Ford Mondeo

13 junio, 2007, modificada el 24 enero, 2011 por

El nuevo Mondeo impacta visualmente, pero lasgrandes bazas las reparte entre dinámica y amplitud interior. Con el motor diésel de 140 CV se convierte en un viajero infatigable.

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El nuevo Mondeo impacta visualmente, pero lasgrandes bazas las reparte entre dinámica y amplitud interior. Con el motor diésel de 140 CV se convierte en un viajero infatigable. En estas páginas desvelamos los secretos del coche que estrenó James Bond.


Fue líder en ventas en 2004, aunque su nacimiento se produjo algunos años antes, allá por 1993. El nuevo modelo llega ahora con todo, coge carrerilla y se sitúa en lo más alto gracias a un salto cualitativo. Musculoso y elegante a la vez, ha crecido en tamaño y peso específico. De hecho, disfruta de una habitabilidad ejemplar, que obtiene al estirar la distancia entre ejes nada menos que 100 milímetros, además de otros 40 en longitud y 70 en anchura. También la presentación interior goza ahora de un «status» superior, aunque sin estar a la altura de un VW Passat. A cambio, ahora puede presumir de un aporte tecnológico de primer nivel, con elementos como la suspensión adaptativa o el control de velocidad activo.

Uno de sus puntos fuertes sigue siendo su sobresaliente dinámica, basada ahora en una geometría que hereda del S-Max. Lo realmente excepcional es que a un gran comportamiento se suma un confort general de primera clase, devorando kilómetros de asfalto casi sin despeinarse. Más aún cuando monta el propulsor diésel 2.0 TDCi de 140 caballos, una versión que pide espacios abiertos para desarrollar sus argumentos. En definitiva, el nuevo Ford Mondeo tiene muchas papeletas para poner contra las cuerdas al Volkswagen Passat y al Peugeot 407, los dos grandes triunfadores del momento. Razones no le faltan, así que parece que el éxito está más que asegurado. El regreso ha sido espectacular.


MECÁNICA
La oferta mecánica del Mondeo es amplia como pocas. El abanico se extiende con cuatro variantes de gasolina y tres más diésel. Sobre estas últimas, como suele ser habitual, recaerán la mayor parte de las ventas. De momento, el techo en diésel corresponde al TDCI de 140 caballos que nos ocupa, un propulsor brillante que pide salir de la ciudad y «devorar» kilómetros para sacarle todo el provecho. Este dos litros consta de inyección directa common rail, turbo de geometría variable e intercooler y añade un filtro de partículas DPF libre de mantenimiento. Tremendamente refinado, gracias a las cinco inyecciones existentes por cada ciclo de combustión, este propulsor se muestra muy progresivo, aunque quizá le falte algo de empuje a bajo régimen.


No hay que olvidar que nuestra unidad supera los 1.600 kilos en la báscula, pero en caso de necesidad cuenta con un aliado que responde al nombre de «overboost». El par máximo es de 32,6 mkg, cifra que se mantiene constante entre 1.750 y 2.240 revoluciones. Si llega el apuro, ese sistema puede entregar de forma transitoria hasta 34,7 mkg, por ejemplo a la hora de adelantar. Por cierto, las cifras obtenidas con el infalible correvit están dentro de lo esperado para un vehículo de estas características. A la hora de afrontar un adelantamiento «de manual», el Mondeo TDCI 140 CV necesita ocho segundos para pasar de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad y una «pista libre » de 217 metros para realizar la maniobra. Si tenemos espacio y buena visibilidad y nos decidimos por adelantar engranando la quinta, el tiempo se eleva hasta los 10,5 segundos y la distancia hasta los 270 metros.


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Como es lógico, con el vehículo al completo (cinco pasajeros y equipaje) las cifras no son tan atractivas. En este caso el lastre de peso le pasa factura y en la misma maniobra el tiempo se eleva hasta los 9,5 y 11,5 segundos, respectivamente, y las distancias a 285 y 349 metros.


DOS GENERACIONES, FRENTE A FRENTE
Nuestro compañero Alfonso J. Nieto es un incondicional del Ford Mondeo. De hecho, ha repetido compra y por lo que nos ha comunicado podría no haber «dos sin tres». Le llama la atención la apariencia y robustez del nuevo, que «empequeñece» su coche, y el diseño «agresivo». De su vehículo alaba el comportamiento, el confort general y el maletero. Tras realizar unos cuantos kilómetros con el «nuevo», no hay duda en su conclusión: parece un coche de un segmento superior, todo es más vistoso en el interior y la consola central no es tan recta y sencilla. El comportamiento es parecido y las sensaciones muy similares, a pesar de que «mi Mondeo» es un TDCi de 130 CV. También destaca que el capó ya no se abra con la llave.


RIVALES
Muchos son los rivales con los que entabla batalla, pero en esta ocasión su punto de mira se dirige principalmente a los modelos que en estos momentos ocupan los primeros puestos en las listas de ventas: el VW Passat y el Peugeot 407. A estos dos «gallitos» hemos sumado el Renault Laguna, aunque también podríamos contar con el Citroën C5, el Honda Accord o la armada coreana (Kia Magentis, Hyundai Sonata…).


