El Hyundai i20 1.4 CRDi, a prueba37

El Hyundai i20 1.4 CRDi, a prueba

2 enero, 2013, modificada el 9 agosto, 2017 por

El anterior Hyundai i20 pasó “sin pena ni gloria” por nuestro mercado. Quizá “pecaba” de un diseño anodino, algo que con el “facelift” de este año ha cambiado por completo. Ahora es un coche con personalidad, atractivo y con mucho que ofrecer. Vamos a verlo.

No valorado

Destacable

  • Acabados.
  • Consumos ajustados.
  • Tacto de coche superior.

Mejorable

  • Precio.
  • Plazas traseras.
  • Vibración y sonoridad.

Hace pocos meses anunciábamos la llegada del renovado Hyundai i20. Tal vez la tibia acogida por parte del mercado o la dura competencia que tiene “en su propia casa” -con el Kia Río– ha motivado que los coreanos hayan decidido cambiar la imagen de un modelo con sólo 3 años “de vida”. En mi opinión y a tenor de los resultados, es una pena que no lo hayan hecho antes.

Este nuevo Hyundai es un coche claramente llamativo, sigue pareciéndose a un Opel Corsa de 5 puertas en su vista trasera lateral, pero ahora es mucho más personal y atractivo, sobre todo su frontal, con la recién estrenada imagen de la marca.

Hyundai i20 1.4 CRDi, Santa María de Oia, Rubén Fidalgo37
Las dimensiones del i20 están dentro de lo normal en su segmento.

Cuenta con detalles que están presentes en vehículos de segmentos superiores, como las luces LED de marcha diurna, los 4 frenos de disco, el sistema de reconocimiento de llave lo que provoca que, tras algunos kilómetros a bordo, pensemos que estamos en un coche de una categoría mayor.

La versión que probamos hoy es la más alta de la gama, con la mecánica 1.4 CRDi de 100CV y el acabado más completo, que incluye desde las preciosas llantas en tono grafito hasta el techo solar. La factura se acerca peligrosamente a los 19.000 euros, tal vez demasiado para un automóvil de este tamaño, pero si echas un vistazo a sus posibles rivales y los igualas en equipamiento, acaba resultando barato (más aún si comparas el tacto de los materiales y ajustes de su interior).

El pequeño motor 1.4 tiene un tacto excepcional cuando estamos rodando. No suena, no “traquetea”, gasta poco (a lo largo de la prueba ha arrojado unos consumos de 5,4 l/100 km en viajes por autovía… uno de los más bajos que he logrado hasta la fecha) y empuja con decisión. Sin embargo, al ralentí sorprende por su nivel de vibraciones, más que por su sonoridad -aunque ésta tampoco es baja, lo cierto es que tiene un tono menos desagradable que en otros diésel de su segmento-. Vamos a analizarlo con más detalle; veamos qué tal se porta este modelo.

La vida a bordo del nuevo Hyundai i20

Según un estudio de mercado realizado en el Reino Unido, el principal factor a la hora de decidirnos por un coche, lejos de ser algo racional como el coste de mantenimiento o el espacio interior, es la estética, ni más, ni menos.

Hyundai i20 1.4 CRDi, Vigo, Rubén Fidalgo37
El i20 se mueve muy bien en el tráfico urbano.

Teniendo esto en cuenta, es justo reconocer que Hyundai ha acertado de lleno con el nuevo i20. Su aspecto actual es llamativo, sobre todo para la gente más joven. Lo cierto es que las preciosas llantas (en una medida bastante lógica, afortunadamente: 15 pulgadas) en color grafito ponen su grano de arena para captar las miradas de los peatones y del resto de automovilistas.

De puertas hacia dentro, la sensación es la misma que al verlo por fuera. Todo está muy bien presentado, ajusta a la perfección y tiene un tacto robusto. La postura de conducción correcta se logra rápidamente, de modo que en un instante nos encontramos con todos los mandos a mano (salvo el del ordenador de viaje, que además no está iluminado) y disfrutamos de su buen tacto. Se agradece la facilidad de manejo de todos los elementos, con una sola nota discordante: es incómodo apagar la luz de niebla trasera, ya que no lo hace al desconectar las delanteras y obliga a un movimiento más de la palanca. Así, es sencillo molestar (y de qué manera…) al coche que nos sigue al desaparecer la niebla.

