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Ford Focus ST 2019: primera prueba del GTI americano

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15 de julio, 2019

La marca del óvalo ya tiene lista la variante deportiva de la cuarta generación del Focus. Disponible con carrocería de cinco puertas o familiar y con motor diésel o gasolina, el Ford Focus ST 2019 llega al mercado con un precio de partida de 35.150 euros.

Hace poco más de un año, Ford presentó la cuarta generación de su modelo compacto, el Ford Focus, que llegó con interesantes novedades en el apartado tecnológico y mecánico y con un notable incremento de calidad respecto al modelo precedente. Pues bien, ahora, hemos podido ponernos a los mandos de, a la espera de una posible versión RS, su variante más deportiva, el Ford Focus ST 2019 con motor de gasolina.

Esta nueva generación del compacto deportivo de Ford, que promete ser la mejor de la historia, cuenta con muchas e importantes novedades respecto a la anterior generación, siendo una de las más significativas la inclusión de un diferencial autoblocante. Además, es más potente y rápido, cuenta con un sistema que simula la maniobra del punta-tacón y una función Launch Control para obtener la máxima aceleración desde parado.

En cuanto a la gama mecánica, el Ford Focus ST 2019 está disponible con un motor de gasolina turboalimentado de 2,3 litros y 280 CV, el mismo que monta el Ford Mustang de acceso, o con un motor diésel de 190 CV. Las diferencias entre una y otra variante no se quedan solo en la mecánica, ya que Focus ST diésel no cuenta con diferencial autoblocante y la suspensión adaptativa es una opción, mientras que en la variante de gasolina es de serie. Asimismo, las funciones RevMatching y Launch Control son exclusivas del Focus ST de gasolina.

Rivales del Ford Focus ST 2019: una batalla muy dura

Con el motor de gasolina de 280 CV, el Ford Focus ST 2019 cuenta entre sus rivales al Peugeot 308 GTi, el Renault Méganes R.S, el Seat León Cupra y el Hyundai i30 N que, a pesar de ser un novato en la categoría, le está poniendo las cosas muy difíciles a los más veteranos. El Volkswagen Golf GTi, la vara de medir del segmento, también se encuentra entre los competidores. No hay que olvidarse tampoco del Honda Civic Type-R, aunque el japonés es un modelo más radical y, por tanto, competencia más bien del Focus RS.

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Por el momento, solo está disponible en la red de concesionarios de la marca, con un precio de partida de 35.150 euros, el Focus ST de gasolina con cambio manual y carrocería de cinco puertas. Las variantes con motor diésel y la carrocería familiar llegarán al mercado a finales de este mismo año.

El nuevo Ford Focus ST, en vídeo

Nuestra valoración: 7,8

Diseño 8

Motor 8

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 8

Destacable

  • Asientos Recaro de serie
  • Diferencial autoblocante
  • Usable en el día a día

Mejorable

  • Personalización interior discreta
  • Sonido de escape artificial

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: deportividad sin excesos

El color Orange Fury es exclusivo para el ST.

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El Ford Focus ST 2019 cuenta con un kit de carrocería específico que no dista demasiado del que montan los Focus “normales” con acabado ST Line. Estamos, por tanto, ante una variante eminentemente deportiva, pero que no cae en excesos ni elementos demasiado llamativos. En este sentido, parece que la marca ha querido reservar los trazos más agresivos y arriesgados para la futura y radical versión RS.

Entre los elementos que ayudan a distinguir el Ford Focus ST de cualquier otra versión, tenemos los rediseñados parachoques delantero y trasero, unas taloneras específicas, el alerón posterior, las pinzas de freno en rojo y las llantas de aleación de 19 pulgadas y diseño exclusivo.

A diferencia de la doble salida central de la generación precedente, las salidas de escape del nuevo Focus ST se sitúan en los extremos. Según han explicado desde la marca, esta nueva ubicación está pensada para poder instalar una bola de remolque.

La carrocería está disponible en siete colores, dos de ellos exclusivos: Orange Fury y Blue Performance. El color naranja, que puedes ver en la galería de fotos, le sienta realmente bien al Focus y, aunque es llamativo, no resulta estridente.

Interior: asientos Recaro de serie

Los asientos Recaro del Ford Focus ST 2019 son una maravilla.

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El interior del nuevo Ford Focus ST 2019 sigue la misma tónica que el exterior, por lo que los cambios aplicados respecto a las versiones normales son discretos, quizá demasiado. Lo mejor de todo son, sin duda, los asientos Recaro tapizados en piel y Alcantara. Ofrecen un nivel de confort y sujeción excelente y, además, forman parte del equipamiento de serie, algo de lo que no pueden presumir todos los rivales del Focus ST.

Además de los asientos, el Focus ST 2019 cuenta, como elementos distintivos, con unas molduras que simulan la fibra de carbono y pedales, umbrales de puerta y pomo del cambio en aluminio. Asimismo, el volante, achatado en su parte inferior, es más grueso y lleva la inscripción ST en la base.

Respecto a la habitabilidad, capacidad del maletero o calidad de materiales y ajustes, el Focus ST no presenta cambios respecto al resto de la gama. Si quieres conocer a fondo el modelo en este apartado, te recomiendo que leas la prueba en profundidad que realizó Rubén Fidalgo del Ford Focus ST Line 1.5 Ecoboost de 182 CV.

Motor: dos opciones mecánicas para el Focus ST 2019

El motor del Ford Focus ST es el mismo que monta el Mustang de acceso.

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La nueva generación del compacto deportivo de Ford mantiene su tradicional, y casi única en el mercado, doble oferta, con una opción de gasolina y otra diésel.

