El nuevo Toyota Yaris saca genio

25 Agosto, 2011, modificada el 16 Septiembre, 2011 por

Mira su frontal: es mucho más agresivo, muestra carácter. Hasta parece algo “malote”. La tercera generación del Toyota Yaris sigue el nuevo ADN de la marca, con nuevos músculos y ángulos, y deja atrás su carita amable, que “encandiló” a las mujeres (un 60% de sus compradoras en España son féminas), para dirigirse a un público ansioso de sensaciones, calidad y dinamismo urbano.

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El primer Toyota Yaris apareció en Europa en 1999; desde entonces, se han vendido más de 100.000 en España y dos millones en el Viejo Continente. La tercera generación del modelo pretende mantener los atributos de las anteriores, pero añadiendo un diseño más dinámico y sofisticado, un interior que gana espacio, una mayor calidad percibida y un “plus” en la conectividad multimedia que se suele aplicar al segmento B. Así lo afirma la marca nipona, que quiere satisfacer las demandas de un amplio abanico de clientes: tanto los interesados en las nuevas tecnologías como los preocupados por la relación calidad-precio.

¿Te parece un objetivo ambicioso? Quizá, pero Toyota tiene claras las bases sobre las que debe asentar el nuevo Yaris para conseguirlo. La primera de ellas es una imagen que sigue el mismo concepto clave desarrollado en la primera versión: “compacto por fuera, pero espacioso por dentro”. Este “leit motiv” ha sido heredado por sus descendientes, aunque, en este caso, la longitud haya aumentado 10 cm, hasta los 3,88 m. La anchura (1,69 m) permanece igual, mientras que la altura (1,51 m) se reduce 20 mm, para ayudar a bajar el centro de gravedad y contribuir a un aspecto más deportivo: faros afilados, mayor tamaño de la rejilla inferior, paragolpes trasero ampliado, líneas robustas…

La compañía afirma que gana “masculinidad”, quiere ser el “chico malo” del barrio, ya que ha sido concebido para un entorno eminentemente urbano. De hecho, este Toyota Yaris presume –según los datos oficiales- de un ángulo de giro de 4,7 m, líder en su categoría, lo que le permite “ratonear” entre el tráfico sin problemas. También es el “primero de la clase” en resistencia aerodinámica: la automovilística afirma que todos los elementos de la carrocería se han diseñado para minimizar la “oposición” al viento y optimizar el flujo de aire, lo que da un Cx de 0,28.

¿Qué significa este dato en la práctica? Que ayuda a rebajar el consumo de combustible y que se reducen los ruidos aerodinámicos que llegan al habitáculo. Se ha prestado especial atención a la calidad percibida, así lo atestiguan los plásticos de tacto blando presentes en el centro del salpicadero (aunque los de la zona superior podrían mejorarse, así como el ajuste de la guantera).

Vídeo: Ésta es la estructura del nuevo Toyota Yaris

En el interior, espacio para todos… O casi

El automovilista protagoniza el intenso trabajo realizado en ergonomía. Ahora, el cuadro de mandos está centrado respecto al volante (regulable en inclinación y altura), los controles aparecen a la vista con un mínimo movimiento de los ojos y la palanca de cambios casi parece buscar tu mano. Los asientos delanteros estrenan estructura y ofrecen más posibilidades de regulación para que cada uno encuentre sin problemas su postura de conducción ideal. Te diré que son cómodos y sujetan bien el cuerpo.

También se ha cuidado mucho el espacio –realzado por la luminosidad que aportan el techo solar panorámico y el parabrisas, más amplio-, sobre todo en las plazas traseras. Para ganar centímetros, se ha reducido el grosor de los respaldos, lo que incrementa el espacio para las piernas y para las rodillas de los ocupantes. Lo he probado y te aseguro que un adulto de talla media viaja razonablemente cómodo. Eso sí, tres personas en los asientos posteriores… Sólo para trayectos cortos.

¿Dónde más hace falta amplitud? En el maletero; para que este urbanita se atreva sin problemas con el equipaje de una escapada de fin de semana, se ha reducido el mecanismo de bloqueo y apertura del portón, con lo que se gana longitud para la carga. La capacidad es de 286 litros (768 con los asientos abatidos). Y puedes aprovechar los huecos repartidos por el habitáculo para guardar pequeños objetos.

Motores de hasta 99 CV

Este Yaris estará a la venta con dos motores de gasolina (un 1.0 de 69 CV y un 1.33 de 99) y un turbodiésel 1.4 de 90 CV. Los tres cuentan con el sistema Toyota Optimal Drive, que limita el gasto de combustible y las emisiones de CO2: se quedan por debajo de los 120 g/km, por lo que no pagarás impuesto de matriculación.