Todos gozan de un gran comportamiento, si bien el Passat es el único que puede sumar un extra en forma de tracción total. Mondeo y 407 comparten el mismo motor, el Passat se desmarca con inyección directa con sistema bomba-inyector (el resto common rail) y el Laguna es el que más estira la potencia (150 CV). Todos llevan cajas manuales de seis relaciones y los consumos y prestaciones son tan similares que no son determinantes. El Mondeo es dinámica; el Passat, prestigio; el 407, diseño, y el Laguna, precio.

  • Comportamiento



  • Interior y maletero



  • Consumo y mantenimiento



  • Seguridad



Comportamiento

Ya durante la presentación a la prensa tuvimos ocasión de comprobar el extraordinario aplomo del Mondeo por las carreteras de Cerdeña. Ahora hemos subido el listón, le hemos exigido mucho más, y el resultado en cuanto a satisfacción ha sido prácticamente el mismo. Tiene mérito, porque en esta ocasión hemos analizado sus reacciones con un modelo estándar, con suspensión «normal», mientras que en nuestra primera toma de contacto venía equipado con la suspensión adaptativa IVDC. El Mondeo no parte de cero, ni mucho menos. Comparte la geometría y buena parte de las soluciones del tren de rodaje del S-Max, eso sí, adaptadas a la berlina.


Se ha mejorado la suspensión delantera, de tipo McPherson, y se ha rediseñado el eje trasero multibrazo, ahora con subchasis aislado. El resultado es espectacular, pues existen pocos modelos que tengan un equilibrio tan perfecto entre confort y eficacia dinámica. De hecho, el Mondeo afronta zonas sinuosas con una facilidad pasmosa, casi sobrenatural para un vehículo de su tamaño y peso. Al abordar el eslalon de conos, el morro obedece casi marcialmente y sólo cuando se incrementa la velocidad de manera desmedida tiende a seguir recto. En ese momento, el control de estabilidad pone las cosas en su sitio. Si lo desconectamos, sólo hay que levantar el pie del acelerador para que las cosas vuelvan a su sitio.


Llama la atención que en los cambios de apoyo apenas se descompensa y gira muy plano, aspecto que aumenta la confianza del conductor. Mención especial para los neumáticos que calza nuestra unidad (235/40 ZR18), primorosos en agarre pero ciertamente exagerados para una versión de «sólo » 140 caballos. La dirección es de cremallera con asistencia hidráulica y necesita 2,75 vueltas de volante entre topes. En giros rápidos nos ha gustado, pero en curvas de amplio radio y a gran velocidad no transmite todo lo que nos hubiera gustado. En cualquier caso, es más una cuestión de confianza al principio que de «lagunas» en su recorrido. El radio de giro es de 11,45 metros, aceptable para un vehículo que acaricia los 4,78 metros. 


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En cuanto a los frenos, el Mondeo monta unos generosos discos ventilados delante (300 mm) y macizos detrás (302 mm). Las distancia de frenado obtenidas aprueban el examen sin esfuerzo, situándose por debajo de la media del segmento. Incluso con el vehículo cargado a tope no desentonan lo más mínimo (a 120 km/h necesita 59,1 metros por 56,8 si sólo va el conductor). Eso sí, comprobamos que, con un uso muy continuado, los discos y pastillas son proclives a un rápido calentamiento que les hace perder parte de su efectividad. En resumen, muy buenas maneras, en consonancia con los mejores vehículos de esta categoría.

Interior y maletero

EL nuevo Mondeo es un vehículo completamente nuevo que surge de la plataforma que ya ha visto nacer a vehículos como el S-Max o el Galaxy. Es fácilmente entendible, por lo tanto, el estirón dado por este vehículo con respecto a su predecesor. En versión cinco puertas (la más vendida a la postre) gana 40 mm en longitud, 70 de ancho y 80 de alto. También la distancia entre ejes crece 100 mm, así como los anchos de vías. Estas ganancias se perciben nada más acceder al interior. El resultado es una habitabilidad muy superior, suficiente para dejar «pequeño» en la plazas traseras a un VW Passat y muy pequeño a un Peugeot 407. En esas plazas, la cota de anchura es realmente buena, pero no así la de altura, suficiente sin más debido a la fuerte caída del techo.


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De hecho, en la plaza central un adulto que supere el 1,75 rozará con la cabeza en el techo, debido a que la banqueta en esa zona está sobreelevada. Si a eso unimos que en el respaldo se sitúa el reposabrazos (también sin mullido), mejor elegir sitio en una de la ventanas. El amplio (y para algunos pesado) portón trasero da paso a un maletero con un capacidad de 540 litros, eso sí, con kit de reparación (sin rueda). Si queremos una de emergencia, no nos costará nada, pero perderemos 12 litros. y si queremos una convencional habrá que pagar 50 euros.


