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VÍDEO| Prueba del Ford Fiesta ST 2021: se ha quedado solo

15 de julio, 2021

Hasta ahora nos han encantado todas las generaciones del Ford Fiesta ST. ¿Qué pasará ahora con esta nueva generación que ha perdido un cilindro aunque es más potente? Pues vamos a verlo en esta prueba a fondo y en el circuito.

No hace mucho que en este segmento de utilitarios como el Ford Fiesta casi todas las marcas ofrecían un «aparato» en sus gamas. Ahora, sin el Peugeot 208 GTi, con el Ibiza FR bastante descafeinado, etc. el Ford Fiesta ST se ha quedado prácticamente solo en la categoría. Su buscamos modelos que no se pasen demasiado de los 4 metros y con potencias en el entorno de los 200 CV, sólo el VW Polo GTi cumple con las premisas. Si bajamos un poco más el listón ya nos encontramos con el Abarth 595 y 165 CV y poco más.

¿Es el Ford Fiesta ST el rey de la categoría? A lo largo de la prueba lo iremos viendo, pero te adelanto que probablemente sí lo sea, aunque bueno, ser el rey de un reino desierto es algo triste. Sí, ya sé que el verdadero rey de los deportivos de este tamaño es el Toyota GR Yaris, pero por precio y por potencia está en otra liga.

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En esta nueva generación, el Fiesta ST ha perdido un cilindro y ha pasado de ser un 1.6 a ser un 1.5, pero ha ganado 20 CV de potencia, mejores frenos, un diferencial autoblocante y un rodar de mucha más calidad. Por suerte, no ha perdido ese toque ágil que siempre lo ha caracterizado, con una zaga muy dispuesta a ayudarnos si se lo pedimos, lo que hace muy divertido ponerse a los mandos de este verdadero GTi.

¿Tiene rivales el Ford Fiesta ST 2021?

Tal y como comentaba al principio, mientras Hyundai no lance el i20 N, la verdad es que el Fiesta de Ford está prácticamente solo en el mercado. El único rival realmente digno es el VW Polo GTi, también muy eficaz y divertido y con una potencia y prestaciones equivalentes, aunque el Fiesta es un poco más reactivo y vivo.

El Abarth es claramente menos eficaz. Suena mejor gracias a sus 4 cilindros y el escape Akrapovic y la puesta en escena es más llamativa, pero la verdad es que es más lento y torpe que este Fiesta ST.

Otro posible rival, aunque lejos por potencia, es el Suzuki Swift Sport, otro coche divertidísimo de conducir, pero que se queda en clara desventaja con sus 140 CV frente al Fiesta de 200.

Respecto a su predecesor, el Fiesta ST ha ganado 20 CV pero no se notan demasiado. El motor es bueno y empuja muy bien a cualquier régimen, pero no se notan demasiado esos caballos extra. Lo que sí se nota es un rodar de mucha más calidad y la enorme mejora en motricidad que le aporta su diferencial delantero autoblocante, una opción obligatoria.

Nuestra valoración: 7,3

Diseño 7

Motor 8

Comportamiento 9

Interior 7

Equipamiento 6

Consumos 7

Destacable

  • Prestaciones
  • Comportamiento
  • Iluminación

Mejorable

  • Precio
  • Umbral del maletero
  • Llantas de 18

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Con el toque justo

El Fiesta ST es bastante discreto, lo cual puede ser una ventaja.

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Al perder la carrocería de 3 puertas el Fiesta ST es ahora más discreto que antes, pero lo que perdemos en deportividad es mucho menos de lo que ganamos en practicidad, la verdad.

El Fiesta ST no es muy estridente. Se diferencia de manera evidente del resto de Fiesta, pero sin resultar macarra. El frontal recibe una rejilla con la trama más abierta, un faldón con una entrada de aire más grande y más pegado al suelo y el inevitable logo ST que preside la calandra. Los faros son full led adaptativos y, aunque son de baja intensidad (así se ahorran lavafaros y corrector de altura automáticos) su intensidad de luz es buena.

