Citroën C6 vs Volkswagen Phaeton

4 Diciembre, 2007, modificada el 11 Enero, 2011 por

En el exclusivo segmento de las grandes berlinas, dos modelos carecen de la etiqueta de premium y sin el respaldo de una marca de prestigio superlativo, compiten cara a cara con lo mejor de las más grandes y reconocidas firmas

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04/12/2007— Jose Carlos Luque

En el exclusivo segmento de las grandes berlinas, dos modelos carecen de la etiqueta de premium y sin el respaldo de una marca de prestigio superlativo, compiten cara a cara con lo mejor de las más grandes y reconocidas firmas

En el exclusivo segmento de las grandes berlinas, dos modelos carecen de la etiqueta de premium y sin el respaldo de una marca de prestigio superlativo, compiten cara a cara con lo mejor de las más grandes y reconocidas firmas. Se trata del Volkswagen Phaeton y el Citroën C6, dos auténticos gigantes que reúnen todos los requisitos de pertenencia a este selecto club: ofrecen una habitabilidad extraordinaria gracias al espacio y calidad de su interior, disponen de un equipamiento prácticamente ilimitado y gozan de poderosas mecánicas. Como vemos las coincidencias son muchas, incluso en el índice de ventas, porque ambos son modelos poco vendidos. Pero con todo y eso, estamos ante dos coches muy diferentes. A simple vista ya se adivinan dos estilos opuestos: la elegancia y sofisticación del diseño francés del C6, frente a la mesura y sobriedad del imponente Phaeton. La comparativa es obligada.


El Citroën C6 es un coche con mucha más personalidad. Tanto su interior como su exterior tienen un diseño muy cuidado. Es más agradable e impresionante que el Phaeton que sin embargo se impone en esta comparativa merced a su superioridad mecánica. El motor diésel 3.0 V6 TDI de 230cv es notablemente superior al clásico 3.0 V6 de gasolina que PSA fabrica para este C6 y que eroga una potencia de 215 cv.


En lo referente a las dimensiones el Phaeton es ligeramente más largo ancho y alto que el C6, pero la distancia entre ejes y el peso del Citroën son superiores. En carretera, el comportamiento de ambos bastidores también es  muy distinto. Los dos disponen de una suspensión neumática ajustable, pero en cualquiera de las posiciones el Volkswagen demuestra unas condiciones dinámicas superiores. Eso sí, el precio del alemán también es notablemente más alto.


MOTOR Y CAMBIO
A pesar de que el Citroën C6 nos gana en la primera impresión, ofreciendo un diseño con mayor personalidad, un interior igualmente moderno y ergonómico, un completo equipamiento y todo esto a un precio más bajo, en el apartado mecánico descubrimos un Volkswagen Phaeton muy superior.


El propulsor 3.0 V6 TDI de Volkswagen ha optimizado su potencia hasta los 230cv y el rendimiento de este propulsor incluso en un coche de 2160 kg. es fantástico. Es capaz de alcanzar los 234 km/h de velocidad punta, acelerar de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos y realizar unas recuperaciones francamente buenas. Este motor está asociado a una caja de cambios Triptronic de seis velocidades cuyo funcionamiento tampoco ofrece reproche alguno, es bastante rápida y precisa. En este aspecto, el único apartado en el que no está a la altura de su rival es en el refinamiento. El ruido del motor es elevado y en las aceleraciones no es tan progresivo como se espera en un coche de su categoría.


Para medirse a este poderoso Paheton nos decantamos por el Citroën C6 más potente de la gama, el 3.0 V6 de gasolina con 215cv. Lo cierto es que no tardamos en arrepentirnos de la elección en cuanto nos ponemos en marcha con los dos coches. El ritmo del Phaeton es inalcanzable para el C6. El galo alcanza una velocidad máxima de 230 km/h -bien- y tarda en pasar de 0 a 100 km/h 9,4 segundos penalizando su peso de 2.271 kg, superior al del Phaeton. No obstante, Citroën ofrece un motor diésel bastante más recomendable en la gama del C6 como es el 2.7 HDI de 208 cv. Las prestaciones de esta gran berlina con cualquiera de estos dos motores son prácticamente idénticas, pero en aceleraciones y recuperaciones el HDI es superior y el consumo se ve claramente favorecido en la mecánica diésel con unas cifras muy próximas a las de este V6 TDI de Volkswagen.