 

Equipamiento

APORTE TECNOLÓGICO: AHORA, SÍ
El Mondeo ha recibido una extensa puesta al día en materia tecnológica. No hay elementos que sean demasiado novedosos, pero sí le hacían falta porque la generación anterior se había quedado algo descolgada en este sentido. Veamos las principales novedades introducidas. El control de velocidad adaptativo (ACC) permite fijar la velocidad de nuestro vehículo y la distancia con el coche que nos precede. Cuando detecta un vehículo en movimiento delante, el ACC desacelera para guardar la distancia prefijada y, en caso de peligro de colisión, avisa al conductor de manera sonora y visual. Su precio, 1.200 euros.


La segunda gran aportación es el empleo de un control activo de la dinámica del vehículo (IVDC) con control continuo de la amortiguación (CCD). Este sistema adaptativo controla el balanceo del vehículo ajustando prácticamente en tiempo real el tarado de los amortiguadores a la condiciones del firme y al tipo de conducción. El conductor puede elegir entre tres modos de actuación: normal, sport y confort. Además, con el sistema IVCD también se monta la asistencia a la arrancada en pendiente (HLA), sistema que detiene el vehículo durante 2,5 segundos para evitar que ruede hacia atrás cuando afrontamos desde parado una pendiente.


También el Mondeo incorpora un sistema avanzado de iluminación adaptativa que permite que las luces delantera giren hasta 15 grados, según el radio de giro del volante, iluminando así las curvas de manera óptima. Este sistema es compatible con luces halógenas o bi-xenón. Este modelo también se apunta a la moda del acceso y arranque sin llave. Al acercarnos al vehículo podemos acceder al interior sin necesidad de accionar el mando a distancia y, una vez dentro, basta con apretar el mando Ford Power para que arranque el coche.


Y por último, una primicia que atiende al nombre de Easyfuel, un sistema tan ingenioso como sencillo que evita que se llene accidentalmente el depósito con un combustible equivocado, gracias a un inhibidor especial. No hay tapón, pero existe un aro mecánico alrededor de la apertura de la boca que al ser «empujado» por la manguera permite que se abra el conducto. Si nos equivocamos, como la manguera de gasolina es más estrecha, no puede accionar el sistema y, por lo tanto, no permite el acceso al depósito.

Consumo y mantenimiento

Ya hemos comentado que este propulsor pide salir de la ciudad a las primeras de cambio. Y lo hace sin derroches innecesarios. A velocidad constante por carretera (90 km/h), el consumo no alcanza los cinco litros, cifra que se eleva hasta los siete por autopista (120 km/h).

En ciudad el gasto registrado ha superado los ocho litros cada 100 km. El cambio asociado a nuestro protagonista es manual de seis relaciones. De tacto exquisito, invita a cambiar constantemente y sólo cuando se le trata de manera demasiado exigente (prácticamente sport) hay que guiar la palanca con más esmero para engranar sin fallos. De todas formas, no es un coche de carreras.

Seguridad

PARCELA PRIORITARIA
La seguridad es un punto vital en el desarrollo de un nuevo vehículo y el Mondeo no ha sido ajeno a este aspecto. Además de presentar una carrocería más rígida, se ha optimizado el despliegue de los airbag frontales, laterales y de cortina, sumando, además, otro de rodilla para el lado del conductor y del que carecen algunos de sus rivales. También cuenta desde este momento con un sistema de activación automática de luces de emergencia o un control monitorizado de la presión de los neumáticos , disponible con o sin gomas tipo Run Flat.


En caso de colisión, la columna de la dirección se pliega de manera horizontal, aumentando el espacio de supervivencia del conductor, los pedales son retráctiles y los reposacabezas delanteros activos para proteger mejor los latigazos cervicales. Toda la gama Mondeo presume de control de tracción y estabilidad de serie, así como de anclajes Isofix.


CONCLUSIÓN
Primero lo vimos en acción, nunca mejor dicho, compartiendo protagonismo con James Bond, todo un agente 007. Luego tuvimos ocasión de asistir a su estreno estático y ya nos dejó una gran impresión. No hace mucho los conducimos por las carreteras de Cerdeña y nos cautivó. Y ahora lo hemos probado con mucha mayor intensidad y no ha variado nuestra opinión. En Ford han sabido hacer los deberes y con el nuevo Mondeo desean reconquistar el primer puesto en las ventas del segmento.

Muchos son sus atractivos, entre ellos, un comportamiento dinámico sobresaliente sin ceder a cambio enteros en confort, gracias a un esquema de suspensión sumamente equilibrado. También el tamaño juega a su favor frente a la mayor parte de sus rivales y, además, se desmarca del resto con una estética moderna y poderosa que casi le sitúa, por apariencia, en un segmento superior. Del motor 2.0 TDCi de 140 caballos ya pocas cosas se pueden decir. Mueve con soltura un conjunto que supera los 1.600 kilos y prefiere viajar por espacios abiertos que desmarcarse por la ciudad.


El aporte tecnológico y el equipamiento es otra de sus bazas, al que se suma durante la campaña de lanzamiento un pack gratuito (valorado en 750 euros) que incluye control por voz con Bluetooth, control de velocidad de crucero y faros de xenón. El Ford Mondeo, por lo tanto, se convierte en una de las mejores alternativas de su segmento.

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