En el lateral lo más llamativo, además de las taloneras y el spoiler sobre la luneta trasera, van a ser las llantas de 18 pulgadas que dejan espacio a unos frenos de disco ventilados que tienen un buen rendimiento.

En la vista trasera, el ST se diferencia por el paragolpes, la salida de escape doble y el difusor inferior, que le da un toque muy sport y ayuda a que parezca algo más bajo y ancho, aunque el Fiesta es un coche con una carrocería más bien alta que le resta deportividad a las proporciones generales.

En cuanto a los acabados y ajustes, el Fiesta ST tiene una buena terminación y deja una buena impresión, con detalles como los protectores de los cantos de las puertas, muy prácticos.

Interior: Vestido por Recaro

Los asientos marcan la diferencia entre el Fiesta ST y el resto de la gama.

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En el interior hay también diferencias evidentes. El salpicadero tiene más o menos el mismo diseño, cambian detalle específicos como el saludo con el logo de ST en la instrumentación, los menús específicos de los asistentes como el Launch Control, etc. También varían la palanca selectora del cambio de marchas, el volante y los pedales, pero el mayor cambio lo tenemos en los asientos, firmados por Recaro y de factura impecable. Recogen muy bien el cuerpo y son muy cómodos… salvo para entrar y salir, ya que te «abrazan» tanto que es complicado desencajarse de ellos.

Por lo demás es el Ford Fiesta que ya conocemos, con unas calidades de materiales y ajustes aceptables para su precio y el espacio razonable para su tamaño.

Delante se viaja muy bien, aunque vamos a notar bastante los baches y badenes debido a la rigidez de la suspensión y el bajo perfil de los neumáticos.

La postura de conducción es muy buena, aunque la palanca de cambios es demasiado corta y esto la aleja mucho del volante. Su tacto, en cambio, es excelente.

En las plazas traseras nos pegarán las rodillas en los respaldos delanteros en cuanto superemos el metro setenta y cinco de estatura, pero es un mal común en todos los modelos de este tamaño. Al menos la calidad de acabados y ajustes es correcta también en ellas. Lo que sí que echo en falta son las salidas de aire para las plazas traseras.

El maletero es correcto, con formas aprovechables y la posibilidad de ampliarlo abatiendo los respaldos traseros en mitades asimétricas. Lo que sí que es algo incómodo es su acceso, con un umbral de carga algo elevado.

Motor: Menos puede ser más

El motor empuja con ganas y suena mejor de lo esperado.

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El Fiesta ST abandonó el motor de 4 cilindros y 1,6 litros de cilindrada en la última etapa de la generación anterior y ha adoptado un 3 cilindros de 1,5 litros que ofrece una mejor entrega de par gracias a sus cilindros de mayores dimensiones, justo con medio litro de cubicaje cada uno, que está más cerca del ideal termodinámico.

Este motor, para mejorar lo consumos y emisiones homologados, dispone de desconexión selectiva de cilindros. Cuando vamos a punta de gas, se desconecta uno de los cilindros, hecho que es muy evidente porque el sonido cambia mucho y, además, aparecen bastantes vibraciones. Es complicado equilibrar un motor de 2 cilindros que quedan decalados 120 grados en lugar de a 180º como sucede en los motores de 4 cilindros que apagan 2.

Este motor entrega 200 CV y 290 Nm de par y su respuesta es muy agradable, menos cuando vamos en 2 cilindros, que parece que tenemos una avería.

En Ford consideran que las versiones deportivas deben ir asociadas a una caja de cambios manual, como es el caso, y su tacto y escalonamiento es perfecto para el planteamiento de este modelo. Lo que ya no me gusta tanto es que la palanca es demasiado corta y queda muy lejos del volante. Entre los detalles técnicos del ST, este coche es de los pocos con cambio manual que cuentan con función Launch Control, heredada de los Mustang GT y Focus RS. Si lo activamos: metemos primera, mantenemos pisado el embrague mientras pisamos el acelerador a fondo y la gestión mantiene las revoluciones en la zona de par máximo, entonces, soltamos el embrague y salimos con la máxima aceleración… y también con el máximo desgaste de neumáticos, embrague, juntas homocinéticas y soportes de motor… una delicia para los talleres.