Los asientos recogen el cuerpo a la perfección. No tienen demasiado agarre lateral -pero tampoco las prestaciones de este Hyundai lo piden-, son duros y permiten viajar sin cansarnos y sin que se resienta la espalda. Para dejar hueco a un portalatas, la palanca del freno de mano se ha desplazado hacia el conductor. Ya podemos llevar un refresco, aunque cada vez que accionemos el freno de estacionamiento rozaremos con las uñas o los nudillos contra el tapizado del asiento, lo que resultará algo incómodo.

Hyundai i20 1.4 CRDi, Interior, Rubén Fidalgo37
El salpicadero tiene un buen diseño, ajustes y materiales.

Las plazas traseras cuentan con un espacio algo justo, pero está en la media de esta categoría. El maletero sigue la misma tónica: no se queda corto, pero tampoco podemos esperar una caverna en un coche de este tamaño.

Siempre me llama la atención el tacto que la marca coreana consigue en los mandos que más usamos cuando conducimos. El volante tiene un tamaño y acabado perfectos (incluso el diseño es atractivo); las palancas de los limpias y luces, los pedales, el cambio… todo transmite suavidad en su manejo y, a la vez, robustez y fiabilidad. La dirección tiene una asistencia muy buena: es blanda, pero no lo bastante como para no transmitir información sobre lo que pasa entre el coche y el asfalto. Además, es rápida.

Sin darnos cuenta, nos encontramos “ratoneando” entre el tráfico como si fuésemos en un Smart. La visibilidad es muy buena y, como además tenemos cámara de marcha atrás, las maniobras por ciudad son coser y cantar, mientras los consumos, muy ajustados, no llegan a los 6 litros.

Una vez en carretera abierta, el bajo gasto de combustible sigue siendo una agradable sorpresa: poco más de 5 litros viajando al ritmo máximo legal. Impresionante, máxime si tenemos en cuenta la soltura con la que se mueve el Hyundai i20: los 100 CV que anuncia parecen más. Pese a sus largos desarrollos, las recuperaciones son buenas; es todo un logro conseguir una cifra de par tan generosa con un motor de sólo 1,4 litros.

Hyundai i20 1.4 CRDi, Arnoia, Rubén Fidalgo37
El frontal tiene una imagen de marca evidente.

Las suspensiones, que en ciudad resultaban ideales para tragarse los baches, son un poco blandas, lo que me quita algo de precisión en algunos trazados, pero el buen trabajo de la dirección “enmascara” (en parte) este problema. El mayor inconveniente viene por parte de los neumáticos Pirelli Cinturatono “avisan” cuando van a perder el agarre… y te llevas algunos sustos. Afortunadamente, el ESP viene en nuestro rescate.

Los adelantamientos se hacen con seguridad manejando el cambio, con buen tacto, pero de recorridos algo imprecisos en el movimiento lateral que va de 1-2 a 3-4 y a 5-6… A veces iniciaremos la marcha en tercera, en lugar de en primera, por este motivo.

La iluminación nocturna es excelente, y eso que no cuenta con faros de xenón. Me han sorprendido muy gratamente las luces largas (pese a lo pequeña que es la parábola destinada para ellas, representando apenas un 20% del tamaño total del faro).

En definitiva, el Hyundai i20 es un coche en el que he podido viajar muy cómodo, rápido, bastante seguro y gastando poco combustible. Me he sentido rápidamente como en mi vehículo de toda la vida y los defectos -aunque los tiene- han pasado inadvertidos en medio de sus tremendas virtudes.

