Conducimos el Infiniti FX20

Conducimos el Infiniti FX

5 Octubre, 2012, modificada el 9 Agosto, 2017 por

Cuentan los responsables de la marca que lo más valorado por los propietarios del Infiniti FX a la hora de la compra es su diseño, pero deben decirlo para mantener en secreto su facilidad de conducción y seguir formando parte así de un exclusivo grupo… Nos ponemos al volante para que tú también conozcas todos sus detalles.

No valorado

Destacable

  • Conducción suave y sencilla.
  • Acabados interiores de lujo.
  • Espacio en las plazas traseras.

Mejorable

  • Rumor rodadura ruedas.
  • Peso y agilidad.

En Autocasion.com ya te hemos hablado del restyling aplicado al Infiniti FX, así que no insistiré en sus cambios. Estas modificaciones, centradas en el frontal y las llantas, pretenden añadir un toque más dinámico a la mezcla de SUV y deportivo que configura el vehículo. La marca debe haber realizado la fusión con acierto, ya que el diseño es la principal razón de compra de un FX, el modelo más vendido y más representativo de la gama Infiniti (no en vano, supone el 70% de las matriculaciones de la firma en Europa). Entre todos los FX comercializados, el que “se lleva la palma” es el dotado de la mecánica diésel 3.0 V6, con 238 CV, que llegó en el año 2010, por eso es la versión elegida en esta toma de contacto.

Sus dimensiones impresionan (4,8 metros de longitud, 2,1 de anchura y 1,6 de altura) y, al sentarte al volante, te da la sensación de ocupar casi todo el carril… y de dominarlo completamente, gracias a la postura de conducción elevada de este tipo de vehículos. Destacan las curvas del capó, presentes en el campo de visión, pero sin restar un ápice de visibilidad. Unos enormes espejos retrovisores completan el conjunto. Los regulamos, pulsamos el botón de puesta en marcha del motor y… nos vamos.

Al volante del Infiniti FX

Si la primera impresión es la que cuenta, yo destacaría la suavidad con la que ocurre todo en el Infiniti FX. “Va como la seda”, en este caso, se ajusta perfectamente a la descripción de lo que sentimos, ya que este SUV se conduce con muchísima facilidad: el volante lo guía justo donde apuntamos, las suspensiones sujetan la carrocería en las curvas (si éstas se complican, basta con pulsar la posición Sport y la amortiguación se hará más firme), el motor apenas suena en el habitáculo –donde sí se percibe el rodar de las enormes ruedas, con medida 265/50 R-, el paso de una velocidad a otra casi no se nota, gracias al trabajo de la transmisión automática… Todo está pensado para disfrutar de la conducción.

Así rueda el Infiniti FX

Pero no te equivoques, este FX también sabe ir deprisa. Marca 2.175 kilos en la báscula y ese peso influye en su agilidad, aunque también otorga un gran aplomo (favorecido, además, por su tracción 4×4, un reparto de pesos de 54:46 y la dirección activa trasera). Una vez lanzado gracias a un motor que sube de vueltas con facilidad, la velocidad de crucero puede ser muy alta. Llegados a este punto, quizá quieras algo más de deportividad: puedes obtenerla gestionando la caja de cambios de siete marchas mediante las levas de magnesio situadas en el volante, con un tacto delicioso.

Llegamos a una pista de tierra y cambiamos de nuevo la configuración de las suspensiones para que los baches no pasen factura a los ocupantes. La suavidad entra en escena una vez más, ya que los pasajeros son tratados con mimo incluso en estas circunstancias, con un suelo rugoso y algunas grietas que el Infiniti FX supera obediente y sin rechistar.

¿Será el Infiniti FX tu próximo coche?

Infiniti FX20
Este "deportivo todoterreno", como la marca lo define, tiene muchas horas de diversión que ofrecer a su conductor.

Si quieres que lo próximo que haya en tu garaje sea este Infiniti, ve preparando 68.500 euros… en el mejor de los casos, ya que el rango de precios va hasta los 89.900 euros (aparte de los 150.000 que cuesta la edición especial Infiniti FX Sebastian Vettel, de la que sólo se han destinado 50 unidades a Europa Occidental). Está en línea con sus rivales –Mercedes ML, BMW X6 o Porsche Cayenne-, pero con una particularidad: el acabado más alto ya ofrece tal nivel de equipamiento que, si quisieras igualarlo en cualquiera de sus competidores, el precio de éstos se dispararía. Así lo afirma la marca y sólo tienes que echar un vistazo a la lista: llantas de aluminio de 20”, cristales tintados, faros bi-Xenón, asientos de cuero calefactados y ventilados, pintura autorreparable, cámara de visión trasera… Esto, en el acabado GT. En el S, pensado para los amantes de la deportividad, las llantas son de 21”, los asientos, deportivos, y cuentas con dirección activa trasera… Además, cualquiera de estas dos versiones tiene su cara Premium con un pack multimedia, un sistema de alerta de cambio de carril o el control de crucero adaptativo, entre otros elementos.

Si aún no te acabas de convencer, siempre puedes esperar a lo que la marca está preparando para el futuro, como el Infiniti LE, que llegará en 2013, al igual que el G. Este último aparecerá en Detroit y hará su debut europeo en el Salón de Ginebra, donde compartirá protagonismo con los motores de 4 cilindros de origen Mercedes-Benz, gracias a la alianza con Daimler. Un año más tarde se presentará el primer compacto con tracción delantera de la firma japonesa; en 2015, un vehículo basado en el Emerge-E hará que las cabezas se giren a su paso. Y todos sugieren tacto de seda…

Ficha técnica

  • Potencia: De 238 a 390 CV
  • Velocidad máxima: De 212 a 250 km/h
  • 0 a 100 km/h: De 5,8 a 8,3 segundos
  • Consumo medio: De 9 a 13,1 l/100 km
  • Precio: De 68.500 a 89.900 euros

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