Para transmitir la potencia al suelo, el Fiesta ST puede equipar opcionalmente un diferencial de deslizamiento limitado Quaife que mejora muchísimo la motricidad y que no es demasiado brusco, al menos no interfiere tanto en la dirección como otros, aunque hay que tener claro que el volante se debe agarrar con las dos manos.

Su eficacia es enorme a la salida de las curvas y es un extra que prácticamente deberías pedir de manera obligada.

Además, electrónicamente el Fiesta ST cuenta con un selector de modos de funcionamiento que actúa sobre el control de tracción, el de estabilidad, la sensibilidad del pedal del acelerador y nos permite elegir entre el modo normal, el sport y el track para circuito.

Comportamiento: Sigue entre los mejores

El Fiesta ST sigue siendo un GTi divertidísimo de conducir.

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Después de haberlo podido probar en carretera, autopista, ciudad y circuito, queda claro que el Fiesta ST sigue siendo una referencia en cuanto a comportamiento dinámico en su categoría. Tiene uno de los chasis más reactivos y juguetones del mercado y su conducción es divertidísima. Confieso que echo de menos la agilidad con la que el motor 1.6 de 4 cilindros cogía y perdía vueltas, este 1.5 tricilíndrico tiene más inercia, lo cual no ayuda, por ejemplo, al realizar un doble embrague con rapidez. Sin embargo, empuja muy bien y el escalonamiento del cambio está muy bien elegido para la forma en la que entrega la potencia esta mecánica.

En ciudad es un coche fácil de conducir y el start & stop funciona muy bien. Sólo deberemos tener cuidado de no estropear las llantas al aparcar (tienen muy poco perfil de goma y rápidamente las rozamos con los bordillos) y evitar mejor los baches, porque sus suspensiones no son muy confortables.

En carreteras secundarias es donde más vamos a disfrutar con el Ford Fiesta ST. Sus reacciones son muy directas y, sobre todo, los cambios de pesos que hacemos con los pedales al echar el peso hacia delante al reducir o frenar o hacia atrás al acelerar, tienen consecuencias casi instantáneas. Es un coche que se deja conducir con los pies de maravilla y una gozada ver cómo en una curva podemos variar la trazada sin tocar el volante, simplemente jugando con los pesos.

Los frenos cumplen bien por capacidad de retención y por aguante a la temperatura, de hecho, no han desfallecido durante la prueba en el circuito, de la que hablaré con detalle más adelante. La dirección tiene apenas dos vueltas entre topes, pero tampoco gira demasiado y su radio de giro no es para tirar cohetes, aunque tampoco es malo.

En autopista es un coche con el que podemos viajar con sensación de seguridad. Las curvas rápidas las traza con precisión y sin reacciones extrañas, aunque cuando el firme está en mal estado (como en la A52 o en la A66, que parecen campos de minas), resulta muy incómodo y, además, llega a perder la trazada al rebotar demasiado la suspensión.

En el circuito es donde, apurándolo al máximo y sin controles electrónicos, más sale a relucir su excelente puesta a punto como coche deportivo. Es una maravilla como coche escuela porque transmite muchísimo al conductor lo que está pasando entre las ruedas y el asfalto. Con unas estabilizadoras muy rígidas, enseguida deja la rueda trasera interior en el aire, pero esto no es un problema en la mayoría de los casos.

La unidad probada contaba con la opción del diferencial autoblocante de deslizamiento limitado (LSD) de Quaife y su efecto se nota. Con el asfalto de la pista seco es una gozada la motricidad que proporciona, pero cuando se puso a llover y la adherencia era mínima, complica bastante la conducción y exige mucho tacto con el acelerador para evitar exagerar más todavía los subvirajes.

