Chrysler Sebring 2.0 CRD

5 Marzo, 2007, modificada el 24 Enero, 2011 por

La llegada en estos días del nuevo Chrysler Sebring ofrece la posibilidad de adquirir a un precio atractivo una berlina espaciosa, equipada y de diseño elegante equipada con motor diésel Volkswagen.

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La llegada en estos días del nuevo Chrysler Sebring ofrece la posibilidad de adquirir a un precio atractivo una berlina espaciosa, equipada y de diseño elegante equipada con motor diésel Volkswagen.

 No se puede decir que el Chrysler Sebring sea una berlina premium, pero desde luego se trata de un modelo diferente y llamativo que satisfará a los conductores que deseen diferenciarse de los modelos más habituales con un coche grande y elegante, bien equipado y muy espacioso. Además, al contar con el motor diésel Volkswagen 2.0 de 140 caballos, goza de un importante argumento de ventas por su buen rendimiento y bajo consumo.


Además del motor diésel también está disponible una mecánica de gasolina de 2.0 litros y 156 caballos de rendimiento. Se trata del propulsor “World Engine” de Chrysler-Jeep que también incorporan otro modelos de Chrysler, Jeep y Dodge, pero que por consumos, rendimiento y esencialmente tendencias del mercado seguramente no pasará de cosechar una cifra de ventas testimonial frente a su hermano de gasóleo. Y es que desde que la gama Chrysler cuenta una mecánica diésel -en la gran berlina 300C- se ha destapado un fabricante capaz de vender muchos más coches de los que nos tenía acostumbrados, en un mercado tan “dieselizado” como el nuestro. El 300C es un éxito fundamentalmente con motor diésel y los antecesores del Sebring que ahora se presenta, primero el Stratus y hasta ahora la primera generación del Sebring, no se defendieron mal teniendo en cuenta que sólo disponían de motores de gasolina en un segmento en el que si no tienes un diésel no eres nadie. Esto ya está cambiando y seguramente algunos compradores de berlina media se decanten por el Sebring, seducidos por un espacio interior notable fruto de unas dimensiones exteriores similares a las de un BMW Serie 5 o un Saab 9-5 -por proponer dos ejemplos-, pero con el precio de un Renault Laguna base de gama.


Eso sí, no es oro todo lo que reluce y el Sebring cede parte del terreno ganado en lo que se refiere a los acabados, con materiales sencillos aunque no por ello menos fiables. Este coche de origen americano es por tanto una opción eminentemente práctica, que destaca por espacio, funcionamiento del motor y equipamiento. No es un coche para quien valore otros aspectos menos objetivos, aunque sin duda importantes, como los citados acabados o el tacto de los materiales empleados en su interior, incluida la tapicería de cuero. Por un rango de precios entre 24.260 y 27.800 euros se puede acceder a una berlina con el tamaño de un coche de lujo, con un excelente espacio interior y una elegante apariencia, pero no se le puede pedir que además disponga de los acabados de un coche 15.000 euros más caro.


El equipamiento de serie en la versión Touring, la más sencilla, incluye una amplia dotación de equipamientos para la seguridad: ESP (que incluye control de tracción y asistente de frenada de emergencia), ABS y airbags frontales multietapa, de cortina y laterales. El tapizado en tela de los asientos está realizado con un moderno tejido que repele la suciedad y el equipo de sonido incluido de serie (Radio-CD) reproduce MP3 y permite la conexión de un reproductor de sonido externo. El acabado Limited añade un sistema de sonido de la marca Boston Acoustics, un sistema térmico que refrigera o mantiene calientes las bebidas en el sujetavasos situado entre los asientos, tapicería de cuero, etcétera. Hablando de opciones, las disponibles no son muchas: pintura metalizada (400 €), navegador DVD, pantalla para las plazas traseras y techo solar (750 €).


Grande y elegante
El Chrysler Sebring posee una posición de conducción cómoda y elevada, que se ajusta bien al estilo familiar del coche y que en la versión Limited puede ajustarse eléctricamente (no así el asiento del pasajero). La ergonomía y la organización de los mandos es un poco confusa como en otros modelos del grupo Chrysler, pero es cuestión de acostumbrarse porque no le falta de nada: ordenador de viaje, climatizador (manual), elevalunas y cierre centralizado, calefacción en los asientos… opcionalmente puede incoporar navegador GPS con pantalla táctil y un disco duro interno de 20 Gb, en el que almacenar mapas, pero también películas y música. Una opción muy interesante, pero que cuesta 2.200 euros más IVA, a los que hay que sumar 800 (+IVA) más si se quiere la pantalla LCD para las plazas traseras.


El motor diésel 2.0 de 140 caballos está asociado a una caja de seis velocidades como ya sucede en el Dodge Caliber equipado con el mismo conjunto propulsor-trasmisión. El motor de por sí es bastante rumoroso y se cuela el ruido con claridad en el interior. La caja tiene desarrollos largos en todas las relaciones, pero el excelente rendimiento del motor es capaz de ofrecer una respuesta briosa en cualquier marcha. Además, los consumos comprobados durante la toma de contacto arrojaron una excelente media de 5,5 litros. El tacto al volante es estable y cómodo, especialmente indicado para quienes valoran la comodidad y la calidad de marcha en autopista.


En cuanto al espacio, el interior ofrece muy buenas dimensiones para los pasajeros. Cinco plazas reales y cómodas, la central trasera no penalizada en exceso por el tunel central. Sorprendentemente en un coche tan cómodo, el ocupante de la plaza delantera derecha echará en falta un asidero en el techo. También choca que a pesar del amplio equipamiento y las notables dimensiones del coche no disponga ni siquiera como opción de ayuda acústica para el aparcamiento. Y por último en este capítulo de “pegas”, la capacidad del profundo pero bajo maletero, con un volumen de 394 litros, se queda muy lejos de lo que cabría esperar de su tamaño y carácter familiar.


Pero el argumento del precio es tan atractivo que pueden pasar por alto estos inconvenientes. Hay que tener en cuenta que la versión más equipada sale por 27.800 euros, dotada de un motor diésel Volkswagen de 140 caballos que mueve al Sebring con alegría, acelerando de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos y desarrollando una más que suficiente velocidad máxima de 201 km/h. El coche tiene buen aspecto tanto por fuera como por dentro, posee un equipamiento de serie notable (lástima que las opciones no dan mucha opción a los caprichos), es muy espacioso y resulta suave y cómodo en marcha.

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