Citroën C-Cactus

19 Septiembre, 2007, modificada el 11 Enero, 2011 por

¿Es factible vender un coche híbrido con mecánica diésel/eléctrica a precio de berlina compacta de gasolina?

5

5




Para el inminente Salón de Francfort la firma de los chevrones ultima una opulenta ofensiva «concept» protagoniazada, entre otros, por el C-Cactus, repleto de imaginativas soluciones que podrían ver la luz.


¿Es factible vender un coche híbrido con mecánica diésel/eléctrica a precio de berlina compacta de gasolina? En Citroën piensan que sí y lo demuestran con el sorprendente estudio C-Cactus de las imágenes. Según parece, tan singular ensayo, cruce de soluciones familiares y monovolumen, simplifica al máximo elementos arquitectónicos, suprime otros no esenciales para el funcionamiento o el bienestar del pasaje, y reagrupa funciones en piezas monobloque. Por ejemplo, elimina la clásica instrumentación del salpicadero y traslada sus funciones a la consola –con altavoces activos, palanca del cambio y pantalla táctil para la navegación, la climatización y el ordenador– y el volante.

De paso, el cubo central de éste recibe los selectores de intermitentes, luces, limpiaparabrisas y limitador/regulador de velocidad. Fuera, el paragolpes frontal integra faros y parrilla y el capó, que alberga una trampilla para acceder a funciones como el nivel de aceite, es fijo y fusiona las aletas. También son fijas las ventanillas –salvo una pieza corredera– para eliminar su complejo mecanismo de alzado, mientras que las puertas están configuradas por dos paneles –suelen ser doce– y los asientos constan de una estructura monobloque forrada de espuma moldeada cubierta por piel de color –van fijados a raíles–.

Buena parte de los componentes son reciclables o reciclados, como los vidrios, las cubiertas –no se priva de unas 205/45 R21– o la estructura de las puertas, de acero bruto sin pintar ni barnizar aunque tratadas contra la corrosión. Todo este ahorro aporta ventajas en peso –1.306 kilos, un 15 por ciento menos que un C4 Híbrido pese a sus 4,2 metros de largo por 1,8 de ancho– y prima las prestaciones del turbodiésel 1.4 HDI de 70 CV. De hecho, da 150 km/h de punta limitada, gasta 3,4 l/100 km y emite 78 gr/km.

Además, si se conduce a baja velocidad se impulsa con el motor eléctrico –complementa al de gasóleo cuando se requiere la máxima aceleración–. Por cierto, la decoración «por vacío» prescinde de adornos y se sirve de coberturas transparentes aquí y allá –puertas, paneles, asientos…– que dejan a la vista vistosos rellenos. Y eso que pese a tanta sencillez el C-Cactus no olvida un gigantesco techo panorámico, MP3 portátil, display táctil en el volante, dispositivo «keyless» o un maletero de 500 litros ampliable a 1.100.

    Suscríbete a nuestro boletín

    Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

    Ir arriba