El Ford Fiesta ST es un juguete con el que uno la goza jugando a hacerlo derrapar a base de variar su reparto de pesos con el acelerador y el freno. Su reacción a la transferencia de masas es inmediata y pasamos de un comportamiento subvirador o neutro a sobrevirar sólo con cortar el acelerador en los apoyos.

En definitiva, el Ford Fiesta ST es uno de los GTi más divertidos que hay en el mercado y su conducción una auténtica delicia.

Equipamiento: Ha subido mucho de precio

Las llantas y los frenos son exclusivos.

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El Ford Fiesta ST es un modelo tope de gama, así que es normal que su equipamiento sea muy completo, lo cual justifica en parte el desembolsar más de 30 mil eurazos por un coche del segmento B, sin aplicar los descuentos disponibles. Por esta suma nos llevamos unos excelentes asientos Recaro tapizados en cuero y Alcantara, volante deportivo, climatizador automático, techo panorámico abrible, volante multifunción, control de crucero, asientos y volante calefactados, etc.

En cuanto a las asistencias avanzadas a la conducción (ADAS por sus siglas en inglés), también va bien servido y el Fiesta ST cuenta con sistema de alerta de colisión con frenado de emergencia, sensores de ángulo muerto, sistema de alerta de pérdida del carril, cámara de marcha atrás con asistente de aparcamiento… no hay queja.

La conectividad y el sistema multimedia están encomendados al sistema SYNC de Ford, que es bastante completo y dispone de Apple Car Play y Android Auto, pero que podría funcionar mejor. El sonido es de excelente calidad gracias a que detrás de su tecnología está el prestigio de Bang & Olufsen. Sin embargo, durante toda la prueba el Android Auto se negó a funcionar correctamente. Si yo lanzaba la llamada, se oía bien, pero cuando era una llamada entrante, no funcionaba el audio. No probé con Apple Car Play, pues no dispongo de terminal de Apple.

Consumo: Mejor de lo esperado

Los consumos son buenos aunque no cumplan con los valores homologados.

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Los consumos medidos durante la prueba han sido buenos para un coche de estas prestaciones, pero se quedan lejos de los valores homologados por el fabricante de 7,6 l/100 km en ciudad y sólo 5,1 l/100 km en carretera.

El consumo real en ciudad del Ford Fiesta ST 2021 ha sido de 8,5 l/100 km, justo un litro más que el homologado.

En carretera, para conseguir el valor homologado hay que conducir con muchísima atención y siendo exquisitos con el acelerador. En condiciones normales, con algún adelantamiento y una conducción tranquila pero natural, el consumo ha sido de 6,3 l/100 km.

En autopista a los máximos legales el consumo del Ford Fiesta ST ha sido de 7,2 l/100 km, no son malas cifras y están dentro de lo esperable.

Con estos consumos y un depósito de sólo 42 litros, la autonomía del Ford Fiesta ST ronda los 600 km.

Rivales: Rivales del Ford Fiesta ST 2021

Vehículo

Ford Fiesta 1.5 Ecoboost ST Edition

Abarth Abarth 595C 1.4T-Jet Scorpione Oro Aut. 121kW

Volkswagen Polo 2.0 TSI GTI

Suzuki Swift 1.4T Sport

Precio Desde
31.347 €
Desde
34.050 €
Desde
25.304 €
Desde
21.283 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 6 marchas 5 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 200 165 200 140
Aceleración 0-100 km/h (s) 6,5 7,4 6,7 8,1
Consumo Medio (l/100 km) 5,6 6,5 5,9 5,6
Emisiones CO2 (g/km) 135 158 142 125

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Comentarios

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  • jcl

    enhorabuena ruben, menudo «peazo» de prueba y muy buena….lo he disfrutado con los cascos puestos y como » mola» el sonido del motor y los derrapes…….este seria tambien » mi gti» preferido….muy bien explicado ( como siempre) todo..
    UN SALUDO.

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