Fiat Panda

12 Diciembre, 2005, modificada el 24 Enero, 2011 por

Posee una gama realmente completa en la que incluso existe una interesante opción 4×4. El diseño, además de bonito, resulta inteligente y práctico.

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El nuevo Panda es una de las opciones más interesantes entre los vehículos más pequeños por su agradable diseño y su excelente aprovechamiento interior, pero su precio, al igual que ocurre con la mayoría de los vehículos de este segmento, no es precisamente asequible y queda muy cerca de vehículos de mayor tamaño.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

Pensado para un uso eminentemente ciudadano, el Panda es un coche ágil y manejable para callejear. La dirección con asistencia eléctrica permite, mediante un interruptor, aumentar esa asistencia en maniobras, con lo que se puede girar el volante con un solo dedo. Las suspensiones tienen un reglaje suave, aunque sin llegar a ser demasiado blando y la única pega a la hora de hacer recorridos por carretera son sus limitadas prestaciones con cualquiera de sus motores. Para los amantes de las excursiones, el Panda 4×4 es toda una joya en agilidad fuera del asfalto. Su eficaz sistema de tracción total y su reducido peso lo convierte en un juguete capaz de superar zonas complicadas que en teoría estarían reservadas a los auténticos todoterrenos. Se diferencia del Panda de tracción delantera por una suspensión trasera independiente, frenos de disco traseros y el nuevo sistema de transmisión, además de contar con acabados específicos y una suspensión ligeramente elevada.

Refinamiento

Aunque es un coche nacido con vocación de “barato” y urbano, el Panda no es incómodo ni  tan básico como lo era su antecesor. La insonorización es correcta con los motores de gasolina, aunque con el diésel deja bastante que desear, y el manejo de todos los mandos es agradable, además de contar con unas suspensiones cómodas.

prestaciones

El Panda se ofrece con dos motores de gasolina, un 1.1 litros de 54 caballos y un 1.2 de 60, además de un turbodiésel de 1.3 litros y 70 caballos. De las tres opciones la más recomendable es el gasolina 1.2 por su relación entre prestaciones y precio. El motor 1.1 se queda demasiado corto para un uso que no sea estrictamente ciudadano, y el diesel es muy alegre y voluntarioso, con unos consumos muy reducidos, pero ruidoso y caro para un coche de este tamaño. Todos llevan cambios manuales de cinco velocidades con un manejo suave y preciso.

Equipamiento

Este es uno de los puntos en los que flaquea el Panda y responsable de su elevado precio final. El equipamiento de serie de las versiones más económicas, apenas incluye el airbag del conductor y el ABS, por lo que hay que echar mano de la larga lista de opciones para hacerse un “Panda completo”. Entre esas opciones hay de todo, desde diferentes tipos de coloristas tapicerías hasta un agradable techo solar doble, climatizador, navegador, airbag laterales y de cortina, control de estabilidad y un largo etcétera de pequeños detalles.

Puesto conducción

La postura al volante del Panda es agradable; colocados en una posición bastante vertical y con una altura ligeramente por encima del resto de los turismos, disfrutamos de una buena visibilidad. La voluminosa consola central resulta un poco aparatosa y puede molestar a la altura de la rodilla derecha, pero permite tener a mano una gran parte de los elementos de serie u opcionales que puede equipar el Panda, además de alojar la palanca del cambio de marchas, que queda en una posición muy cómoda. Los asientos son pequeños pero este no es un coche pensado para largos kilometrajes. Los plásticos interiores tienen un aspecto un poco pobre, pues son duros y en una tonalidad gris que les quita vistosidad.

Espacio y practicidad

Aunque es un coche nacido con vocación de “barato” y urbano, el Panda no es incómodo ni  tan básico como lo era su antecesor. La insonorización es correcta con los motores de gasolina, aunque con el diésel deja bastante que desear, y el manejo de todos los mandos es agradable, además de contar con unas suspensiones cómodas.

Consumo y mantenimiento

Los consumos del pequeño Panda son realmente reducidos con cualquiera de sus motores y el mantenimiento tampoco será un problema, pues los servicios oficiales Fiat no figuran entre los más caros en cuanto a hora de trabajo.

Calidad y fiabilidad

Los motores de gasolina del Panda son ya veteranos y de una reconocida fiabilidad. El diésel es el más novedoso, pero ya se utiliza también en modelos de otras marcas y hasta el momento no ha dado ningún problema. La fama de poco fiables sigue pesando sobre los Fiat, pero lo cierto es que en los modelos más recientes se aprecia una mejor calidad de terminación y un mayor cuidado en los detalles.

Seguridad

El equipamiento de seguridad del Panda hay que completarlo a base de opciones que elevan considerablemente el precio final. En las pruebas de choque EuroNCAP obtuvo tres estrellas, por debajo de modelos su categoría como el Toyota Aygo que consiguió cuatro.

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