El Hyundai i20, en la pista

El día que pude meter el Hyundai i20 en el circuito para hacer las mediciones y las pruebas me sentí como Obelix, y no por mi peso, sino porque parecía que el cielo se iba a caer sobre mí. Más que un trípode, debería haber llevado un flotador…

Hyundai i20 1.4 CRDi, A Magdalena, Rubén Fidalgo37
El día de pruebas en el circuito diluviaba.

El pequeño Hyundai ha demostrado ser un coche con unas reacciones muy nobles y seguras, y todo ello pese a las cubiertas: en algunas curvas en seco que tomábamos “un poco alegres” ya se advertía su condición de neumáticos de bajo rozamiento. Estas ruedas tienen un límite de adherencia bastante mejorable, pero lo peor es que la transición es muy brusca: una vez perdido el agarre, recuperarlo lleva tiempo. Aun así, el i20 me ha permitido realizar la maniobra de esquiva con total seguridad tanto con el ESP conectado como sin él; sólo he logrado “sacarlo de sus casillas” a un ritmo de auténtico irresponsable (teniendo en cuenta la cantidad de agua sobre la pista).

El eje delantero tiene un buen guiado, aunque la marca ha buscado un carácter muy subvirador: resta eficacia al i20, pero lo hace más fácil de conducir para la mayoría. No podemos olvidar que se trata de un coche que va a ser el segundo de la familia o el primero de un conductor joven, por lo que este temperamento es perfecto para el público al que va dirigido.

Pese a la sencillez del eje trasero, este Hyundai es bastante efectivo. El hecho de contar con discos de freno, en lugar de los tambores que montan la mayoría de sus adversarios, se nota a la hora de la entrada en acción del ESP, con reacciones mucho más suaves y una corrección más uniforme de la trayectoria. Además, no tiende al bloqueo tan fácilmente como los tambores y son más dosificables.

Vídeo: el Hyundai i20, en el circuito

Conclusión

El Hyundai i20 1.4 CRDi se merece estar entre las opciones de compra de quienes buscan un coche compacto. Aunque su precio de partida pueda parecer elevado, lo cierto es que está en consonancia con lo que ofrece; es más, igualando su equipamiento, resulta más barato que alguno de sus oponentes, incluido el Kia Río.

Hyundai i20 1.4 CRDi, Forcarei, José Rodríguez Souto37
Las nervaduras de la carrocería le proporcionan rigidez.

Su anterior imagen era un tanto anodina y tal vez fue la causa de una bienvenida más bien fría por parte del mercado. Sin embargo, su nuevo aspecto es muy atractivo, con un frontal que claramente recuerda a sus hermanos mayores, siendo difícil distinguirlo del i30 desde los 3/4 delanteros.

Los acabados están entre los mejores de su categoría, lo mismo que sus prestaciones, con unos consumos que me han sorprendido por lo ajustados que son… y sin tener que recurrir al sistema start/stop.

Su comportamiento dinámico es muy noble; el Hyundai i20 es fácil de conducir, logrando un buen compromiso entre confort y seguridad. Un excesivo sonido y vibraciones cuando estamos al ralentí son las únicas críticas a un coche que me ha parecido un buen compañero para el día a día, honesto y bien realizado, con detalles de calidad constructiva y robustez mecánica. Sin duda, es una opción a tener muy en cuenta si buscas un pequeño compacto. Acertarás.

¿Buscas un coche como éste?

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Rubén Fidalgo

7 Comentarios

Rubén Fidalgo 2 enero, 2013

El Hyundai i20 es una opción muy interesante, con una fiabilidad contrastada y buen rendimiento.

dzltmpu 24 mayo, 2013

4XJMCT lpoirjhuwups

Pablo 27 agosto, 2014

No se ve el vídeo 🙁

Rubén Fidalgo 27 agosto, 2014

Voy a ver qué pasa, disculpa

Rubén Fidalgo 28 agosto, 2014

Hola Pablo, ya está solucionado lo del vídeo, espero que lo disfrutes. Disculpa el fallo y muchas gracias por advertirnos al respecto.

Pablo 29 agosto, 2014

Gracias a ti por solucionarlo.

Rubén Fidalgo 29 agosto, 2014

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