En el apartado diésel, tenemos un bloque turboalimentado de cuatro cilindros y 2 litros de cubicaje que desarrolla 190 CV de potencia y 400 Nm de par máximo. Asociado únicamente a un cambio manual y la tracción delantera, el Focus ST diésel acelera de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 220 km/h.

En gasolina, la oferta se compone de un motor turboalimentado también de cuatro cilindros pero con mayor cilindrada, 2,3 litros. Desarrolla 280 CV de potencia a 5.500 rpm y entrega un par máximo de 420 Nm entre las 3.000 y las 4.000 rpm. Aunque cuenta con menos potencia, se trata del mismo bloque que emplean la versión de acceso del Ford Mustang y el radical Ford Focus RS basado en la anterior generación del compacto de Ford.

Con esta mecánica, que puede estar asociada a un cambio manual o uno automático de siete velocidades, el Ford Focus ST de gasolina acelera de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y alcanza una velocidad máxima autolimitada de 250 km/h. La cifra de aceleración es excelente, ya que iguala a los más rápidos de la categoría, Civic Type-R y Mégane RS Trophy, y supera a modelos como el Golf GTI, I30 N y 308 GTI.

El Focus ST con motor de gasolina y cambio manual cuenta con varias novedades respecto a la generación anterior. Incluido dentro del paquete opcional Performance, la caja de cambios manual incorpora la función Rev. Matching que se encarga de dar automáticamente un golpe de gas al reducir de marcha, simulando de esta manera la maniobra del punta tacón. El paquete Performance incluye también la función Launch Control que ayuda a optimizar la aceleración en línea recta del coche, manteniéndolo centrado en su carril y proporcionando la máxima velocidad posible desde parado en el menor tiempo posible.

El nuevo Ford Focus ST cuenta también con la denominada tecnología anti-lag que, heredada del espectacular Ford GT, garantiza una mejor respuesta del turbo y, en consecuencia, del propulsor.

Durante la presentación del modelo a la prensa, tuve oportunidad de probar el Focus ST con cambio manual y motor de gasolina. La respuesta del motor es excelente, ya que se muestra contundente en todo el rango de revoluciones, aunque es a partir de las 2.500 rpm cuando muestra su lado más enérgico.

El tacto y precisión de la caja de cambios es bueno, pero me gustaría que fuera más duro para proporcionar una sensación aún más deportiva. En cualquier caso, no admite reproche.

El sonido del motor es sugerente y, con los modos de conducción Sport y Track, se oyen ‘petardeos’ al cambiar de marcha, algo que siempre resulta agradable. La única pega es que el sonido del escape resulta algo artificial en determinadas ocasiones. Esto se debe a que las variaciones del sonido en función del modo de conducción escogido no se producen por medios mecánicos, sino a través de la electrónica y unos altavoces en lo que Ford denomina Electronic Sound Enhacement.

Comportamiento: muy eficaz, pero también cómodo y usable

El Ford Focus ST de gasolina acelera de 0 a 100 km/h acelera de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos.

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El Ford Focus ST 2019 supone un gran paso adelante respecto a la anterior generación, destacando por su más que eficaz respuesta en tramos revirados de curvas lentas y la gran sensación de estabilidad que proporciona circulando a gran velocidad y en curvas rápidas.

Hay varios factores que han contribuido a la mejora dinámica del nuevo Focus ST. Entre ellos, se puede citar el menor peso del conjunto, el aumento de la rigidez torsional de la carrocería y la dirección eléctrica que, con tan solo dos vueltas de volante entre topes, aumenta su rapidez en un 15% respecto a al resto de la gama Focus. La dirección, por cierto, resulta precisa y da bastante información al conductor de lo que está ocurriendo entre el asfalto y las ruedas.

Además, el nuevo Ford Focus ST cuenta con una suspensión adaptativa que, denominada CCD (Continuosly Controlled Damping), es capaz de ajustar su respuesta en función de las circunstancias del terreno cada dos milisegundos. Aunque firme en cualquiera de sus posiciones, no convierte al coche en un tabla, filtrando bien y permitiendo que el Focus ST 2019 sea un coche lo suficientemente confortable para uso diario.

Sin embargo, la mayor novedad reside en la instalación del diferencial autoblocante eLDS que, mediante un conjunto de embragues controlados electrónicamente, es capaz de desviar hasta un 100% del par a una sola de las ruedas del eje delantero. Gracias a este sistema, se limita enormemente el subviraje, se maximiza la capacidad de tracción y, en definitiva, se facilita el negociado de las curvas, permitiéndonos abrir gas antes de lo que indica la técnica para salir catapultados.

El grado de bloqueo del eLDS varía en función del modo de conducción escogido, siendo muy perceptible su entrada en funcionamiento en el modo Track, el más radical de los cuatro perfiles de conducción que ofrece el Focus. De hecho, hay que sujetar con firmeza el volante porque la dirección da tirones. En el modo Sport, aunque también se notan, los tirones son menos acusados.

Respecto a los modos de conducción mencionados, Ford ofrece cuatro perfiles: Slippery, Normal, Sport y Track. La elección de uno u otro condiciona la respuesta de control de tracción y estabilidad, la sensibilidad del pedal del acelerador, la asistencia de la dirección, la dureza de la suspensión y, en el caso de las variantes automáticas, la gestión del cambio. Ford ha conseguido que las diferencias entre uno y otro modo sean significativas. Lo único que echo en falta en este apartado es un modo que me permitiera ajustar cada uno de los parámetros de forma independiente, algo que si es posible en modelos como el I30 N o el León Cupra.

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Comentarios

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    Me ha parecido muy interesante. Bien explicado. Ford lo esta haciendo bien con sus ultimos lanzamientos. El Focus es uno de los mejores de la categoria en sus versiones normales.

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