost 1.6 180 CV Sport, A Pastoriza, Rubén Fidalgo39
El balanceo de la carrocería es bastante acusado.

Las reacciones son siempre sanas y el control de estabilidad funciona francamente bien. En mi opinión el único punto negativo que le he encontrado a estos tres Focus es el hecho de que al desconectar los sistemas de control, en el ordenador dice desconexión del control de tracción. Esto da lugar a equívocos, ya que la realidad es que, además del TCS, hemos desconectado también el ESP.

Llegados a este punto, no tengo muy claro cuál dar cómo ganador en el apartado dinámico, los tres van muy bien. Me ha decepcionado un poco el Focus con el acabado Sport, su nombre y sus suspensiones me prometían más de lo que me han dado realmente, todo lo contrario que el 1.0 Ecoboost Trend, por lo que se merece la medalla en este apartado.

Conclusión

De los tres niveles de acabado disponibles la diferencia entre cada uno de ellos ronda los 2.000 euros. Personalmente me parece más caro el salto del Trend al Sport que del Sport al Titanium. Si te estás planteando un Sport yo daría el salto al Titanium porque el equipamiento es mucho más generoso. Si vas más justo y tus miradas se dirigen al Trend, personalmente no sufriría demasiado por no contar con los extras del Sport, cuyo sobrepecio creo que no compensa. El salto al Sport además lleva implícito el cambiar las llantas de 16 por unas de 17 pulgadas lo que significa un mayor gasto de mantenimiento.

Respecto a las tres motorizaciones, no nos engañemos, la que mejor tacto y agrado de conducción ha tenido es el 1.6 ecoboost de 180 CV que además ha dejado unos consumos muy razonables a ritmo legal. El diésel no lo recomiendo por los gastos de mantenimiento mayores y la posibilidad de una mayor carga impositiva si sale adelante la eco tasa.

El 1.0 ecoboost no puede competir con sus dos hermanos mayores en prestaciones, pero para nada se acompleja ante ellos. Los consumos si queremos seguir a sus hermanos no son mucho menores que los de éstos, pero si “jugamos” a conducir de forma económica, el 1.0 de 125 CV puede sacar unas cifras de ahorro imposibles para sus hermanos “musculados”.

Ford Focus 2.0 TDCi 163 CV Titanium, La Coruña, Rubén Fidalgo39
La parte trasera del Ford Focus recuerda a su hermano el Fiesta.

Si te vas a mover por ciudad en desplazamientos cortos y algo de extra radio, el Ford Focus 1.0 ecoboost es sin lugar a dudas la mejor opción de todas. Si por el contrario la mayoría de tus desplazamientos van a ser por carretera y viajes más o menos largos, la mayor potencia y desahogo del 1.6 ecoboost hace que los consumos no sean mucho mayores pero sí la solvencia para realizar adelantamientos, coronar un puerto, etc. Es más, si viajas cargado es muy probable que consumas menos combustible que su hermano pequeño, ya que la falta de potencia obliga a la mecánica a trabajar más forzada.

El motor diésel de origen PSA es una mecánica excelente, pero los consumos obtenidos no son tan bajos como para merecer la pena los mayores gastos de mantenimiento y reparación, así como la menor finura de funcionamiento respecto a sus hermanos de gasolina.

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Rubén Fidalgo

6 Comentarios

Nico 8 Agosto, 2012

Tengo una duda porque al principio del articulo comentas que para trayectos largos y en carretera eligirías el 2.0 TDCI pero al final del articulo mencionas que para los trayectos largos elegirías el 1.6 Ecoboost. Me tienes un poco confundido 🙂

ruben 8 Agosto, 2012

Buenos días Nico, efectivamente puede sonar contradictorio el consejo. Me refiero a que para largos desplazamientos y muchos km anuales compensa el diesel por el menor consumo. Sin embargo la posibilidad de una eco tasa sobre el diesel y la posibilidad de convertir a glp la mecánica de gasolina pueden dar la vuelta a la tortilla. Un saludo

Rafa 5 Septiembre, 2012

¿Hay algún dato que confirme que este ecoboost también se puede convertir a GLP?, porque entonces sí que resultaría una opción interesante desde el punto de vista del mantenimiento, coste del combustible, contaminación… En teoría todos los gasolina se pueden convertir, pero nunca he leído que ya se haya hecho con este motor.

Rubén Fidalgo 5 Septiembre, 2012

Hola Rafa, el motor Ecoboost es aún muy reciente y por lo que he podido indagar, en España aún no hay nadie que lo haya reconvertido, ya que son modelos nuevos con garantía y los propietarios suelen esperar a finalizar la garantía del fabricante, ya que la perderían. En esta web puedes ver los modelos que sí se han reconvertido: http://www.bunet.es/index.php?option=com_content&view=article&id=94&Itemid=108

Rubén Fidalgo 5 Septiembre, 2012

De todos modos, que no te extrañe que en breve aparezca un ecoboost en la lista, en cuanto empiecen a tener edad como para haber finalizado la garantía. Es más, en Italia es probable que sí hayan reformado alguno, estoy pendiente de que me lo confirmen.

antonio 23 Noviembre, 2012

A los que vayáis a comprar un focus tened cuidado, el modelo que lleva el motor diesel 1.6 de 95 C.V lleva frenos de tambor detrás, es una modificación que han realizado al modelo en junio de este año y no lo recogen en ninguno de sus catálogos. A mí me la han colado, que no le pase a otros.

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