Citroën C2

22 Septiembre, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

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El Citroën C2 es una buena opción para los que buscan un coche pequeño de carácter urbano y con una excelente relación entre precio y equipamiento.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

El C2 es un coche extraordinariamente ágil para su uso en ciudad ya que tiene un reducidísimo radio de giro que le permite maniobrar en muy poco espacio. Las suspensiones son blandas y en un principio, como ocurre con la mayoría de los Citroën, inspira poca confianza, pero es un coche estable y cómodo teniendo en cuenta sus dimensiones y su peso. Los frenos no tienen un tacto demasiado agradable y exigen un periodo de adaptación para cogerles “el punto” pues al principio parece que no frenan y en cuanto se pisa con más fuerza lo hacen en exceso, haciendo un poco difícil su dosificación.

Refinamiento

El C2 no es un coche especialmente refinado porque aunque puede tener un equipamiento muy completo con detalles poco habituales, su nivel de calidad general no es demasiado alto. La insonorización no es muy buena, en especial con los motores diésel, y aunque las suspensiones son cómodas no puede decirse que la sensación que produce el C2 ni para el conductor ni para los pasajeros sea de un vehículo refinado.

prestaciones

La gama de motores del C2 está estructurada con muy buen criterio para un coche de este tamaño y de carácter urbano y se ofrece con cinco posibles motores de gasolina y un Diesel. De los gasolina, el 1.1 de 60 caballos no es muy recomendable y de hecho es el empleado casi en exclusiva para venta a flotas. El siguiente es el 1.4 de 73 caballos, mucho más recomendable si se va a utilizar en ciudad y que puede ir acoplado al cambio robotizado SensoDrive. Este mismo motor también está disponible con 88 caballos de potencia, más adecuado si se van a realizar desplazamientos fuera de la ciudad y también puede llevar el cambio robotizado. Existe una versión de este motor llamada “Stop & Start” con un dispositivo que desconecta el motor automáticamente en las paradas y vuelve a arrancar en cuanto se quita el pie del freno; es un sistema que permite ahorrar combustible en ciudad y que funciona extraordinariamente bien por su suavidad. El siguiente escalón es el 1.6 de 109 caballos que sólo puede ir con el cambio robotizado (no existe en manual) mucho más alegre y que “tira” mejor del cambio robotizado, cómodo para ciudad, pero muy lento de reacciones; de este mismo motor se ofrece una versión más deportiva con un equipamiento más completo y cambio manual con 122 caballos, una pequeña bomba para la ciudad.

Equipamiento

Para ser uno de los coches más pequeños del mercado el C2 puede disponer de un equipamiento de auténtico lujo. Según versiones, su equipo ya es muy completo, pero se le pueden añadir elementos como tapicería de cuero, sensor de aparcamiento, cambio robotizado con mandos en el volante (con algunas motorizaciones), una excelente navegador con pantalla grande en color y teléfono, cargador frontal de CD’s, luces y limpiaparabrisas automáticos y retrovisores abatibles eléctricamente.

Puesto conducción

Las plazas delanteras son amplias, prácticamente idénticas a las de un C3, aunque con un poco menos de altura, y con el mismo salpicadero. La anchura es excelente y el conductor se encuentra en una buena posición con la posibilidad de regular el volante en altura y profundidad y el asiento en altura. Con todo esto la visibilidad delantera y a los lados es buena, aunque en tres cuartos trasero es algo escasa. Los asientos delanteros son pequeños, sobre todo de banqueta, y tienen un mullido blando que cansa si se hacen mucho kilómetros. Todo queda bien situado y la suavidad de todos los mandos hace que su manejo sea fácil.

Espacio y practicidad

El C2 no es un coche especialmente refinado porque aunque puede tener un equipamiento muy completo con detalles poco habituales, su nivel de calidad general no es demasiado alto. La insonorización no es muy buena, en especial con los motores diésel, y aunque las suspensiones son cómodas no puede decirse que la sensación que produce el C2 ni para el conductor ni para los pasajeros sea de un vehículo refinado.

Consumo y mantenimiento

El C2 es un coche barato en cuanto a consumo, por sus motores modernos y su peso y tamaño contenidos, y también por manteniendo, ya que los servicios oficiales Citroën tienen tarifas asequibles en la mayoría de sus trabajos.

Calidad y fiabilidad

Las mecánicas que utiliza el C2 son las mismas que emplean otros modelos de Citroën y Peugeot, por lo que su fiabilidad es similar a la de los vehículos de estas marcas. En cuanto a calidad general los plásticos y las terminaciones del C2 están por debajo de lo que suele ser habitual hoy en día en coches europeos y aunque ha mejorado en la reciente remodelación de la gama, siguen siendo algo pobre y tienen un envejecimiento malo.

Seguridad

A pesar de su tamaño el C2 consiguió en las pruebas de choque cuatro estrellas. Su equipamiento de seguridad, según motorizaciones, puede estar al nivel de los coches más grandes y modernos, incluyendo airbag de cortina y control de estabilidad.

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