El Paheton TDI se conforma con una media real de 10,7 l/100 km en régimen mixto, mientras que el C6 3.0i requiere unos 12,5 l/100 km en idénticas condiciones


El funcionamiento de la caja de cambios automática del C6, también de seis relaciones, no es tan satisfactorio como el de su rival. Requiere más tiempo de reacción para engranar una nueva marcha y es más ’dubitativo’.

COMPORTAMIENTO
En carretera, ambos se comportan como rodadores natos. El confort en marcha es su principal virtud y tanto el chasis de uno como el de otro, se muestran más espléndidos en autopista que en las zonas más reviradas, como en los puertos de montaña. El tren de rodaje de ambos permite que las irregularidades del terreno no se filtren al interior y el conductor tiene la sensación de estar ’flotando’ en ocasiones. La inmejorable insonorización de ambos habitáculos también contribuye a realzar esta sensación de viajar en calma absoluta.


Sin embargo, una vez más encontramos notables diferencias entre ambos cuando entramos al análisis. En primer lugar, las suspensiones (en ambos casos son neumáticas y regulables en cuatro posiciones), principales responsables de que el confort en marcha sea óptimo, tienen un ajuste muy distinto. El Phaeton es algo más ’duro’ y esto beneficia las cualidades dinámicas de este gigante frente a su homónimo francés que ofrece una comodidad increíble pero que penaliza esta falta de agilidad mucho más, a pesar de ser un coche menos voluminoso que su rival. En la posición más ’sport’ el Citroën es tan cómodo como el Paheton en la posición normal.


La dirección de ambos tiene un tacto diferente. La del Citroën es asistencia hidráulica y ofrece una manejo más cómodo en ciudad, ganado rigidez en carretera y siendo bastante precisa. En el caso del Phaeton la asistencia es eléctrica, es algo más pesada en ciudad pero en cualquier caso igualmente de eficaz en carretera. Encontramos mayores diferencias en los frenos. El Volkswagen, diesél, dispone de unos discos de un tamaño muy superior y esto a pesar de que el C6 es un coche más pesado. Ni que decir tiene, que el Phaeton frena mucho mejor, pero cabe reseñar que el C6 tampoco nos dio ningún problema durante la prueba.


HABITABILIDAD
El habitáculo del Citroën C6 cautiva al conductor desde el primer momento. Nada más abrir la puerta descubrimos que ésta no tiene marco, desde luego, una idea original en este segmento. Después, el color crema de la tapicería, el salpicadero y los asientos – de cuero, por su puesto- contirbuyen a ofrecer una gran sensación de luminosidad. En el Phaeton, nos encontramos con un interior convencional, más clásico y austero, aunque por el contrario, predominan los materiales de calidad.


En el puesto de conducción, el Citroën sigue convenciendo con una buena cantidad de huecos útiles también de un deseño original, sin dejar de lado la ergonomía. Encontramos espacios debajo del reposabrazos, cajoneras en la parte inferior de la puerta, o la misma guantera. Todos los mandos tienen una correcta ergonomía y tenemos conocimiento de la velocidad a la que vamos sin desviar la vista del parabrisas, pues aparece ahí reflejada.


En el Paheton no nos sorprende nada, a excepción de la mencionada calidad de los materiales. En este apartado el C6 muestra cierta debilidad puesto que emplea algunos mandos idénticos a los del resto de modelos del grupo PSA, mientras que en el Phaeton ofrecen, al menos, un aspecto más distinguido. El espacio disponible para los pasajeros también es un poco mayor en el Volkswagen, auqnue lo cierto es que en el Citroën también viajan bien holgados cinco pasajeros y los asientos son, incluso más cómodos.

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