Mi recorrido por las carreteras cercanas a Copenhague comienza con el Yaris 70, equipado con el propulsor más pequeño, de tres cilindros. Unido a una transmisión manual de cinco marchas y manejo suave, empuja con ganas y es vivaz, si bien (como es esperable) se queda algo justo en las recuperaciones. Pero voluntad no le falta, y eso se nota en las calles de la ciudad, donde el consumo medio anunciado –4,8 l/ 100 km; se ha reducido un 4%- sube un litro.

Si eres de los que busca algo más, echa un vistazo al 1.33 Dual VVT-i (reglaje variable inteligente de las válvulas, en sus siglas en inglés), con 99 CV, del Yaris 100. Puedes asociarlo a un cambio manual de seis relaciones, con el que el gasto de gasolina es de 5,2 l/100 km, pero quizá prefieras una cifra redonda: 5 l/ 100 km. Se logran con la transmisión Multidrive S, que se estrena en España con el Yaris. Dotada de 7 velocidades que pueden seleccionarse desde la palanca o desde las levas situadas en el volante, cuenta con un modo Sport que permite una aceleración lineal y una experiencia más dinámica sin que tu bolsillo se resienta en exceso; el dispositivo Stop & Start puede reducir el consumo hasta un 10% (dependiendo de las condiciones de conducción), según Toyota.

La mecánica de gasóleo –que concentrará el 50% de las ventas en nuestro país, por lo que estima la marca- es algo rumorosa, pero se te olvidará en cuanto pruebes su alegría para subir de vueltas. El Yaris 90 D posee un cambio manual de seis relaciones (opcionalmente puedes escoger el ConfortDrive automatizado) y recorridos tan cortos que casi tendrás la impresión de no haber engranado bien la marcha. Un gasto medio de carburante de 3,9 l/100 km (un 7% menos que antes, asegura Toyota) completa el conjunto.

Frenos para zombies

Dinamismo es la palabra que más repiten los responsables de la automovilística para hablar del comportamiento del nuevo Yaris. ¿Cómo lo han incrementado? El eje delantero ha crecido 15 mm, el peso se ha rebajado 20 kg, se ha revisado la dirección asistida eléctrica (más rápida), las suspensiones y las relaciones de la transmisión y el diferencial. El resultado es un coche estable, que afronta con aplomo las curvas y sujeta bien la carrocería, sin dejar de lado el confort de sus ocupantes. Es ágil y obediente a las órdenes del volante. Pero los frenos merecen una mención especial.

El recorrido nos llevó por carreteras que atravesaban bosques y, de vez en cuando, eran cruzadas por algún camino para senderistas. Pues bien, uno de ellos apareció en el asfalto alegremente, sin mirar, justo cuando “mi Yaris” salía de una curva ciega a izquierdas. Sin descolocarse, el coche frenó en una distancia mínima para evitar el atropello del individuo, que apenas miró con indiferencia  y siguió su camino –en realidad, no llegó a detenerse- al más puro estilo zombie de “Walking Dead”, como apuntó mi compañero de viaje. Así comprobamos la eficacia de los discos ventilados delanteros y los controles de tracción y estabilidad. Ojalá el susto no me hubiera quitado cinco años de vida.

Toyota afirma que ha diseñado el nuevo Yaris pensando en la obtención de las cinco estrellas que otorga Euro NCAP como puntuación máxima en sus test de seguridad, por lo que ha cuidado la protección tanto de los peatones, como de los ocupantes del vehículo. Los pasajeros están resguardados por siete airbags, asientos delanteros con un dispositivo de reducción de las lesiones cervicales, ABS, asistencia y distribución electrónica de la frenada… Todo ello, de serie en cualquiera de los acabados (Live, Active y Sport). La marca cree que el segundo concentrará las mayores ventas, ya que cuenta con mandos de la radio y Bluetooth en el volante y, muy especialmente, con el Toyota Touch, un sistema que integra una pantalla táctil de 6” desde la que se puede controlar el iPod, un pendrive o la música de un teléfono móvil. Asimismo, tiene una cámara de visión trasera.

Este elemento puede ampliarse con el Toyota Touch & Go, que extiende las funciones con un navegador, el envío y recepción de SMS en pantalla y varias aplicaciones (sobre la previsión meteorológica, el tráfico o los lugares de aparcamiento, además de otra que permite estar conectado con los 180 usuarios europeos de Facebook) específicamente desarrolladas para este dispositivo. Estarán disponibles a finales de año, aunque el lanzamiento del nuevo Yaris tendrá lugar en octubre. El 1 de septiembre conoceremos su precio oficial; de momento, la marca ha anunciado que estará entre los 10.000 y los 16.000 euros.

Vídeo: Así funciona el Touch & Go

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